Yo no fui (pero vos tampoco)
En tiempos donde la humanidad ha ido cambiando su óptica del mundo, bah, en realidad como lo ha hecho en todos los tiempos, a medida que avanza en su conocimiento, y desconocimiento también.
Hoy tenemos actuando sobre las sociedades, a las nuevas visiones de las terapias alternativas, que son formas de encarar los problemas desde una visión más oriental, por así decirlo.
Las distintas culturas orientales, con Japón a la cabeza, traen mayor introspección, calma, ser observador del mundo, a la vez que actor principal.
Con estos nuevos enfoques también han nacido, no ya desde el mundo oriental, sino desde Europa, terapias como las constelaciones familiares, los registros akáshicos y otras formas más de poner manos a la obra sobre los problemas que nos aquejan.
Básicamente, los registros se trata de un viaje hacia la biblioteca de tu vida, porque se dice que, todo lo que vivimos, ya está escrito, o al menos en gran parte.
Y básicamente las constelaciones familiares, se trata de buscar en los antepasados, y no tanto, las razones al porqué de algunos padecimientos de nuestra vida actual.
Estas terapias en principio, generan un gran alivio, porque hacen que usted, no tenga que lidiar con sus culpas solito, quiero decir, usted pudo haber metido la pata, pero qué quiere, con un tatara abuelo que hizo lo que hizo, bastante bien está usted.
Si bien son actividades recomendables, porque entiendo que todo aquello que nos haga conocer más de cada uno de nosotros, va a aportar más para la vida social en general, son actividades que nos dejan en un limbo el cual, a veces, nos puede jugar en contra.
Escapar de esta vida, o buscarle explicaciones fuera de ella, es algo que puede ayudar un tiempo, y puede hacer que logremos encaminar nuestros asuntos en esta vida, pero muchas veces el contacto real con esos mundos no llega, y ahí es donde aparece ese limbo que habitamos y nos deja entre dos, o tres, o cuatro mundos, sin que seamos responsables de nada de lo que sucede en este mundo físico, del cual dependemos para vivir, al menos en este plano.
Por eso estamos en un momento donde nada es responsabilidad de nadie, fue el abuelo que vino de Europa, o la violación a una bisabuela, o el robo que sufrió el tatara abuelo apenas pisó estas tierras.
Creo que el ser humano sigue evolucionando, creo que va a encontrar la manera de comunicarse directamente con los que ya no están en este plano, o mejor aún, con los que estarán algún día en este plano.
Como momento histórico de la humanidad también estamos en un limbo, porque antes los responsables éramos nosotros, los vivos (por decirlo de alguna manera) hoy no tanto, y quizás mañana, los responsables sean las futuras generaciones.
Lo cierto es que lo que hoy pasa en estas tierras, no es responsabilidad mía, ni tuya tampoco.
Quizás nuestra responsabilidad sea, ser mejores en lo que podamos, pero bueno, así era antes también, y así estamos.
¿O no?
I. S. S.
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