martes, 9 de diciembre de 2025

¿Y de colonia cómo andamos?

De los países de América del Sur, sin dudas, el más colonizado es Uruguay, país creado por intereses económicos europeos de la época, país que no reconoce lenguaje previo, de hecho, Uruguay es el único país en América Latina, que no tiene lenguas nativas reconocidas como oficiales. En pocas palabras, la colonización fue total, el vaciamiento de lo que en estas tierras pasó, antes del desembarco español y portugués, fue total. 

Quizás mal estamos en decir por estos lados, colonización, pese a que nuestra ciudad lleva con cierto orgullo, en la plaza independencia (y mira que ironía mi vida), uno de los pocos reconocimientos en monumentos a Cristóbal Colón. Y digo que mal estamos porque Colón no llegó a nuestras tierras, sino que llegó al Caribe, a nuestras tierras, según cuenta la historia oficial, llegó Solís veintiocho años más tarde, sin embargo Colón llegó a un lugar, Guanahaní (recomiendo escuchar a Ricardo Arjona y su canción mujer de Guanahaní), donde la población nativa sigue teniendo aún hoy, su lengua, sus costumbres, su vida, quiero decir, achacarle a Cristóbal, el vaciamiento cultural que vino muchos años después, es un poco injusto. Así como injusto es, dedicarle un monumento en agradecimiento por haber hecho ese viaje que nos trajo la luz del nuevo mundo, porque esta tierra, igual a cualquier otra en el mundo, según parece, o nos contaron en la escuela, necesitaba de ese descubrimiento, porque acá, todo estaba perdido. 

Por eso San Cristóbal nos dio la luz, aunque no pisara nunca estas tierras, así de potente era su linterna de descubridor, por eso a partir de esos tiempos, los que han pisado este suelo, no han tenido memoria, nadie les ha dicho lo que antes se hacía, y si aparecía alguien, lo correteaban, o mataban. Porque acá no habían grandes selvas ni montañas para refugiarse del ataque europeo, entonces, más allá de alguna anécdota o mestizaje, todo se perdió. Pero lo peor no fue eso, no fue esa pérdida lo que más nos identifica, lo peor es ese algo que nace con todos, y si no nace nos lo enseñan en la escuela, llamado colonización. Es injusto meterlo a don Cristóbal en esto, porque de verdad que ni colonización ni colonia vienen de su apellido, eso no es más que una coincidencia, pero su viaje generó, a miles de kilómetros, en un pueblo que aún no nacía, la mayor colonización de América Latina. 

Somos el único país que no tiene como lengua oficial, alguna lengua nativa, somos los que despreciamos la historia previa a la llegada del europeo, somos los que no valoramos las vidas que antes existieron, los que no le damos importancia a los conocimientos y las vidas que se fueron entre correteadas y asesinatos (más allá de algún, cada vez menor, reproche recordando Salsipuedes). Acá sólo pensamos en Charrúas vagos, porfiados quizás, fuertes por la época que les tocó vivir pero nada más, la mayoría no sabemos que además de Charrúas, habían otros tantos pobladores, pero generalizamos con Charrúas y básicamente cuando hablamos de fútbol y nada más. Quien diga que acá se conoce el pasado, que vaya a cualquier otro país de América y hable de pasado, antes de decir algo de lo que pasa por acá. 

La historia nunca es gratis, rectifico, el relato de la historia nunca es gratis, y por estos lares sólo escuchamos una historia, la otra, no pudo sobrevivir, y además, está tapada tras años y años de versiones que la dejan mal parada, o directamente, no la dejan. 

Será por eso quizás, que aceptamos tantas cosas de afuera, porque en realidad, nos parecen nuestras, y no lo hacemos como un acto de valoración ante lo nuestro, sino simplemente, creemos que eso es lo nuestro, o nos gustaría que fuera. 

Nuestro colonialismo es a prueba de toda fuerza, y existe hasta en las situaciones más pequeñas. Somos colonialistas con Argentina, lo que ellos aplauden nosotros aplaudimos, incluso si ellos aplauden a uruguayos, que nosotros antes denostamos. Pero aún vamos más allá, somos colonialistas con nuestros propios vecinos, aplaudimos más lo que viene de otro departamento que lo nuestro, y está bien, somos coherentes con esa firme emoción que lo mejor del mundo está afuera. Siento que nada nos quitará esa sensación, porque nuestro adn carga con imágenes europeas y el adn que carga con algo de acá, está lleno de vergüenza, se tiene que esconder, o por violación, maltrato, o simplemente porque tiene que agradecer que lo dejaron vivir. No tenemos orgullo por lo nuestro, o si, pero resulta que lo nuestro, para nuestros cuerpos cargados de historia, está allá, pertenece a tierras que algunos, nunca han tocado ni tocarán, por eso estamos siempre esperando por el afuera. Más que nadie nosotros, que venimos, por ende que somos, gente que inició estas tierras vacías, borrando orgullosamente la sangre y la magia que existía, para escribir desde cero, basados en la añoranza de una tierra que no les daba nada, pero se había quedado con su corazón. 


I. S. S. 

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Yo no fui (pero vos tampoco)

En tiempos donde la humanidad ha ido cambiando su óptica del mundo, bah, en realidad como lo ha hecho en todos los tiempos, a medida que avanza en su conocimiento, y desconocimiento también.
Hoy tenemos actuando sobre las sociedades, a las nuevas visiones de las terapias alternativas, que son formas de encarar los problemas desde una visión más oriental, por así decirlo.
Las distintas culturas orientales, con Japón a la cabeza, traen mayor introspección, calma, ser observador del mundo, a la vez que actor principal.

Con estos nuevos enfoques también han nacido, no ya desde el mundo oriental, sino desde Europa, terapias como las constelaciones familiares, los registros akáshicos y otras formas más de poner manos a la obra sobre los problemas que nos aquejan. 

Básicamente, los registros se trata de un viaje hacia la biblioteca de tu vida, porque se dice que, todo lo que vivimos, ya está escrito, o al menos en gran parte.
Y básicamente las constelaciones familiares, se trata de buscar en los antepasados, y no tanto, las razones al porqué de algunos padecimientos de nuestra vida actual. 

Estas terapias en principio, generan un gran alivio, porque hacen que usted, no tenga que lidiar con sus culpas solito, quiero decir, usted pudo haber metido la pata, pero qué quiere, con un tatara abuelo que hizo lo que hizo, bastante bien está usted. 

Si bien son actividades recomendables, porque entiendo que todo aquello que nos haga conocer más de cada uno de nosotros, va a aportar más para la vida social en general, son actividades que nos dejan en un limbo el cual, a veces, nos puede jugar en contra. 

Escapar de esta vida, o buscarle explicaciones fuera de ella, es algo que puede ayudar un tiempo, y puede hacer que logremos encaminar nuestros asuntos en esta vida, pero muchas veces el contacto real con esos mundos no llega, y ahí es donde aparece ese limbo que habitamos y nos deja entre dos, o tres, o cuatro mundos, sin que seamos responsables de nada de lo que sucede en este mundo físico, del cual dependemos para vivir, al menos en este plano. 

Por eso estamos en un momento donde nada es responsabilidad de nadie, fue el abuelo que vino de Europa, o la violación a una bisabuela, o el robo que sufrió el tatara abuelo apenas pisó estas tierras. 

Creo que el ser humano sigue evolucionando, creo que va a encontrar la manera de comunicarse directamente con los que ya no están en este plano, o mejor aún, con los que estarán algún día en este plano.
Como momento histórico de la humanidad también estamos en un limbo, porque antes los responsables éramos nosotros, los vivos (por decirlo de alguna manera) hoy no tanto, y quizás mañana, los responsables sean las futuras generaciones.
Lo cierto es que lo que hoy pasa en estas tierras, no es responsabilidad mía, ni tuya tampoco. 

Quizás nuestra responsabilidad sea, ser mejores en lo que podamos, pero bueno, así era antes también, y así estamos.

¿O no? 


I. S. S. 

viernes, 17 de octubre de 2025

¿Y por sexo cómo andamos? ¿Y de casa cómo andamos? Perdón, creo que era al revés.

Señor lector, le solicito para esta columna, su mayor sinceridad, no para que la salga gritando a los cuatro vientos, pero al menos, para que la reconozca en su interior y se comunique de una nueva manera con su ser. 

Desde ya, muchas gracias.


De un tiempo largo a esta parte, hay una actividad que hace el ser humano, que es bastante oculta, a la cual se llega por caminos retorcidos, no claros. Es una actividad que muchos años antes se hacía y reconocía con total libertad, pero, ante la imposición de la iglesia, fue salvajemente tratada, o destratada. 

Tanto es así, que si en una reunión usted dice que viene de robar algo de plata de un banco, o de un cajero, o que sepan sus amigos, que sus ingresos monetarios no son tan amigos de las buenas obras, ninguno de ellos le quitará el saludo o lo dejará solo en una reunión, ahora bien, pruebe usted en esa reunión hablar de sus gustos sexuales, ni siquiera de los más ocultos, hable de los más normalitos, va a ver como a su lado todos empezarán a dejarlo un poco solo.
La palabra pervertido, es una de las cosas que le pueden llegar a decir, por querer hablar de eso, en una reunión donde hay más de dos personas, usted y su novia, o usted y el cura, porque se está confesando obviamente, no siga pensando tan mal (su dios lo perdone).

La sexualidad ha sido, iglesia mediante, duramente castigada, no se olvide que para la iglesia, la procreación, debería ser la única excusa para que se mantengan relaciones sexuales, por eso es que se bautiza a los niños, para limpiar el pecado original de haberlos concebido con acto tan pecaminoso, se bautiza para quitar el diablo del niño, y el diablo está ahí, porque el acto sexual le dió las llaves de ese cuerpo. He ahí, el porqué del bautismo, nada tiene que ver el ponerle un nombre a alguien, eso, lo hace el registro de cada país. 

Bueno, ante esta prueba, difícil que hablar de sexo sea algo bueno, el sexo ha sido visto, impuesto, como algo sucio, oculto, pecaminoso, innecesario, y todas las cosas malas que se les ocurra.
Pese a eso, el sexo, como única forma de procreación del Hombre, ha sobrevivido y ha gozado siempre, aunque en los lados ocultos de la humanidad, de excelente salud, no en vano, el hombre salía de sus casas para descargar en los prostíbulos, todo lo que no podía hacerle a su mujer, porque si se lo pedía era tratarla como una puta y tampoco ella se lo dejaría hacer, aunque después, tanto él como ella, lo harían por otros lados.
Si, tapar el sexo ha sido el error más grave de la iglesia, su tendón de Aquiles, el cual se le ha roto a ella misma, ante la castidad obligada a sus representantes, y todo lo que eso ha traído, que no vale la pena recordar, pero si tener en cuenta para el fin de esta columna. 

Quiero decirle querido lector, querida lectora, que el sexo ha llegado a su vida con una carga impresionante de conceptos, en su mayoría malos, y los buenos han sido en silencio cómplice, en mirada pícara, y algunas veces, bajo otras actividades, que tampoco han terminado de ser buenas.
Y todo esto también, no ha sido porque de niña/niño se lo han hecho saber directamente, difícil que en algunas épocas, los padres sentaran a sus hijos alrededor de una mesa y les explicaran con lujo de detalles, lo que era el sexo y sus derivados.
El sexo siempre fue silencio, ocultación, las palabras malas han sido las sexuales o las partes del cuerpo que se utilizan para tales situaciones.
El sexo y su carga, su información, ha viajado en sus genes, cargamos, y que lo digan las constelaciones familiares, y varias nuevas formas de sentir la vida, con todo aquello que nuestros abuelos, bisabuelos, padres, padecieron y en casi todas, les aseguro, está la culpa del sexo, por haberlo hecho, por no haberlo hecho, por haberlo ocultado, o por haberlo dicho, sino, que lo digan aquellas personas que a sus antepasadas las mataron en la hoguera por usar la energía sexual para elevarse, para vivir libremente, para ser tratadas de brujas. 

La iglesia encontró en el sexo, la manera de dominar la humanidad, la hizo sentir culpable de algo tan natural como comer, mear o cagar, la vistió de prohibición, le puso la cara del diablo, y aún así el sexo, sobrevivió en la oscuridad, y ya que estaba en la oscuridad, usted, yo, todos, fuimos sintiendo que en ese lugar, estaba todo lo malo, aunque con el paso del tiempo nos hagamos grandes y entendamos que no es así del todo, del todo repito, en nuestro interior sigue latiendo que lo relacionado al sexo, mejor que siga oculto.
Si en esta columna literaria yo pongo pija en vez de pene, usted se va a asombrar, si hablo de concha en vez de sexo de la mujer, o parte íntimas en ambos casos, usted va a pensar que esta columna es ordinaria y que yo como escritor soy malo, porque necesito usar esas palabras que empobrecen cualquier expresión. Aunque usted señor, cuando pase por la calle una chica, no piense para sus adentros, que hermosa mujer, que partes sexuales interesantes que tiene, lo mismo para usted señora, cuando pase algún hombre, no nos hagamos. 

En nuestra vida normal, en la social, el sexo está escondido, no valorado, y, aunque nosotros entendamos que, a medida que nos vamos haciendo adultos, hay un lenguaje interno con la sociedad, que vamos entendiendo y aplicando, el sexo no deja por ese motivo, de ser algo oculto, o que debemos ocultar. 

¿A qué va toda esta charla sobre la aceptación del sexo y sus actividades?

A que debemos limpiar al sexo, porque es una actividad que nos eleva, que nos conecta energéticamente con lugares a los cuales no llegaremos de otro modo, la iglesia lo sabía, las brujas, los brujos, lo sabían, y sabían que su fuerza serían imparable, por eso, la iglesia necesitó cargarle todos los males, y a la vez, banalizarlo, hacerle sentir a la gente que lo que hacía por placer era lo más fácil, lo más tonto. 

Pero el sexo, amiga, amigo, es una de las actividades más sagradas que tenemos, y a la vez, la que tendríamos que practicar sin ningún tapujo, sin reglas morales, cuando nos conectamos con el sexo, conectamos con lo que somos.
Bueno, a todo eso que usted siente, le pusieron culpa, por eso el sexo en parte se disfruta también, porque es nuestro sentimiento de culpa diario que necesitamos como escape, como alimento de nuestro Mr. Hyde, porque gracias a la iglesia, nos han hecho sentir pecadores, por querer hacer algo que la naturaleza hace a cada segundo. 

Debemos limpiar la actividad sexual y para limpiarla no hay nada mejor que liberarla, dejarla ser, de seguro que cuando usted está sola, solo, lo acompañan pensamientos que la/lo avergonzaría si se hiceran públicos. Y está bien, a nadie le gustaría contar lo que le piensa en su soledad, lo que alguna vez le ha llegado a excitar, lo que lo excita cada día.
Los números son irreprochables, la industria del porno, esa que nadie consume, es la más visitada en internet, relatos, imágenes, videos, ilustraciones, de lo más variado que se le ocurra, todo eso, vive gracias al ocultamiento del sexo. Quizá usted y yo, por tiempos, por descendencia genética, no lleguemos a disfrutar plenamente del sexo, pero, podemos, al igual que nuestras anteriores generaciones lo cubrieron del manto de la suciedad, de la porquería, de lo oculto, empezar a mostrarlo y a vivirlo, como algo normal, natural, y sobre todo, muy fuerte. Con tanta fuerza como para abrir puertas energéticas, ojalá avancemos más, así nuestros descendientes, tienen el camino más allanado. Ojalá podamos expresar nuestras ganas sexuales sin preocupación, sin miedo, en confianza, sin juzgar, disfrutando, al menos con nuestra pareja. 

Ojalá hablar de sexo deje de ser chabacán, ordinario, y pase a ser un tema del cual dedicarnos por completo a limpiar, una actividad tan digna se lo merece, y pase a ser realmente cuestionado, el hablar de muertes, de guerra, de robos, y de todas esas actividades donde el ser humano, es realmente dañino con su igual. 

No vamos a disfrutar del sexo hasta que no lo sinceremos, hasta que la mujer no tenga que andar escondiendo que le gusta, o diciendo que hace esto y aquello por primera vez, o al menos, una de las primeras veces y el hombre no sienta que tiene que esconder sus relaciones anteriores porque está mal visto haber sido un pito fácil, eso para empezar a limpiar, más adentro hay mucho más.

Quiero desearle con esta columna querido lector, querida lectora, que tanto su casa, como su sexo, queden tan limpios que sea el día de mañana, el orgullo de sus descendientes. 



I.S.S. 

martes, 14 de octubre de 2025

MI CEREBRO CELEBRA

En esta vida, me encanta escribir, pero a veces me pongo a pensar, ¿Y si en otras vidas ni siquiera escribía? ¿Cómo habré tratado a otros escritores? ¿Me habré burlado de ellos? ¿Me burlaré en próximas vidas? ¿Fui cocinero? ¿Maté alguna vez a alguien?

¿Habremos tenido otras vidas? ¿Las tendremos más adelante? 

Creer en dioses es muy tonto ¿Cuán religioso he llegado a ser en otras vidas? Creer en la reencarnación es muy tonto, buscar explicaciones es muy tonto. Porque buscar explicaciones es llegar a un punto donde no hay respuestas, y ahí, es donde aparece la imaginación, para completar líneas, preguntas. Entonces, aparece dios, aparece la reencarnación, las vidas del más allá, del más acá, todo. Y en algo tenemos que creer, porque automáticamente el cerebro necesita, para descansar, dejar una explicación por válida, hasta que la ciencia, la realidad, o lo que sea, nos demuestra lo que es y ahí, podemos llegar a cambiar nuestras creencias nuevamente, o aferrarnos aún más a ellas. 

Pero todo eso vive en el cerebro, yo creí en dios hasta que toda esa cadena de mentiras se cayó, apenas tomé conocimiento de algunos temas. Lógico, hubieron otras personas que entendieron que dios hizo sólo al mundo, que nunca se habló de los universos, que del barro la mujer, que los siete días y todo eso, entonces dijeron que eso es sólo una historia, pero que dios existe. 

Cada uno se queda con la explicación que mejor le plazca. 

A mi me gusta pelear con mi cerebro, retarlo, llevarlo más allá de sus comodidades, pero creo que en realidad, es él, el que maneja eso. Así que ahí estoy yo, mi alma, o lo que sea que soy, viendo como mi cerebro se interpela a cada momento, se quita sus límites, no cree en nada, después que se le cayeron los siete años de obediencia completa al colegio y su sistema católico, no lo culpo, se ha de sentir como un tonto, por eso no debe de querer sentir más nada, lo han engañado demasiado, ha apoyado cada una de esas mentiras aún sin mucho convencimiento, y todo al final ha resultado en vano. Como si fuera ese novio que da una, dos y hasta cinco chances a su novia, que vuelve una y otra vez a engañarlo, para mejor, la religión no tiene curvas, ni besa, ni nada. 

Hoy mi cerebro cree en todo, porque no cree en nada, para mi cerebro es tan real que existe un dios que lo observa, como que un alma vive en un árbol por 200 años, mientras pasan y pasan otras vidas. Pero ya lo dijo el tango, si 20 años no es nada para la humanidad, cuánto menos lo será para la historia de este mundo. 

No creo en dios pero si en los muertos que quedan en la vuelta, aunque si creo en la reencarnación, porque supone mi cerebro que en algún momento dejamos de ser fantasmas y pasamos nuevamente a ocupar algo en el plano fisico. Mierda, ¿y si en estos momentos soy un fantasma para otras vidas? Ahora, si es cierto eso que dicen, que los tiempos se suceden todos al mismo tiempo, buen rato tiene mi cerebro para encontrarle una explicación. 

Sé, lo sabe mi cerebro, y le llama la atención, que, todo eso aún no tenga una clara explicación, y sin embargo, aunque entienda que todo es mucho más grande y más profundo, aún no pueda sacarse de sus pensamientos, aquella mirada, el beso que quiso dar, la mano que le hizo sentir cosquillas, acompañada de aquel silencio, la risa, la sonrisa, el llanto, todas esas cosas que, habiendo dioses, fantasmas en la vuelta, árboles esperando por una motosierra, y muchas vidas sucediendo al mismo momento, no dejan de ser para él, lo más importante. 

Entonces mi cerebro se calla, pide una gran exhalación, sonríe, y se entrega. Él no va a encontrar todas las respuestas, prefiere quedarse ahí, recordando ese momento, donde sintió, que todo eso que él pensaba, vivió una vez, y para siempre, para todas las vidas, por 200 años, para los fantasmas, los vivos, los muertos, y por todo, amén. 


I.S.S.

domingo, 12 de octubre de 2025

YO INVITO Seamos bebés de pecho

 Cuando el ser humano es niño, vive en un asombro total, el brillo del sol en algunos objetos, la altura de algunas cosas, texturas, colores, todo llama la atención y sobretodo, asombra porque no tiene, porque no entiende, la explicación de esas cosas. 

Con el tiempo llega el conocimiento, el aprendizaje, y el mundo, poco a poco, va perdiendo su emoción. 

No está mal conocer y aprender, porque siempre igual se llega a un punto de desconocimiento que vuelve a despertar, aunque ya sin la misma emoción, aquélla sensación de asombro. 

No es la misma porque ahora sí sabemos que todo tiene explicación, y que, más acá o más allá, ese abismo que no conocemos, se conocerá, tendrá su explicación y seguiremos, como desde hace tanto tiempo, avanzando (?).

Hoy la humanidad está en un proceso de descreimiento hacia todo, avanza a pasos agigantados en las instituciones religiosas, pero no tanto en los dioses, avanza en los políticos, pero no tanto en el sistema político, y así, elija el tema que quiera. Ya el Hombre, en su mayoría, no cree que el hombre llegó a la luna, tampoco cree en la Nasa de la misma manera que antes.
Algunos seres humanos, dudan hasta de la forma de la tierra, o si la luna es un satélite natural, y en los últimos tiempos, se duda de cualquier imagen o video, porque la IA sigue creciendo. 

Quiero reflexionar ante usted, querido lector, que entiendo, hemos quedado en un lugar muy parecido a nuestros inicios en este plano, aunque con una leve diferencia, ni tan leve.
Hoy los adultos, nos volvemos a sentir maravillados ante las cosas, no porque no sepamos de qué se tratan, sino porque desconfiamos de lo que nos explicaron de qué se trata.
Hoy algunos, miramos el mundo buscándole explicaciones distintas a las cosas, porque ya nos dimos cuenta que lo que nos dijeron que era, no era. 

¿Se entiende? 

Podemos hoy afirmar que si hubo un dios que creó la vida en este mundo, ¿Por qué no es el mismo dios para todos? ¿Por qué un dios tiene angeles para comunicarse y otros no? ¿Por qué las apariciones de vírgenes y santos se dan en los lugares donde se cree determinada religión y no se le aparece a alguien que cree en otra religión? ¿Por qué si la luna fue tan fácil de llegar hace 56 años, no se volvió a repetir el viaje? ¿Por qué si las comunicaciones se caen si me aparto diez metros de una antena, un aparato que voló a Marte, y está hace años en ese lugar, tiene batería para sacar fotos y enviarlas a la tierra? ¿Haciendo escala en qué satélite marciano? ¿Por qué, países que están en guerra, pueden matar personas y mantener vínculos de negocios entre ellos? ¿Es creíble aún la guerra? 

Querido lector, dejaré un espacio en blanco para que usted agregue sus preguntas, para que se de cuenta que aún es un niño, porque lo que nos han contado era todo mentira, desde el cuco bajo la cama, el viejo de la bolsa, papá Noel que nos veía tras los árboles, que dios hizo el mundo en seis días (¿Cuánto le habrá llevado el sistema solar completo?), y siga usted, yo ya me cansé de darles mis creencias, hoy no creo en nada y quiero mirar el mundo con una nueva mirada, la mía, como si fuera un bebé de pecho que se asombra por el brillo de la luna, por la textura del pasto, por la sonrisa de alguien, por el llanto, por el viento que sin explicación cambia de fuerza y de rumbo, por una mirada enamorada, por una charla sin sentido, por las cosas que el hombre mismo ha hecho en el mundo, buenas y malas, para mí. 

Ya no quiero medir con las reglas morales ajenas, de otras religiones, de otros países, y tampoco quiero creer en los países, no creo más que porque una persona nazca de un lado del río, sea distinta a la otra que nació al otro lado del mismo río, y a veces, ni ríos hay de por medio. 

Dejo el espacio vacío, sienta, piense, recuerde, lo invito... 








Ahora que puso usted sus dudas sobre su mundo ajeno, comience a hacerlo suyo, dele su magia, súmese usted también a esta nueva forma de sentir. Rompa barreras, invente, no importa lo que sabe, lo que cree saber, o le inventaron otros, invente usted, diviértase, comience a vivir de nuevo. 

Sea usted un bebé de pecho y asómbrese del mundo, mire que es tan loco pensar que el agua tiene vida y le habla, a pensar que el mundo va camino a la paz, hablando entre tanques de guerra. 


I.S.S. 

domingo, 5 de octubre de 2025

SOLO UNA PARTE DE LO QUE CREO, FUE MI HISTORIA

Mucho se habla de lo mal que se los trata, a los que viven en la sociedad con escasos o nulos, recursos económicos. Y es cierto, la sociedad hoy en día se divide en dos, ya no se hace el esfuerzo por aquella tercera parte que fue la clase media, que aún hoy lo es, en menor cantidad. 

De esas dos partes en las que queda dividida la sociedad, existe una, que día a día sufre la incomodidad, de sentirse afuera, de lo que se considera vivir. Quedándole entonces dos caminos, o vive como expulsado, o se genera su propia sociedad, con sus propios valores.
Todos entendemos eso, lo hemos vivido muchas veces, en televisión, escuchando una y mil veces, historias de impotencias, de amistades pese a los problemas económicos, resaltando el amor y el compromiso que se tiene, como si eso fuera de resaltar en personas con problemas económicos, como si esos sentimientos no fueran humanos, o peor, como si esos seres, no pudieran ser humanos. Lo cierto, es que se hace una idolatría de personas, que como máxima virtud se dice, son pobres pero tienen valores. 

Todo dicho.  

Del otro lado, silencio, no escuchamos historias de hombres amigos en la fortuna, porque apenas escuchamos eso, el primer pensamiento que se nos viene es, y si, con plata pueden hacer lo que quieran, u otro pensamiento más, si tienen esa cantidad de plata andá a saber cómo la hicieron, a alguien robaron, o están vendiendo drogas o lo que sea que minimice el logro de esos señores.
Entonces esos señores no pueden mostrar orgullosos sus amistades ni sus valores, que también los tienen y en igual medida que las otras personas que conforman la sociedad.
Porque unos mantienen amigos sin la tentación del dinero, y los otros, los mantienen pese a tener el dinero para elegir la amistad que quieran, eso también tiene un valor.
Pero entonces, para la gente pudiente, toda la historia de amistad y de valores que viene después, queda minimizada.
Y puede ser que esté bien, hemos hecho de la economía el valor superior de la sociedad, quién tiene disfruta los placeres y quien no, no, aunque, en los últimos tiempos, se nos han mezclado un poco las barajas, y quien tiene es mala persona y quien no tiene también, nadie se salva. 

Hoy voy a hablar de mi historia, de mi visión de mi historia, porque siempre he tenido un pie en los dos lados, y sin embargo, los dos lados siempre me hacían sentir que estaba en el lado opuesto, ¿se entiende? Paso a contarlo. 

Cuando se analizan las sociedades, poco se habla de los niños como seres adultos, porque son ellos los que forman las sociedades del futuro, en los mensajes y tratos que reciben, estarán las virtudes e inconvenientes de los años siguientes.
Decirle a un niño que no pida tantas cosas como si se creyera el rey de algún país, o a otro que disfrute lo que tiene porque hay niños en África que no tienen para comer, deja a la sociedad del futuro, de un lado y otro, medio renga. 

Voy a mi historia, querido lector, yo fui un niño rico, bah, nací en una familia tradicional de hace unos años, donde el trabajo del padre, daba para solventar de muy buena manera los gastos y gustos de la familia de cuatro personas. Aclaro que nunca fuimos ricos de esos que tienen sus vidas aseguradas por dos generaciones por lo menos, no, pero podíamos vivir muy bien.
En casa, sin embargo, la queja de mi padre era que yo creía que él cagaba plata, que era muy difícil hacerla, y a medida que crecí y quise ser parte de eso, me dijeron que yo no sabía nada. Encima para mí padre cagara esa plata, tenía que estar fuera de casa todo el día, con los sabidos, a esta altura, problemas de comunicación y todo lo demás. 

Conclusión de este lado de mi vida, para mí, la palabra plata, dentro de mi casa, era señal de ausencia de mi padre, critica de mis padres por querer usarla e imposibilidad de lograrla.
Esto no es una crítica, es sólo un relato de lo que sucedió y, tengo claro, que no sólo me sucedió a mi, esas eran frases usadas más de una vez y en distintos contextos. Lo que cuento de manera personal, que sirva como muestra de lo que, me consta, ha sucedido de manera general. 

Pese a esas palabras de mi padre, yo, niño Ignacio, para el resto de la sociedad, era un niño rico, y eso, marcaba mis amistades, no porque yo fuera distinto o buscara amistades de plata igual que yo, no, sino porque los gurises del barrio, por ejemplo, me trataban distinto, porque había temas en los que me ignoraban porque decían que yo no podía opinar porque no sabía. Sentirme menos ante mi padre se podía tolerar, uno siempre se pondrá algún escalón por debajo, naturalmente uno siente que de ellos tiene que aprender, ahora, que un amigo, de tu misma edad, te diga que no podes hablar con él porque tenés plata, duele, y no tiene explicación. 

El bullying al rico también existe, y cuando ese bullying es aplicado al niño, que nunca tiene plata, que sólo usufructúa lo que le tocó vivir, es muy doloroso.
Conclusión de este otro lado de mi vida, tener plata es un problema porque me aisla de mis amigos, me quita algo en mi cabeza que hace que yo no los entienda, y yo, quiero ser parte de una barra de amigos. 
Por eso supongo, con el paso del tiempo, los niños que han nacido ricos se han encerrado con sus propios amigos que han nacido ricos, ellos no tienen la culpa, no tiene más sensibilidad el niño que nació en un contexto económico difícil, que el que nació sin esos problemas económicos. Ser pobre te hace valorar más un pedazo de pan, puede ser cierto, y quizás eso, a futuro, a ese niño pobre pero bien criado, le permita ser un hombre más centrado desde ese lugar, pero ser un niño rico bien criado, también le permite a ese niño tener una visión distinta de la vida y quizás, le permita el día de mañana también buscar un mundo mejor. 

Yo no viví en ninguno de los dos mundos, fui rico para mis vecinos que no lo eran y no me junté con otros niños ricos porque mis padres tenían en sus cabezas, el mismo complejo que mis vecinos.
Y aquí estoy, soy ese niño crecido que nunca quiso ser rico porque sintió que si tenía plata no iba a poder hablar con alguien que no la tenga, sintiendo que es mejor ser pobre, porque eso me da la sensación de estar más cerca de sentir, la vida verdadera. 

Así de estúpido es mi pensamiento, a mi niño, y que mi ejemplo sirva para muchos, le enseñaron a pensar así. Ser rico es delito y encima, no te enseña nada de la vida, y aunque puedas tener todo lo que quieras, nunca lo vas a disfrutar realmente porque no aprendiste a valorar las cosas, y ser pobre es ser buena gente, trabajador, humilde y conocedor de la vida, aunque nunca vas a tener las cosas para disfrutarla realmente.
"Dios da pan al que no tiene dientes" otra frase que marca nuestra pobreza social. Con esa frase justificamos al rico que se lo merece y no lo tiene, y al rico que la tiene y no se lo merece, todos disconformes, genial.

Lo reconozco, como parte de la sociedad, me han hecho así, pero no los culpo, así se fijaban los valores de aquellos momentos, y está bien.
Unos recibimos más de eso y otros menos, pero más o menos, por ahí andamos todos. 

¿Hoy en día? No lo sé, trato de ser el padre de quien fui como hijo, eso lo hacemos todos, quizás antes también.
Lo cierto es que la economía no es tan estable como antes, y la sociedad está mucho más partida y desconectada que en aquél entonces. Que ya lo estaba, o mejor dicho, que fue armando lo que hoy tenemos, porque los que hoy adultos formamos la sociedad, somos los niños que ayer recibimos el mensaje de cómo hacerla. 

Ojalá las generaciones que vengan encuentren otra forma que no sea la de echar la culpa a alguien porque sus padres tengan plata, ni la de tratar de mala gente a alguien porque sus padres no la tengan.
Ojalá se pueda lograr, aunque quizás se haya logrado antes y yo quizás esté muy equivocado y mis recuerdos, no sean reales, no lo sé, yo sólo conté, una parte de lo que creo, acordarme de mi historia. 


I. S. S. 

domingo, 28 de septiembre de 2025

¿ESTAMOS COBRANDO AL GRITO?

En tiempos donde la asociación con el deporte es moda, más que nada con el fútbol, ese deporte que, a decir de Bielsa, y coincido, ya empezó su declive porque, como todo deporte, exige en su máxima expresión, dedicación de tiempo, cosa que las nuevas generaciones, tan llenas de otras distracciones, no tienen, podríamos decir que nosotros, como sociedad y en muchos temas, estamos cobrando al grito.

Hoy me voy a referir a un tema en particular que sirve para plantear varios temas, saliendo del deporte sería, para muestra basta un botón.
Hace tiempo que circula por las redes, imágenes generadas por IA, desde fotos muy básicas, hasta fotos con un propósito, o varios, bien detallados y buscados.
Al principio, lo de siempre, el uso y abuso de esa herramienta, hasta que, siempre hay un hasta que, se empezó a decir que, para hacer cada imagen, la IA, gastaba muchos litros de agua, algo que sorprendió a muchos, incluido yo, porque no asociaba la imagen con el agua, por supuesto, el agua no es por la imagen, sino porque los servidores que, estén donde estén, necesitan agua para refrescarse, digamos. De la misma manera que los jugadores de hoy ya no sólo tienen el entretiempo, sino un medio entretiempo entre cada tiempo, bueno, no sé si se entiende, pero eso lo hacen no porque los jugadores necesiten agua, que esa la pueden pedir en cualquier momento, sino porque la organización del evento, necesita cobrar, ¿Se entiende no?

Vuelvo a los servidores, un servidor, o sea yo, no un servidor de todos los servidores computacionales, le preguntó a la IA, si era cierto que consumía agua por cada imagen. Esto me contestó la muchacha (no sé por qué se me hace femenina)…

No, los servidores no se usan solo para IA ni solo para imágenes — ¡están en casi todo lo que hacemos en internet! Aquí te dejo un resumen claro de para qué se usan los servidores:


🌐 1. Web y aplicaciones

  • Cada vez que visitas una página (como una tienda online, blog o redes sociales), estás usando servidores.
  • YouTube, Netflix, Instagram, etc., almacenan videos y datos en servidores y los mandan a tu dispositivo cuando haces clic.

📱 2. Mensajería y redes sociales

  • WhatsApp, Telegram, Instagram, TikTok… todo lo que mandas (mensajes, fotos, audios) pasa por servidores.
  • Estos guardan copias, gestionan quién recibe qué, y lo sincronizan entre tus dispositivos.

☁️ 3. Almacenamiento en la nube

  • Google Drive, Dropbox, iCloud… almacenan tus archivos en data centers (granjas de servidores).
  • Así puedes acceder a ellos desde cualquier lugar.

📧 4. Correo electrónico

  • Tus correos no se quedan solo en tu dispositivo; se guardan y distribuyen a través de servidores.

🧠 5. Inteligencia Artificial

  • Modelos como yo (ChatGPT), generación de imágenes, traducciones automáticas, asistentes virtuales, etc.
  • Esto requiere servidores muy potentes llamados GPUs (especializadas en procesamiento gráfico y cálculos complejos).

🎮 6. Videojuegos en línea

  • Cuando juegas online, los servidores gestionan el mundo del juego, a los jugadores, las partidas, y guardan el progreso.

💸 7. Banca y pagos digitales

  • Tus pagos con tarjeta, transferencias, cripto, etc., también dependen de servidores seguros que validan y registran las operaciones.

🧬 8. Ciencia y medicina

  • Procesamiento de datos genéticos, simulaciones médicas, investigación climática, etc., todo corre en servidores de alto rendimiento.

Así que sí: los servidores son el “cerebro” de internet, y van mucho más allá de IA o imágenes. Todo lo que hacemos online pasa por ellos de una forma u otra.

¿Te interesa saber cómo se construyen esos centros de datos o cómo hacen para enfriarlos?

 

 

Cómo se construye un centro de datos?

  1. Ubicación estratégica
    • Se eligen lugares con clima fresco, electricidad barata y estable, y buena conexión a internet.
    • Ejemplo: Islandia, Finlandia, Canadá o el norte de Estados Unidos.
  2. Infraestructura física
    • Se parecen a naves industriales gigantes, pero adentro hay filas y filas de racks llenos de servidores.
    • Todo está diseñado para:
      • Evitar incendios
      • Resistir terremotos
      • Proteger de ciberataques físicos
  3. Suministro eléctrico
    • Consumen MUCHA energía. Algunos data centers usan lo mismo que una ciudad pequeña.
    • Suelen tener:
      • Plantas de respaldo (diésel o gas)
      • Baterías gigantes (para cuando hay cortes)
      • Cada rack tiene su propia fuente de alimentación

❄️ ¿Cómo se enfría un centro de datos?

Los servidores generan mucho calor. Si se calientan demasiado, se apagan o se dañan. Por eso, el enfriamiento es clave:

Métodos comunes de enfriamiento:

1. 🌬️ Aire acondicionado industrial (CRAC)

  • Como el de una oficina, pero a lo bestia.
  • Se usa en centros más antiguos o en climas secos.

2. 💧 Enfriamiento por agua

  • Usa agua fría que pasa por tuberías o paneles junto a los servidores.
  • Muy eficiente, pero consume agua (aquí es donde entra el impacto ambiental).

3. 🌀 Evaporación

  • Usa torres donde el agua se evapora al aire para bajar la temperatura.
  • Mucho más eficiente que aire acondicionado, pero requiere reponer el agua constantemente.

4. 🧊 Enfriamiento por inmersión

  • Algunos servidores se sumergen en líquidos especiales que no dañan la electrónica.
  • Son ultra eficientes y silenciosos.

5. ❄️ Enfriamiento natural (“free cooling”)

  • Se aprovecha el aire frío exterior, sobre todo en países fríos.
  • Es más barato y ecológico, pero solo funciona si el clima lo permite.

♻️ ¿Y el futuro?

Empresas como Google, Microsoft y Amazon están probando:

  • Centros de datos bajo el agua 🌊
  • Energía 100% renovable (solar, eólica)
  • Reutilización del calor para calefacción en ciudades
  • Algoritmos que reparten la carga de trabajo según la temperatura del día

Si quieres, te puedo mostrar un dibujo o esquema de un centro de datos y cómo fluye el aire y el agua. ¿Te gustaría algo visual?

 

 

En la respuesta, queda claro que, como yo pensaba, ¿será que también contesta lo que sabe que uno piensa?

Que no se usa agua por las imágenes, sino como una continuación del servicio que brinda desde que internet está entre nosotros.

Pero los humanos, cobramos al grito, y uno salió diciendo que horrible el agua que consume con las fotos, y ya salieron los pro fotos IA y los que aborrecen las fotos IA, porque nos van a matar de sed a todos.

Eso si, acá en Durazno, hay una empresa que se está consumiendo un río, además de contaminarlo, y no pasó nada, nadie hizo nada contra la empresa.

¿No será que es más fácil quejarse contra alguien que no existe físicamente? (al menos por ahora) ¿No será que es más fácil hacernos los altruistas usando la misma red (por tanto, el agua también), que ir presencialmente a los lugares donde están no sólo usando el agua, si no también, contaminándola?

Ahora paso a usar algo del arte, “en el mismo lodo todos manoseados”, hoy nos peleamos al grito, nos hacemos fans, de determinados pensamientos por internet, mientras en el plano físico, nos pasan por el costado con cosas que, si nos perjudican el día a día, sin embargo, nosotros no los vemos, porque estamos mirando nuestro celular, o porque elegimos mirar nuestro celular.

Es más fácil muchas personas gritándole al juez para que cobre al grito, es más fácil hacernos los morales con los que nos lean por las redes, y separarnos de otros, como si ellos fueran los malos, mientras los que de verdad están vendiendo propaganda en los entretiempos inventados, delante de nuestras narices, se frotan las manos.

 

 

I.S.S.

POEMA NOS HABITAMOS

Complacientemente

nos habitarnos

como una forma

de decirnos

te amo.

sábado, 20 de septiembre de 2025

Poema

 Dejé un espacio vacío

de ecos 

en vueltas de mar.

Tantas cosas libres

detrás del punto final.

Y la palabra que todo 

que todo viene a callar. 


I.S.S.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

MI PODIO DE LOS CANTAUTORES URUGUAYOS PARTE III

ROBERTO MUSSO

El hombre que rompió las estructuras 


Se suele decir que todo tiempo pasado fue mejor, que vamos en claro descenso si comparamos, sobre todo en el arte, las obras que músicos, pintores, dibujantes, actores, hacen hoy, en comparación con las obras del pasado.
El ser humano va cambiando, sería muy aburrido siempre quedarse escuchando la quinta de Beethoven, las 4 estaciones de Vivaldi, o solamente leyendo, en mi caso, a Sándor Márai.
Y de vez en cuando, aparecen algunos, que se hacen cargo de romper las estructuras, y se confunde el alcance de su obra, porque todos le achacamos el éxito, a que sólo llama la atención y nada más. 

Cuando Roberto Musso comenzó con el Cuarteto, había un ambiente muy positivo para esas expresiones, lo solemne como garantía de calidad, ya empezaba a no ser tan venerado, aunque siempre hubieron exponentes que hicieron con rotundo éxito ese camino, pero quiero decir, interpretar copias de canciones que habían sido a todas luces hitos, ya empezaba a sonar vacío.
Entonces fue ahí, cuando Roberto Musso, liderando la banda El Cuarteto de Nos, comenzó a abrir puertas, que digo abrir puertas, a pegarles patadas a fuerza de bromas, y animándose a tocar temas, que asustaban a parte de la sociedad uruguaya de ese momento, aparte, había otra parte que se fue haciendo más grande, que directamente jugó un apoyo fundamental, en una sociedad, a veces, tan chata como la nuestra. 

Entonces, Roberto encabezaba aquellos muchachos, que decían cosas, que eran acusadas de banales, pero que algo iba quedando.
Roberto habló de ser un oriental desertor, poniendo en acordes, lo que muchos sintieron como propio, o que tenían la obligación de negar adelante del público.
Fue haciendo que la sociedad empezara a debatir ¿Para qué está el arte sino?

Tempranamente en una sociedad católica Roberto cantó que no quería ir al cielo, y hasta que su abuela le decía que en ese lugar supuestamente paradisíaco no pasaba nada.
"Canción de amor" la disparatada "Familia Barrantes", eran letras arriesgadas, y además, hacían una puesta en escena casi teatralizada muchas veces.
Después llegó el disco que abrió el mundo del Cuarteto, "Otra Navidad en las Trincheras", posicionó al grupo, como una banda a seguir, ya se hizo conocido en todo el país, y claro, la pregunta era clara, ¿Qué harán después de ese disco?

El Cuarteto se ha caracterizado por buscar siempre una nueva forma en cada disco, por eso a los que nos gustaba mucho, era una espera que sabíamos iba a ser recompensada. A veces, no como lo esperábamos, porque el cuarteto hacía su camino, y la gente los miraba con admiración.
Y vino "Barranca Abajo" un disco que puso a prueba a los fieles, porque se trataba de un trabajo pensado, del primer al último tema, con historias que el librito del disco, iba contando (¡qué tiempos aquellos!). En ese disco Roberto dejó temas como "Vino en mi jeringa" y "Tupamaro" que son para aplaudir.
"El tren bala" volvió un poco a aquellas canciones graciosas, que siempre, y esto vale la pena remarcarlo, siempre dejaron algún mensaje más.
Pero vale recordar, lo que generó ese disco, particularmente por una canción, "El día que Artigas se emborrachó" que puso a Roberto otra vez, en el papel del hombre que nos interpela con sus canciones. Roberto, el que vuelve a hacer volar su imaginación, en "Bacalao Bleach", contando una historia sin sentido, pero a la vez, atrapante. Y por supuesto, "Morcillo López", que también lo puse frente a frente con la gente de la murga, pero Roberto a esa altura, se movía mejor que nadie en esos lugares. 

La vida es un crecimiento contínuo, a Roberto la gente ya le pedía que el Cuarteto siguiera siendo el Cuarteto, y él, porque quería que el Cuarteto siguiera siendo el Cuarteto, siguió cambiando. Y ya saliendo del nuevo apogeo, se animaron a hacer, Revista Esta! Donde Roberto se luce, como si se anticipara diez o quince años a su tiempo, con temas como Kaya Natalia (o es sólo mi error).
Nombrar las canciones y las historias, en el caso de Roberto tienen un peso de reivindicación distinta a la de otros cantautores, porque Musso tiene algo que le juega en contra y son, los tiempos actuales. Tiempos actuales mucho más volátiles que antes, hablamos en las columnas anteriores de dos ejemplos, que vivieron su punto máximo de popularidad, en tiempos, donde si alguien ponía un tema en la memoria colectiva, se aseguraba, no sólo que su canción se repitiera un tiempo más extenso que hoy (primero todos tenían que conseguir los discos, o cassettes), sino también, el público no le pedía por un tiempo prudencial, otro tema de igual fuerza.
Hoy, los temas se pasan como exclusivos un día, para la semana ya estar en los rankings y, a la tercer semana, con suerte, ya se está pidiendo un nuevo tema. 

Por eso, siento que Roberto, manteniendo el nivel siempre en sus canciones, es el cantautor del Uruguay.
Un hombre que, estando en pleno sistema de discográficas sin discos, hipersensibilidades a flor de piel , sigue hablando de cosas incómodas para todos, hablando de él.
Buen día Benito, el innombrable, No llora, Habla tu espejo, Roberto no ha dejado nunca de tratar de sacudirnos, incluso con discos como Lámina 11, que hoy sufren la inmediatez de tanto barullo diario ("sólo veo manchas"). La perspectiva de su historia hoy se mezcla con los idas y vueltas de la banda, pero sin dudas, cuando se pase raya en la historia de nuestra música, Roberto tiene que tener, un lugar en ese podio. 

Dejo para el final dos temas que han seguido sorprendiendo, y no hablo del primer cuarteto, "Contrapunto para humano y computadora" y para mi, el tema mejor logrado en su carrera, que realmente nos hace poner en el espacio de quienes viven esa situación, "21 de septiembre".

Roberto Musso, llevó el nivel de textos mucho más allá, con una música que, sin ser algo para resaltar, acompaña de manera perfecta como para que texto y música, cumplan la función de expresar lo que el artista quiere hacernos llegar. 

Que la historia y su tamiz lo pongan en su lugar, para quien escribe, Roberto, ya se lo ganó, hace muchísimo tiempo. 


I.S.S.

domingo, 7 de septiembre de 2025

La palabra Mágica

No hace mucho tiempo, en una sociedad que era machista(?) (según dicen), me permito dudar porque era una sociedad donde las mujeres eran las que armaban la sociedad, criando e impartiendo valores a sus hijos, más allá de idas y vueltas con su esposo, difícilmente él se impusiera ante una orden de su esposa, "si lo dijo tu madre, entonces no", se escuchaba varias veces de la boca de aquellos rudos e inexpresivos hombres (por mandato social también). 

Pero salgamos de ese terreno en el cual aún estamos enlodados, quiero ir a otro punto. Cuando algo no andaba bien, cuando nos lastimábamos o nos dolía habernos peleado con algún amigo, o ya nos gustaba alguien y nos sentíamos incómodos, y nadie tenía los veinte mil conocimientos sociales que hoy parecen salirnos por los poros ante el mínimo problema social (nuestros padres sólo sabían que tenían que tenernos más o menos bien vestidos y comidos, después el resto, era cosa de la vida, y de algún freno en su momento).

Entonces, en esos momentos donde los niños sentían angustia del presente, no sabían como solucionarlo, muchas veces las madres, decían unas palabras que es como el agua que le van a tirar a los chiquilines que juegan al baby fútbol y se quejan que le pegaron, no tiene mucho que ver el remedio con la enfermedad, pero, sin embargo, al igual que el efecto que el agua hace en el niño que se para como si nada y sigue jugando, nosotros sonreíamos y veíamos el mundo de otra manera. 

"Dormí que mañana va a ser otro día" "Mañana vas a ver que se te pasa". Probablemente nuestras madres, nos decían eso, por dos motivos, o porque no tenían idea qué decirnos, o porque veían que nuestro problema era una pavada y no nos querían desilusionar. Después de todo tener un problema ya era una cosa de adultos. 

Ahora, piense conmigo querido lector, ¿qué nos daba esa frase? Piense, piense, le doy cinco segundos, es una sola palabra...



¿La pensó?



Lo que nos daba esa frase era... Esperanza, fé en el mañana, pensar que la vida con algo nos iba a ayudar, nos predisponía a lo bueno. 

Y aunque al otro día nada cambiara, porque nuestro problema seguía, o se agravaba, esas horas nos habían permitido descansar tranquilos y quizás, el tema ya no nos importaba tanto, porque habíamos salido tan positivos a la calle que habíamos logrado otras cosas. 

Hoy en las sociedades faltan madres, hay padres empezando a suplirlas, pero estas generaciones intermedias van a salir sin poder expresar esperanzas en el mañana. 

Y eso, en casos donde los adultos necesitan levantar la cabeza y mirar hacia adelante, y con eso también, hacer creer en la vida a las nuevas generaciones, hace mucha falta. 


I.S.S.

martes, 2 de septiembre de 2025

MI PODIO DE LOS CANTAUTORES URUGUAYOS PARTE II

JAIME ROOS


La humanidad tiene momentos históricos, de ellos resaltan determinados artistas, es el caso de Alfredo Zitarrosa, al cual ya me referí en el escrito anterior, y de todos los artistas que tenían un rival tan claro para golpear, en determinado momento de nuestra historia. 

Eso hace que, a veces, no primara tanto la calidad artística, si no lo que se generaba con determinados cantores y músicos. 

En Uruguay primaba el alma, el juntarnos para darnos fuerzas, sin importar tanto el nivel técnico de las representaciones, muchas veces se cantaba porque las canciones se conocían de memoria, pero no porque se escucharan nítidamente. 

En el momento en que la dictadura estaba en pleno descenso, recién ahí, Jaime Roos apareció censurado, un año y medio, pero eso no es ni remotamente cerca, de lo que la gente recuerda de Jaime, no lo sentimos como un artista de dictadura, en parte porque él no era músico reconocido cuando se fue, por tanto no se fue expulsado, por eso, supongo, Jaime está por fuera de ese momento tan uruguayo, tan doloroso. 

La historia estaba en un momento ideal, para las cosas nuevas, cuando Jaime comenzó a brillar en el horizonte, para empezar a mirar al futuro con otros ojos, era imposible dejar lo pasado atrás, pero también era necesario, rearmar muchas cosas. 

Y la música, es ideal para eso. 

Jaime Roos ya tenía canciones como "Cometa de la Farola" (ni más ni menos), "Todo un país detrás", "Retirada", "Aquello", "Los Olímpicos", "Tu laberinto", un bonito equipo, para presentarse en la cancha, y poco a poco, fue ganándose un lugar más que interesante, en la música montevideana. Y digo montevideana porque no será hasta su gira en el 93, donde Jaime logrará sellar con todo el país el afecto para siempre, el reconocimiento y la aceptación, de artista uruguayo. 

Jaime Roos vino, pero no vino para sacarse las ganas de cantar y de hacerse famoso, no, vino para decir, aquí estoy yo, acá en Uruguay se puede sonar distinto, se puede ser profesional y a la vez, disfrutar. Quienes vimos su gira, aquí en Durazno en el estadio de fútbol, nos llamaba la atención, el movimiento sobre el escenario de todos los participantes, con entradas y salidas perfectas que iban en mejora de una visión que en el fondo, nos hacía sentir orgullosos. 

Jaime Roos tuvo la espalda ancha para detener muchas veces, espectáculos, a los que le faltaba medio punto al tercer murguista, punto y medio a la guitarra, y nos desesperábamos porque todo se había trancado, pero Jaime, con su voz muchas veces criticada, nos hablaba como un padre que enseña a su hijo, "disculpen, pero estos minutos son para mejorar lo que a ustedes les llega, porque como público, se merecen lo mejor" y entonces, pasábamos de los nervios al respeto, al cariño, el tipo estaba ahí, ya había cobrado, podía cantar como sea, pero él quería que nosotros escucháramos el platillo de la murga, al nivel de volumen que había que escucharlo. 

Es difícil en Uruguay juntar afectos, generar un ritmo nuevo de murga, ser exigentes con los propios y después, de todo eso, tener la conexión con las hadas de la inspiración para sacar un "Si me voy antes que vos" que, estoy seguro, a todos en algún momento nos sacó una lágrima. 

Pero además, Jaime Roos, ha pasado de la perfección en los escenarios, a las comidas más desafinadas que tienen como instrumento sólo una botella de plástico, algún tenedor y nada más, porque a todo uruguayo en plena sobremesa, le aflora algún

"Los Olímpicos", "Cometa de la Farola", "Amándote", "Brindis por Pierrot", "Cuando juega Uruguay", "Durazno y Convención", "Adiós Juventud" (su inexplicable por lo pegadizo "parece mentira las cosas que veo"), "Tal vez Cheché", "Los futuros murguistas", "Piropo", "Que el letrista no se olvide", "El hombre de la Calle", "Colombina", "La hermana de la coneja", "Si me voy antes que vos", y quedan afuera ese tango distinto "de la canilla" y "tu laberinto" y tantas otras más, pero estamos hablando que Jaime Roos, está en las charlas de los uruguayos con ¡quince canciones!, por lo menos, caso único seguramente en nuestro país, quién no ha dicho alguna vez, "me voy, como se han ido tantos".

Jaime no tuvo carisma, por decirlo de alguna manera, dejó que su música hablara por él, fue Montevideo y por eso le costó ser reconocido como uruguayo, pero siento, que al final, hizo bien, su música habló, su calidad sobre el escenario, sus canciones, sus detalles, lo hicieron siempre el indicado para los momentos, y él , siempre estuvo a la altura. 

Jaime estuvo cuando en el 2010 nosotros nos creímos campeones del mundo, no sólo estuvo, hizo una película con su hijo, abrió su vida hablando de las drogas, del alcoholismo, es de lo mejor que tenemos como cantautor en nuestro país, sin lugar a dudas, por lejos, es un faro imposible de imitar, y es uruguayo, quizás, ese sea el mensaje final. 

Jaime es una esperanza para el uruguayo, de que las cosas se pueden hacer bien, que si hay convicción, no importa lo establecido.

 Jaime es el triunfo del arte.

Al momento de escribir estas palabras, leo que dice que tiene nuevas canciones, pero que tiene 71 años y le llama la atención que le sigan pidiendo temas a él, y no a los muchachos de 30. 

Todo dicho. ¿Quién toma la posta?


I.S.S.

lunes, 1 de septiembre de 2025

MI PODIO DE LOS CANTAUTORES URUGUAYOS PARTE I

ALFREDO ZITARROSA 


Cantor, guapo, de presencia sublime sobre el escenario, representante de opiniones de un pueblo marginado a la fuerza, como su propia vida lo fue. Hombre que hizo de su vida un espejo de lo que decía en sus canciones, algo que en el mundo, muy pocos artistas logran.
Alfredo Zitarrosa era la contradicción del hombre serio sobre el escenario, con el jodón que también era para quienes mejor lo conocían. Aunque si recordamos el audio donde Alfredo, es traducido al inglés por una muchacha que no aguanta la risa, podríamos decir también que su comicidad no habitaba sólo bajo el escenario.
Era un hombre de carácter de carácter muy fuerte, de no haberlo tenido, no hubiera podido soportar sus viajes al exterior forzado, con su familia buscando actuaciones, buscando abrir el mundo, a su música, tan uruguaya.
Registró alrededor de 113 canciones, de las cuales una gran mayoría, se ha quedado en el corazón de todos los que lo escucharon.
Alfredo Zitarrosa está en el podio de cantautores uruguayos, porque era uno con sus palabras, las defendía arriba y abajo del escenario, sabía lo que quería, al punto de hacerle tocar milonga como si fuesen uruguayos, a guitarristas de otros países, que ni idea tenían antes de conocerlo, lo que era aquello, que dicen, Alfredo dijo una vez, que en Uruguay todo era milonga.

Zitarrosa fue el creador de Guitarra Negra, así de ancha era su espalda artística, como para despacharse con una obra de 15 minutos, y que no pasara desapercibida para nada, al contrario, en más de una ocasión, ha sido elegido como el mejor tema uruguayo de la historia.
Alfredo el que le propuso a Joni de Mello un reto de hacer una canción sobre los átomos, y después cantó esa maravillosa canción "La contradanza molecular de los átomos de la piedra mora", si, todo ese nombre, le pido ya que vaya a escucharla si no la conoce aún, una canción que vaga sobre un tema, para al final, hacer la conexión que hace falta para darle un sentido a todo. Memorable.
Alfredo el que le ganó a Los Beatles, el que les puso el freno en un país tan chiquito, que quizás haya pasado desapercibido para el mundo, pero que nos sirve a nosotros, para dimensionar a un artista, a una sociedad deseosa de lo suyo, "Milonga para una niña" marca eso, encima, milonga, todo dicho.
Sobre el escenario, cuentan aquellos que lo vieron, tenía una presencia impresionante, la frase "no volaba ni una mosca", cuando Alfredo cantaba, se ajusta perfectamente a la realidad. Tiempos donde no era fácil, cantar, convencer, gustar, y hacerse necesario para un público que necesitaba el arte para vivir, para tener esperanzas, para confiar en el otro que iba a su costado, no es nada fácil lograr eso con un lápiz, un papel, y una melodía en la cabeza. 

Por eso, para quien les escribe, Alfredo Zitarrosa está en ese podio de cantautores uruguayos. Porque hubo un antes y un después en Uruguay, porque hasta su propia vida quedó atada a lo que había expresado en sus canciones. Porque hasta su partida se sintió, se siente aún, dolorosa para todos, y porque también, al igual que con sus letras, con su despedida, dejó en evidencia, a una sociedad que había cambiado, quizás y sin saberlo fue ese, uno de los mayores aportes de la vida de Alfredo. 

Marcar con su ausencia, una sociedad que estaba siendo cambiada indefectiblemente por otras luces, por otros ritmos, por otra forma de sentir. Donde ya no importaba tanto el igual, si no la individualidad, donde reclamar derechos ya sería, casi panfletario. 

Alfredo puso a prueba sin querer a su pueblo, y su pueblo le debe aún, haber estado a la altura. 


I.S.S.

jueves, 28 de agosto de 2025

LA Argentina LAS sabe lunga.

Cuando hace un tiempo en Argentina se eligió un presidente con notorias características particulares, quiero decir, a todas luces se podía predecir que ese hombre, era fácil de salirse de sus cabales, si es que los tenía. Se dio, por parte de la población un mensaje claro, o nos hundimos todos, o nos salva un loco. 

Argentina, para quien escribe, es un país maravilloso, no sólo por lo que siempre se dice de sus paisajes, un territorio que tiene selva, hielo, desierto, salitre, todo lo que usted pida, si no además, para mí, su maravilla principal radica en su gente.
El argentino es un ser que se distingue donde sea, llama la atención, va para adelante, pecha, choca, apoya a los suyos hasta el hartazgo de los demás, sea en el plano que sea, hay un orgullo en el ser argentino, difícilmente encontrado en otro lugar, menos si lo comparamos con lo que estamos acostumbrados a ver todos los días por acá.
El argentino al lado del uruguayo brilla, lleva la batuta, muchas veces tropieza, se cae, se lastima, grita, llora y festeja al mismo tiempo, nosotros como uruguayos, los miramos y esperamos a que pisen en falso, para marcar nuestras diferencias, para quedar como los serios y responsables, ante ellos que, parecen unos niños llenos de ímpetu y nada más. 

¡Argentina tuvo cinco presidentes en once días! Después que uno se había ido volando por el techo, en un ambiente casi bélico, eso no lo hace quien quiere, si no quien puede. El argentino denuncia todo, se embandera, en lo que sea, peronismo, radicalismo, Maradona, Messi, Colapinto, científicos por el mundo, lo que sea. El argentino roba, y se enorgullece, si lo hace bien, el argentino es también el más honesto del mundo, y quizás, no se siente tan bien, porque en Argentina nunca existe la justicia, nunca están conformes, siempre buscan algo más. No tienen paz.
Acá en Uruguay, en nombre de la paz, estamos por quedar ciegos de no usar los ojos por mirar siempre para los costados y tocando el techo, por barrer bajo la alfombra.
Pero volvamos a los deslumbrantes argentinos y sus elecciones. 

Cuando hace un tiempo ellos eligieron a su presidente actual, ante una demacrada fuerza opositora, ante una alarmante carencia de motivación en el sistema político, que es ni más ni menos, no creer en que ninguno de ellos pueda hacer las cosas correctas, eligieron a una persona absolutamente particular, alguien que ellos sabían, podía tirar todo de una manera estrepitosa para que no quede nada, o hacer lo que ellos piensan que se puede lograr, la perfección de un país que los lleve a ser lo que ellos sienten que son, los mejores del mundo.
Las pruebas de que lo elegido, no iba a estar a la buena altura de sus expectativas, llegaron pronto, primero con los jubilados, después con sueldos, hasta que aparecieron mensajes que confirmaban lo más temido por ellos, lo que más han aprendido a odiar, la corrupción.
Apareció por mensajes de texto, aparecieron los porcentajes, y se empieza a transitar, por el camino que ya se avizora.
La última chance de que Argentina se convierta en lo que los argentinos quieren, se empieza a esfumar, el último manotón de ahogado ya fue dado, ahora, es empezar de cero, sin esperanzas, sin creer en nadie, sólo pidiendo resultados, sin fanatismos, sin buscar héroes.
La Argentina es un país con gente más hermosa que sus paisajes, yo los admiro, no tienen vergüenza de vivir, de llevar las banderas, de creer que son los mejores y de esa manera, muchas veces lo logran, ellos se sienten distintos, ellos van varios pasos más adelante que muchos países, ojalá en su adelanto marquen el camino para los que los miramos y copiamos. Ellos acaban de llegar al punto donde el fanatismo está derrotado, dónde la esperanza en un súper hombre presidente se desvanece inexorablemente.
Ahora es tiempo de mirarlos y aprender, aunque siento, que lo que podamos ver de ellos, no lo vamos a poder aplicar, nos falta mucha rebeldía por estos lados, acá roban igual que allá, pero hay menos para robar, acá nos maltratan igual que allá, pero estamos más domesticados, acá las banderas políticas ya no existen, igual que allá, pero nosotros seguimos dividiendo en colores. 

Acá, no vamos a poder hacer lo que ellos logren, pero al menos, para los que queremos un cambio, se nos prenderá la llama de la esperanza, no vaya a ser cosa que algún día...


I.S.S.

lunes, 25 de agosto de 2025

Hasta cuando yo quiera.

En las distintas sociedades, una de las particularidades de cada ser humano es, aceptar el rol que cumple como engranaje en la vida social. A veces, ese papel, ayuda a dibujarlo lo que la persona estudió, en lo que trabaja o en lo que ama hacer, más allá de las conveniencias sociales. 

Cuando se trata de trabajo convencional, las reglas están bastante claras, usted por un servicio, será abonado de una manera y obtendrá por eso, determinados beneficios. Con el paso del tiempo, si usted ejerce de forma sostenida la misma función social, será reconocido por eso y habrá cimentado su vida, en torno a ese rol, aceptado por todas las partes. 

Ahora, existe otro rol social, que las personas vamos tomando, por los cuales no se recibe ningún pago establecido, son las actividades que se hacen porque sentimos un profundo deseo de hacerlas, ya sea porque nos sentimos muy aptos o necesarios, y de tan así que nos sentimos, primero las hacemos, sin importar el rédito económico, porque muchas veces lo sabemos de antemano, no hay rédito económico para dicha actividad.
Pero no importa, ahí estamos, con la alegría que nos da realizar algo por amor, esas actividades en principio, nos conectan con nuestra esencia, porque la mayoría de las veces, hacer algo por fuera de los cánones establecidos por la sociedad, nos hace sentir que retribuimos a nuestra propia naturaleza, y eso, reconforta nuestro espíritu. 

Pues bien, imagine usted que yo salgo a caminar porque me hace bien hacer ejercicio, y empiezo, con el correr de los días, a juntar latitas de bebidas que veo tiradas en la calle. Mi actividad hasta ese punto, es muy beneficiosa para todos, a mi me hace bien para la salud, me hace sentir una buena persona y para la sociedad, mi actividad es también beneficiosa. Con el tiempo, junto tantas latitas, que empiezo a hacer cosas con esas latitas, pero, para hacer esas cosas, decido comprar algunas herramientas, y como ahora dedico parte del tiempo al pequeño taller, ya no tengo el tiempo que antes tenía, para salir a caminar. Pero no importa, mi actividad ha resonado en la ciudad, me han hecho alguna entrevista, me han felicitado por mi buen accionar, de tal manera que yo comienzo a suplir mi obra de bien desinteresada, por el nuevo rol que realizo en mis horas libres. 

Así que comienzo mis trabajos en latitas y hago ceniceros, llaveros, pulseras y, como la cantidad de latitas empezaron a crecer, porque la gente antes de tirarlas en la basura las lleva a mi casa directamente, cosa que en un principio me halagaba, pero que después empezó a incomodarme, cuando llegaba y solamente habían bolsas con latas en su interior, sin lavar, sin romper, sin aplastar, porque me sentí una especie de basurero de latas, sin que ya nadie me consultara si lo quería hacer o no. Porque en este punto, mi rol social era tan necesario y altruista que nadie reparaba en mi, solamente se detenían en sentir que hacían un bien ecológico, llevándome latas y latas a mi casa. 

Por suerte en un comienzo las ventas eran muy buenas, y lo incómodo que me dejaba el caminar menos, hacer menos ejercicios, lo compensaba un poco con la alegría que la gente me apoyaba con mis productos. 

De todas maneras en las próximas entrevistas que me hicieron, advertí sobre el sobre stock de latas que tenía en mi casa, que agradecía la ayuda, pero que en este momento tenía latas como para un año, más aún si como había empezado a pasar, la gente compraba ceniceros de vidrio, de cerámica y otros materiales, así que yo, en nombre de mi buen accionar le pedía a la gente, que comprara productos en lata, que yo necesitaba de la colaboración económica de todos ellos, para seguir con mi buen emprendimiento, aquél que se trataba básicamente de caminar para mejorar mi salud y de paso, limpiar la calle de cinco o seis latitas diarias que conseguía. 

Ahora en mi casa ya no tenía espacio, otras personas se acercaron a ayudarme, a brindarme su lugar, algunos entendieron mi impotencia ante la situación y reclamaron con aires más fuertes, y de empezó a hablar en todos lados sobre el loco compromiso de la sociedad con las latas y se dijo que si cada uno comprara un producto en lata, todo sería más llevadero, pero que la gente era mala y prefería tener algo mucho más caro tallado de vidrio en su casa, antes que un cenicero con el logo de determinadas empresas. Se agregó además, que los seres humanos eran malos, porque dejaban latas en el suelo, y que también eran malos porque en vez de hacerse cargo ellos de sus latas, se las venían a dejar a la institución (con el paso del tiempo tuve que ponerle nombre y otros detalles) que hacía tiempo no daba abasto, pero que a nadie le importaba. 

Al salir a la calle empecé a darme cuenta, que ya no era lo mismo lo que yo generaba en la gente, mi rol social había pasado de ser aquella persona que había encontrado la manera de hacer algo bueno para todos, incluido para mí, a mostrarles lo malas personas que eran por hacer algo, que antes hacían sin sentirse mal y que, a decir verdad, a nadie le cambiaba mucho porque si no pasaba yo caminando, el basurero se llevaría esas latas a otro lugar. 

Me di cuenta que en pos de hacer algo que me hacía bien, involucré otras emociones, otros sentimientos, otras personas y ya lo generado, superaba demasiado aquél rol social que tan bien me hacía. 

Me sentí mejor persona que otras y eso estaba bien, porque a veces de eso se trata, de sabernos buenos en algo por sobre los demás, nos da valor, unicidad. Ahora, también me di cuenta, que cuando yo para eso necesito remarcarle al otro lo que hace mal y lo que debería hacer, paso a ser el generador de un problema que antes no existía en la sociedad y eso, tampoco es lo que quise hacer desde un principio ¿o si?

Las actividades que se hacen ad honorem, deben ser nada más que eso, en una sociedad marcada por la retribución económica, es obvio que no voy a poder dedicarle más tiempo de mi vida a esa actividad, que a la otra que es la que me permite vivir en la sociedad. Y tengo que tener en cuenta siempre, que nadie me pidió hacer una actividad, por más noble que sea, por lo tanto, no puedo reprocharle a los demás, por actividades que ellos no hacen, que no sienten propias y que, muchas veces, por más altruista que sea la actividad, no tienen la más mínima ganas de hacerla. Y está bien, después de todo, no todo lo que yo hago es altruista, ni sanador para el medio ambiente, ni para los demás. Tengo mi regla moral y debo convivir con ella y actuar en consecuencia, si yo invierto más tiempo del deseado en alguna actividad, será responsabilidad mía, y también será mi responsabilidad, si la gente se molesta conmigo, porque yo les quiero imponer la moralidad que me lleva a enojarme, porque los demás no hacen lo que yo quiero. 

Así que, querido lector, si usted cuida los océanos, limpia los ríos, alimenta perros, gatos, quiere castrar a ambos, está en contra de la compra de guacamayos, zorzales, junta plásticos, cuida los montes, planta árboles, le quiere dar una bolsa de agua a niños africanos, quiere juntar sangre, donar órganos, y todo lo que a usted se le ocurra, sea feliz, de seguro lo va a ser, porque se va a sentir muy bien, ahora, no obligue con su regla a que los demás le den la espalda, haga lo que haga, hágalo usted a su beneficio propio (aunque no sea el económico), con su alegría, con su libertad, pero no quiera hacer sentir mal a los demás, porque en definitiva, se va a empezar a sentir mal usted y ahí, tendremos un nuevo problema donde antes, teníamos una sana solución. 


I.S.S.

domingo, 24 de agosto de 2025

En un planeta del Principito

Como si de un planeta del principito se tratara, donde todo el mundo era habitado por una sola persona. Siento que, con el paso del tiempo, vamos irremediablemente a ese lugar.

La historia de la humanidad contará que el Hombre, pasó de vivir en la intemperie, en las cavernas, luego en casas de piedras, madera, hierro, a vivir en cómodos hogares manejados desde un celular, para cuando él vaya a ingresar, la temperatura del lugar, esté acorde a sus gustos. 

Dirá también que en un principio, no era una cuestión de gustos, si no de vida o muerte, compartir con sus iguales una caminata por el campo, o pasar las noches dentro de una caverna. 

Deducimos desde los primeros tiempos, que el humano es, entonces, un ser sociable ¿o no?

Ya dijimos que las primeras sociedades se forman ante la necesidad de sobrevivir, y que hoy en día, eso no es tan necesario, si de vida o muerte hablamos, aunque si es necesario si queremos tener determinados servicios que hoy las sociedades brindan a las grandes masas, que no se brindan en pequeños poblados, mucho menos, en lugares donde hay sólo una familia. 

Ahora bien, ¿Por qué hoy la sociedad tiende a la individualidad y no a seguir juntos? ¿Qué ventajas traía antes la conglomeración que hoy ya no es tan necesaria? 

Hoy el individuo puede, conexión mediante, vivir solo, tiene sus tiempos, sus charlas o sus investigaciones al alcance de su antena, ya no necesita soportar algo que no le gusta, a alguien que no le cae bien. Hoy, los seres humanos, pueden elegirse a ellos y nada más, y hasta es preferible la muerte en solitario y sin ayuda, en una sociedad de la cual se siente cada vez más lejos. 

Por eso entiendo que lo que antes leíamos, en el cuento del principito, y nos parecía llamativo, hoy se ha transformado en una realidad, cada ser humano en su mundo, mirando una rosa, leyendo un texto, escuchando hasta el hartazgo la misma canción, hacer lo que quiera sin pedir aprobación. Lógico, ese mundo tan perfecto, necesita aún, sus ajustes, porque este lugar funciona con reglas, más arraigadas a la sociedad donde la gente compartía sus cosas.

Los cambios en la sociedad, han atentado contra el humano en la vida real, el Hombre dominó al resto de los seres vivos, dado ya ese paso, usó sus energías en crear un mundo paralelo al mundo real.

Ahora, ese mundo paralelo se puede caer, no es lo suficientemente fuerte para soportar fallas de energía, por ejemplo, y si hay que volver al mundo al natural, creo, sólo es una percepción, que este humano, que se olvidó de plantar, de cosechar, de comer por hambre y no por moda, que hoy no podría enfrentarse ni a una vaca enojada, porque se ha dedicado a luchar contra él mismo, con armas que ya no podría crear sin tanta tecnología, sin dudas, ese Hombre, perdería su lugar en el mundo que, básicamente, ha seguido igual, necesitando al ser humano, como ser humano, siendo parte de la cadena y no, el que se sale y se va a su mundo, conectado con un mundo inexistente. 

Este ser humano dejó un vacío en la vida de todos, pasó de hablar a no hablar, de defenderse juntos ante otros peligros, a atacarse entre ellos. Antes era más fácil, todos eran iguales, tenían lo mismo, hoy, pasan vecinos en una moto haciendo mucho más ruido que el tren, y pasa diez, quince, cien veces al día. Antes, era más fácil congeniar, no sólo porque mi mundo era el otro de una forma muy clara, si no porque el otro no terminaba atacando a los demás, mientras compartía su momento de salida por ejemplo. 

Es lógica pura que cada ser humano quiera estar en su planeta, quizás algún día venga algún principito a visitarnos, a asombrarse de nuestras vidas en soledad, mientras ocho mil millones de personas a nuestro lado, comparten más o menos las mismas cosas. 

Antes se sabía, que algo más o menos erguido, apoyado en dos extremidades, con otras dos que llegan a la cintura, más una esfera arriba con dos cosas blancas que se mueven para un lado y para otro, era un igual, y no se precisaba más. 

Hoy, todo nos diferencia de nuestros iguales, la piel, los ojos, lo que nos estiramos, lo que nos dejamos, lo que nos teñimos, lo que nos pintamos, si es que nos pintamos, lo que se hizo/dijo o se dejó de hacer/decir, todo, todo nos hace diferentes de nuestros iguales. 

Por eso, el ser humano, como especie en este mundo, me parece que tiene, los días contados. 


I.S.S.

lunes, 18 de agosto de 2025

LA PREGUNTA SIN RESPUESTA.

En 2019, hace 6 años, comenzó a rearmarse la vía férrea en Durazno, hace casi dos años, el tren está funcionando . Todo el proyecto lleva quizás, más de diez años, entre estudio, aprobación y demás detalles. 

Hace dos semanas una mujer, parece que, en un momento de distracción, se cruzó mientras el tren pasaba por la ciudad. Falleció en el momento.
Dentro de ese plazo de decisiones en el armado del traslado de UPM, se resolvió que, en su paso por Durazno, sólo se hiciera un paso por puente, y los otros se mantuvieran como cruces normales, es decir, la famosa media barrera que baja unos minutos antes que el tren pase a pura bocina.
En una ciudad como Durazno, eso puede traer varias complicaciones, entre ellas, la que ha sucedido hace unos días, es que el tren tiene 8 cruces, desde Santa Bernardina, hasta dejar Durazno, el detalle es que, la ciudad no es tan grande para tantos cruces, y serían nueve, pero a uno lo hicieron puente, el pasaje de la vía del tren antiguamente quizás, rodeaba Durazno, hoy, la atraviesa. 

Apunto a que todas las decisiones tomadas en algún momento, marcan momentos a futuro, quedará la duda, si el tren no pasara de esa manera por Durazno, la señora hubiera fallecido, quiero decir, si eso estaba en su destino, o si, su destino se modificó en el momento que se decidió que el tren pasara a media barrera por la ciudad, y no se hubieran hecho cruces con puentes o, como alguna vez se manejó, rodear la ciudad. Dejo por fuera al que se cruza delante del tren para cumplir otro objetivo, esa persona si está decidida, lograría su objetivo de otra manera, aunque el nuevo tren, sea una nueva solución más a mano. 

Este texto no busca certezas, sólo preguntas que no tienen respuestas. Si está claro, que la certeza que se tiene, es que toda acción, deja una huella.
Vaya novedad, dirá usted, pues bien, es cierto que es una obviedad, pero a veces, siento que no somos conscientes como sociedad de esas obviedades, porque esa muerte se pudo haber evitado, si se hacía un pasaje de un tren por la mitad de una ciudad, como corresponde, o no. También se resolvió que muchísima gente, al pasar por Durazno, se despierte a las cinco de la mañana, que es cuando uno de los trenes pasa a todo ruido, sumado a la bocina del cruza vías, que más de una vez, ha quedado encendida sin apagarse, aún después que el tren pasó. 

Quizás Durazno, o los uruguayos, estábamos desacostumbrados a los trenes, también por otras decisiones con sus propias huellas, todo puede ser, porque no todos los cruza vías en otros países serán en puentes. La pregunta quedará sin respuesta, lo que si siempre me deja pensando, es que cuando alguien decidió, que la nueva vía siguiera pasando por el medio de la ciudad de Durazno, la vida de esa señora quedó resuelta y, a partir de ese momento, era cuestión de esperar, el justo paso del tiempo.
O no.


I.S.S.

jueves, 31 de julio de 2025

¿Quién le sacude el mantel a YouTube?

Cuando YouTube empezó sus días, los dueños decían a viva voz, que nunca iban a poner propagandas, que la gracia de su servicio es que fuera gratuito. 

El primer paso que rompió esa idea, fueron propagandas de 5 segundos, cada un buen tiempo, pero eso significaba que todo, había cambiado. La gente igual se fue acostumbrando, y además, para aquellos nostálgicos que querían disfrutar del servicio como antes, YouTube comenzó a ofrecer el servicio premium que, por 11 dólares, lo mismo o más de lo que se paga por algunos servicios de películas por ejemplo, vuelve el tiempo atrás, y nadie tiene que ver esas incómodas propagandas que, a esta altura del uso, en mi caso, me hacen dar más bronca a la empresa que hace propaganda, y me hace jurar, no usar ni ese servicio, ni ese auto, ni comprar ese jabón, ni votar a ese político, ni nada. 

Hoy YouTube pone propagandas cada 3 minutos, más o menos, y en algunos casos, son propagandas de hasta 15 minutos, dejaron eso si, el botoncito de saltar publicidad, a los cinco segundos. 

También YouTube, luego de estos pasos, se dedica a hacer consultas a su público para saber, si les gusta la publicidad que vieron, si están de acuerdo con ella, si la recomendarían, en fin, negocios. 

En mi caso, sea por música o videos sobre charlas que considero muy interesantes, soy un habitual usuario de Youtube, tanto, que alguna vez me he propuesto dejar de pagar algún servicio de streaming para sumarme a la empresa y así, poder disfrutarla sin los entrometidos cortes. 

Y, querido lector, ya sabrá usted, me he puesto a pensar. 

¿Qué pasaría si todos los usuarios se abonaran a YouTube? Fácil, la empresa perdería su hoy muy redituable ingreso por publicidad, entonces, eso quiere decir, que a YouTube no le serviría que todos los usuarios le pagáramos los once dólares, o si, pero seguramente recibe mucho más como está hoy, recibiendo los once dólares de algunos, y por otro lado, la plata extra de las empresas. 

El paralelismo de Youtube con la vida surge solo, YouTube es el capitalismo. 

Y al igual que YouTube, al capitalismo tampoco le sirve que todos podamos pagar sus beneficios, porque se quedarían sin masa social que sirva de soporte, para las empresas que viven de él. 

Disculpen haberlos hecho perder tiempo leyendo estás palabras por una conclusión tan básica, pero es que a veces siento, que a muchos, nos han hecho saltear cosas básicas de esta historia. 

Entendamos que la plata no es para todos, es para un porcentaje menor, pero, y aquí viene la esperanza de todos, cada vez el sistema necesita que lo use más gente, para solventar los gastos cada vez más grandes, que le implican estar vivo. 

Esa es la disyuntiva de este sistema que, para quien escribe, está dando sus últimos escarceos, porque en algún momento quizás YouTube, baje su precio porque necesite a más gente dentro de su sistema, así como los varios hoteles que habitan un solo lugar, sacan descuentos increíbles, porque necesitan mover sus números. Pero es fundamental, y ellos lo saben, que no todos puedan siquiera, llegar a esos descuentos. 

Esta mesa está servida desde sus comienzos, pero, en esos tiempos siento, se está destendiendo, alguna copa se está cayendo, se mancha el mantel, no hay tanto jabón para lavarlo y la tela, ya presenta algunos agujeritos que se cosen, pero se vuelven a formar en otros lados. Faltará que el mantel diga basta, no me usen más de soporte para tantos lujos, yo soy el mantel pero gracias a mí, están ustedes ahí arriba.

Por favor.

Respeto, y dignidad. 


I.S.S.

sábado, 19 de julio de 2025

Mis padres, el sueño, mis sueños y el juego.

Mamá tiene un secreto que no dice, mi madre balbucea todas las noches cuando duerme, dice cosas claras, pero que no se le entienden. Son como inconexas, pero ahí están abriendo un mundo que ni ella se entera, parece, porque después que despierta le preguntamos, y no se acuerda de nada. ¿Estará mi madre habitando dos mundos? Hay gente que dice, que después de esta forma de vida, seguimos viviendo de otra manera, quizás mi madre ya está haciendo sus aprontes. Quizás a todos nos vaya pasando, me asustaré entonces cuando alguien me diga que mientras duermo hablo y no se me entiende. Aunque a decir verdad, mamá siempre habló mientras dormía, quizás ella necesite abrir ese mundo todas las noches. Mi madre a veces en el correr del día está bastante lejana, el otro mundo también debe de venir a estar con ella aquí. Ella es de preocuparse por todo, aunque nunca tenga problemas con las cosas por las que se preocupa, la mezcla de mundos debe ser difícil.

Mi padre dormía y como cuando estaba despierto, no hablaba nada, sólo dormía, descansaba, se iba, aunque estuviera en medio de un cumpleaños, él era de las personas que entendían que habían dos mundos y que cuando estaba en uno, nada tenía que hacer el otro mundo ahí. Yo duermo profundo y me despierto al rato, vuelvo a este mundo y a veces, me vuelvo al otro enseguida, a veces no, pero no hablo dormido (me lo han confirmado los demás obviamente), y tampoco separo los mundos tan profundamente como mi padre. Quedé en el medio, mi madre descarga en sus mundos indistintamente y mi padre vivía en cada uno de ellos, yo no hago ninguna de las dos. A lo sumo, cuando estoy en este mundo me imagino el mundo de los sueños y los escribo y a veces, cuando vuelvo del sueño, me traigo un pensamiento o algo vivido, y lo escribo enseguida, antes en papel, hoy en el celular.

No sé qué hará, ni cómo será mi hijo, por ahí leí que ya hay una máquina que guarda los sueños, así los podés ver como si fuera una película apenas despiertes. Así que supongo mi hijo no anotará, no necesitará escribir sobre eso, ni sobre nada quizás. Descubrir los sueños será descubrir un mundo nuevo, donde podamos, como ni madre, ir mezclando realidades, o como mi padre, teniéndolas bien separadas. Al fin de cuentas, todo seguirá igual, aunque con ambientes distintos, como si la humanidad avanzara pantallas en un juego, que, en este lado, llamamos realidad, y que este juego siempre trate de lo mismo y es de, cumplir algún objetivo, para luego, pasar a otro nivel.

 

I.S.S. 

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...