miércoles, 29 de abril de 2015

PARA EL BANDO

Que después de mi nada suene un bandoneón
Porque mi último suspiro será una nota
y mis ojos cerrarán un fuelle
Sin embrago todo seguirá igual
Pero cuando a él le canta la muerte
los tristes sentirán llorar las almas
porque ya no podrá el aire
expresarlo todo.

martes, 28 de abril de 2015

La vida de Nelio Ramón

El sonido de sus pasos era el único que callaba al silencio, eterno dueño de aquél lugar, según le pareció sentir a Nelio Ramón. Fue pocos pasos después cuando se le cruzó aquélla idea de su muerte, seguramente tan solitaria como el ave que luego vendría a servirse de sus vivas insensibilidades, ya eternas. Quizás su muerte se le apareció porque ese lugar vacío, silencioso, inquietante, era lo que él se imaginaba podría ser lo que viviera después de vivir, en sus adentros triunfaba el pensamiento que estaba viendo y sintiendo algo que no podía ser tan quieto no, algo así no podía ser parte del mundo.
Por eso se empezó a imaginar que ésas piedras que él iba pisando y haciendo gritar, deberían de hablarse con los pocos brotes de cosas que nunca llegaban a ser más que yuyos secos o casi en cuatro o cinco milagros, imposibles árboles que a modo de esperanza parecían esperar más que agua la sequía que al fin los hiciera olvido.
Si, seguro que en ése lugar los cerros debían contarle a todas las demás cosas lo que ocurría allá, mucho más lejos, mucho más incluso de donde él venía. Cuando pensaba en eso podía jurar que también lo sentía entonces, caminaba sabiendo que de él dependía que lo volvieran a ver pero a ser sincero, le habían entrado ganas de ser parte de todo aquello.
Al fin de cuentas un lugar especial hace especial a sus integrantes y él en la vida que iba acarreando hasta ese sitio, sólo era uno más que hasta uno menos podía ser, que muy pocos, por muy pocos días lo notarían.
Fue en ésos pensamientos que concluyó que sería preferible ser nadie en la nada que ser nadie en medio de multitudes tan vacías como los sueños que se persiguen.
Así fue que Nelio Ramón caminó hasta el hilo de agua que supo apenas vio, debía su poca vida al deshielo y nada más, mojó su cara, agradeció al río como el que quiere empezar una reunión causando una buena impresión, armó y prendió uno de los que consideró sus últimos 20 o 30 tabacos, soltó el aire rumbo al cerro más cercano para que el humo le contara, se descalzó, sintió las piedras bajo su peso amortiguado por la piedra grande donde estaba sentado y sonrió.
Ésa sería su vida más feliz, la que lo llevara entre risas y placeres a la muerte, la que limpiaría su cuerpo antes de llevarlo fino, sin sobradas comidas encima. Así Nelio Ramón supo que al día siguiente moriría o quizás a los diez años no importaba, porque Nelio Ramón estaba sintiendo en el mismo segundo su vida y su muerte en aquél lugar, ya nada iba a ser mejor que aquello. Sabía que nadie saldría en su búsqueda, que supondrían no había podido pasar por aquél lugar sin doblegarse en su última actitud de vida, ante el famoso calor que con el correr de los días, seguramente se le iba a meter en la sangre hasta que el cuerpo todo hirviera, sonrió, como quién hace un trato ventajoso y siguió buscando su vida en medio de todo aquél polvo naranja. Supo que lo encontraría.
Por eso se dice que Nelio Ramón murió aquél día en el que decidió vivir, un tiempo después, si es que los minutos, los días y los años se cuentan en aquél lugar, el cerro supo de la nueva vida de aquél que tantas veces le habló a los gritos desde abajo, donde sólo era apenas un pequeño punto. Y lo supo cuando aquéllos bichos que dibujaban negro en el cielo tan eterno como celeste, pusieron en una de sus rocas aquélla piedra blanca con algunos pedazos de algo que ya podrido daba de comer, volvía a vivir en las alas y en el viento que las movía. Por eso es que algunos que han pasado por allí dicen que  el viento jura a quien lo pueda oír, que aquélla piedra blanca todavía, mantenía la sonrisa. 

sábado, 25 de abril de 2015

Ayer supe que soy escritor

Ayer supe que soy escritor, luego de años diciéndomelo, contándole a los demás que a veces escribo, tratando de sentirlo y de lograrlo con cierto éxito y esfuerzo pues bien, ayer 24 de abril de 2015 lo supe.
Y fue por algo bien sencillo pero para lo que inexorablemente tuvo que pasar tiempo, vida, silencios, renuncias y algunos días, los previos, de nada. Nada de actividad, nada de pensamientos, de proyectos, nada que me dijera hacé esto o lo otro, nada de nada.
Gracias a esos vacíos que se van formando y a la constante pregunta sobre qué soy, es que ayer en menos de un segundo y como un certero rayo, una cantidad incontable de palabras, situaciones y sueños, partieron mi mente, abrieron mi cuerpo y me hicieron sentir un alivio lleno de alegría, de dudas, de miedos, de certezas, de tantas cosas en su justa medida que sólo pude sentir que esa sensación de felicidad sólo podía ser por el encuentro explosivo, el abrazo intenso de todas mis partes.
De todos los yoes que andan haciéndome en el mundo desde el centro de mi alma, o son ellos quienes al fin de cuentas son mi alma?
Mucho para llegar a ése momento se lo debo al trabajo que vengo haciendo hace mucho tiempo, eso lo sé, pero también sé que sin lo que me pasó ayer de golpe, de un cimbronazo certero, nunca hubiese llegado a sentirme, a creerme, a ser para mí, un escritor.
En éstos días de buscar la respuesta en la nada, algo he leído y a ese algo también algo le debo, la identificación con algunos, muchos, párrafos del libro de Carlos Liscano llamado El Escritor y El Otro me ayudaron a darme a mí mismo quizás, el empujón que me faltaba.
Así que así fue, de pronto todo en menos de un segundo sucedió y aquélla masa de palabras, recuerdos y acontecimientos me hicieron dar cuenta que cuando no escribo siento que todo está mal, me asfixio, deprimo, me siento nada y dentro de un pozo oscuro, profundo y de paredes lisas.
Entonces las ganas de matarme, la no respuesta a qué puedo hacer de los segundos, de las horas, de la vida.
Aclaro que cuando digo no escribo quiero decir cuando no estoy en el plano del escritor, cuando sin darme cuenta no le doy a ese hombre mi vida, cuando no le presto mi cabeza para que se entretenga jugando con las letras, cuando le saco la ilusión de algún futuro libro, del sueño de alguna conferencia, de algún viaje en fin, cuando me dedico a vivir yo y me hago padre, busco ser pareja de alguien y ando tratando de conseguir plata de eso que el resto llama trabajo y que para nosotros, no es más que una pérdida de tiempo, lenta y maldita que hay que soportar por el momento.
Tuvo que pasar tiempo, tuve que no escribir, que ignorarme para saber porqué me sentía mal, no fue fácil, tuve que vivir mientras jugaba mi vida a que apareciera una respuesta. Tuve que decirme que no soy músico, ni pintor, ni escritor, ni padre, ni nada, tuve que aceptar mi vacío, saber que si muero no importa, que sólo ocupo un lugar minúsculo y que nadie viene con nada específico para hacer. Que el mundo vive y que uno ocupa por casualidad un espacio físico, y lo usa y come y respira y en el mejor de los casos tiene hijos, que son la mejor manera de empezar a practicar el amor propio descaradamente y de sentirse, aunque sea por algunos años, necesario para alguien en la vida.
Debí entender todo eso para saber que sin importar, ni mi éxito ni mi suerte en ésta vida, quiero ser feliz. Al fin de cuentas, es lo único que puedo hacer y que de mi depende y ahí supe que eso lo logro cuando soy escritor, porque me voy completando, siento que voy hacia adelante, progresando, logrando que ésta vida tenga sentido para mí.
Por eso es que soy escritor, porque es lo que me salva de la muerte, o de las ganas de matarme, esas ganas que aunque no cumpliera nunca, siempre las sentía vivir apenas abría los ojos.
Ahora no, ahora que venga y me mate la vida misma, a partir de ayer no quiero perderme nada porque soy escritor y debo hacer vivir a lo que soy, debo escribir, no, no debo escribir, quiero escribir.
Después también seré padre, intentaré ser buena pareja, tomaré agua, comeré, pagaré las cuentas, me someteré en algún momento a eso que los demás llaman trabajo y claro por cierto, algún día en algún momento moriré, eso ya no me importa, pero todo eso será a partir de ayer 24 de abril de 2015 lo puedo disfrutar porque ése día en menos de un segundo pude saber, sentir, fantasear y reír, y podré ser músico, pintor y podré al fin vivir, porque soy escritor.

domingo, 19 de abril de 2015

LAS HORAS EL MOMENTO

Son las siete de la tarde o la mañana
lo mismo da
ya no hay horas ni sexo ni bocas que enamoren
Llega el hombre y me incomoda
me escribe me muestra me encandila
Son las nueve ya no vivo sólo duermo
hasta que a gritos vuelve mi sombra a ser vacío
Son las diez y sólo digo
que no hay horas ni sexo
que no hay nada
Son las horas las que parten mi impotencia
la duplican multiplican evaporan
Ya estoy harto de tanta espera junta
es la hora el momento es la idea
Es el tiempo de luchar por lo que creo
es la hora de buscar el mundo nuevo.

sábado, 18 de abril de 2015

NOCHE DÍA

En noches me hago poesía
mujer que en letras rima mis sueños
y al cantar apenas de un pájaro
voy cerrando los ojos y mis versos
en hombre se vuelven cuentos. 

viernes, 17 de abril de 2015

LA VIDA DE TODOS

LA VIDA DE TODOS

Todo se sucede en un círculo que en otro círculo sigue y ambos
en uno nuevo que crece
Esta muerte no es más que para seguir vivo
es otra lluvia en otro cielo
otro viento entre tu pelo y así otros sueños que se seguirán cumpliendo
Y en su cumplimiento seguirá armándose
la vida de todos. 

miércoles, 15 de abril de 2015

DEFENSA DEL ARTISTA ANTE EL PROPIO ARTISTA

Debo defender mi vida de mis propios ataques. Debo darle valor a las nadas que salen de mi cabeza repican en mis manos y que algo serán, algún día. Y es por ese día que debo respetarme, quererme, aunque el presente muestre otra cara, me de éste vacío quieto, aparentemente muerto. Se que debo quererme mas que a nadie aunque sea difícil pensar que todo el mundo está equivocado y que yo, para algún momento estoy haciendo lo correcto.

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...