viernes, 4 de octubre de 2024

YO VOTO SI

 Para comenzar, aclaro mi postura política, no estoy a favor de NINGÚN POLÍTICO que se candidatea a presidente. VOTO EN BLANCO HACE VARIAS ELECCIONES y mi sueño, es que algún día los votos en blanco superen ampliamente a los votos a candidatos, NO PORQUE SEA ANTIDEMOCRÁTICO, sino todo lo contrario, creo que el sistema político de hoy no es democrático, porque se candidatean sólo los que tienen plata para hacerlo y esa plata, o casualidad, sale de los grandes "políticos" que hace muchos años vienen definiendo la suerte de todos los uruguayos.

¿hubieron grandes cambios cuando gobernó el Frente Amplio quince años? NO

Las empresas monopólicas siguieron su rumbo, los impuestos siguieron aumentando, con la joyita final que terminaron avalando una SEGUNDA PLANTA DE UPM, contra la cual EL PROPIO PRESIDENTE TABARÉ VAZQUEZ, en su momento, HABÍA CRUZADO EL PUENTE INTERNACIONAL JUNTO A LOS AMBIENTALISTAS.

La última esperanza de cambio fue Mujica, que a fin de cuentas no pudo o no quiso, o no supo, hacer lo que había dicho durante años, mientras el MPP crecía, al abrigo de sus lindas palabras.

Hablar de lo que el actual presidente dijo en campaña y mientras fue joven diputado por Canelones, YA NO TIENE NI GRACIAS, la no suba de impuestos, la revisión del contrato de UPM (habiendo tenido la oportunidad única de la pandemia como excusa para echar todo para atrás)

MUCHAS PRUEBAS DE QUE TODOS SE HAN REÍDO EN NUESTRA CARA. TODOS, TODOS, TODOS.

¿Por qué para mí es importante lo de UPM? Porque hace unos meses por ejemplo, OSE dice, que hay crísis hídrica en Uruguay. ¿Crisis hídrica? ¿En serio? Crecí escuchando que nuestro país estaba arriba de una de las reservas de agua dulce más grande del mundo y llovió muy parecido a otros años y ¿YA ESTAMOS EN CRISIS HÍDRICA sin que empiecen los calores?

ENTIENDEN POR QUÉ HA SIDO IMPORTANTE LA INSTALACIÓN DE DOS PLANTAS DE UPM (ya una era mucho).

Uruguay se desagua cada día en millones y millones de litros, tanto sea para la fábrica, como para las miles de hectáreas de eucaliptus que beben de lo que alguna vez fue, nuestra tranquilidad... AGUA HABÍA.

Por estas cosas y MUCHO MÁS, es que no le creo a ninguno de los políticos que nos quieren dar soluciones, creo que las soluciones se pueden dar a nivel muy personal pero siempre dependeremos, de lo que estos señores hagan a nivel macro. Puedo elegir tomar agua del río, pero no si está contaminada gracias a los negocios de estos muchachos.

EN UN PRÓXIMO TEXTO les explico mejor lo de mi VOTO AL SI del plebiscito, pero básicamente sé, aprendí en todo este tiempo, que si los delincuentes que nos gobiernan NOS MUEVEN FANTASMAS para que los apoyemos asustados, HAY QUE IR POR EL CAMINO CONTRARIO.

SOMOS UN PUEBLO MUY MANSO, nos tienen embobados con tik tok y boludeces similares (por eso he querido salir un poco de las redes), y NECESITAMOS tomar caminos distintos, ¡por favor!

NO LES HAGAN CASO, NO SE PELEEN POR ELLOS y miren a los que tienen al lado, no como distintos, SINO COMO IGUALES.

De la separación se benefician los demás, los que mañana no se van a encontrar contigo para explicarte por qué a los jubilados, no les pueden subir 3 MIL PESOS, cuando ellos ganan 500 MIL PESOS AL MES y su ajuste es de 50 MIL PESOS al año.

 

Así no debería de ser, así no.

sábado, 27 de julio de 2024

Cuidado con los vaivenes.

 Hay una frase que dice "los zapallos se acomodan en el carro". La humanidad, no hace otra cosa cada día, que ir acomodándose entre sus integrantes a cada rato. 

Antes, las sociedades eran más estáticas, aunque siempre existieron grandes movimientos, hoy en día mucha gente va y viene, vuelve a irse y así, el movimiento de los zapallos en el carro se hace mucho más rápido y violento que en otros tiempos. 

Es así que hay cambios de vestimenta, de tatuajes, de pelos, todo hoy es un constante cambio, insisto, mucho más volátil y remarcado que en otros años. 

También sucede lo mismo con las ideas, antes los gobernantes manejaban con más estabilidad, porque lógicamente, el pueblo exigía menos atención en ese plano. 

El tema es que a veces las ideas provocan leyes y esas leyes llevan un proceso que no puede acelerarse y corre el riesgo, ante una sociedad tan cambiante, de llegar a implementarse cuando ya no hay tanta necesidad de ella. O lo que es peor, genera un movimiento contrario a lo que quiere proteger. 

En los años 90, hace apenas 30 años (poca cosa en la vida de una sociedad), el grupo Mocedades aún entonaba ante el aplauso cerrado del público, canciones como "Amor de hombre" "Tómame o déjame", sólo han pasado 30 años, una generación. Desde esa generación el hombre pasó de ser un gran soporte de la sociedad, al ser que había que quitar. El que tenía todos los derechos (supuestamente), pasó a tener que pedir perdón por hacer algo tan intuitivo como mirar un cuerpo que le guste, por ejemplo.

Entonces, se hicieron leyes contra aquél hombre desprejuiciado, que todo lo rompía, que nada le importaba. 

Lo que no se vio, es que el carro de la sociedad seguía moviéndose y los zapallos se estaban acomodando solos, así que cuando las leyes se comenzaron a aplicar, los zapallos para los que se hicieron esas leyes ya se habían caído del carro, y quedaban los otros, más nuevos, que solamente habían nacido y aún no habían cometido esos delitos de super hombres que la sociedad en su momento avalaba. También, justo es decirlo, habían super mujeres, que nadie castigó ni midió con reglas de actualidad. 

Por ende, se produjo un movimiento muy brusco, hacía un sólo lugar, las leyes lo posibilitaron, y el carro quedó apoyado en una sola rueda. Entonces, la ley, se empezó a dar cuenta, que tampoco es tanto para el otro lado, que quizás no era necesario pasar todo por su tamiz, que llegó un poco tarde y exagerada. 

Quizás se dió cuenta que aquello que cantaba Mocedades no era sumisión sino una forma de expresar amor, que la mayoría de las canciones de amor, están escritas por hombres para las mujeres. Que no existía la pelea que se vió en una perspectiva bastante sesgada, o que al menos no era tal pelea. 

Pero ahora la ley está ahí, ordenando ella los zapallos que según decían antes, se ordenaban solos a medida que el carro avanzaba. Habrá más leyes y más zapallos, lo bueno sería esperar, que no se preocuparan por mover tanto el carro, y se dedicaran a acomodarse entre ellos. 


I.S.S.

jueves, 4 de julio de 2024

EL FIN DEL SER HUMANO

Cuando hace muchísimos años el ser humano eligió el camino del pensamiento, por encima del camino de los sentimientos, eligió también, quizás sin saberlo, el final de su existencia. 

Poner por delante el pensamiento, casi como exclusividad de los sentimientos y otras reacciones del cuerpo y del espíritu, fue toda una elección que, en un principio, pareció no dejar dudas que era el camino correcto. 

Fue así como priorizando el pensamiento por sobre los sentimientos, se dieron inventos, creaciones, estructuras sociales que, repito, tenían el aval de todos, o al menos, de la gran mayoría. 

El paso del tiempo fue tan importante como para que el hombre, lograra el dominio total de la tierra que habitaba, esa tierra que en algún momento habló con él, esos otros seres que en muchos casos convivieron con él bajo las leyes de la naturaleza, se vieron obligados a sucumbir ante la ley del hombre, la tierra también. 

Pero siguiendo con aquél espíritu que lo hizo elegir la acción del cerebro, el ser humano mantuvo su rumbo y se dispuso a conquistarse a él mismo. De esa manera empezó a crear su propia copia, por raro que parezca, el ser humano quiso hacer otro ser humano para conquistar, para tener bajo su mando. 

Para eso, debió auto examinarse hasta el hartazgo, entonces, descubrió su esencia, o al menos eso intenta aún hoy. Puso contra el paredón de la ciencia a su propio cerebro, aquél que hace muchísimos años eligió, ha sido en estos últimos tiempos, la razón existencial de sus estudios. Porque la lucha cerebro contra corazón (porque nos hicieron creer que en él, radican los sentimientos) aún continúa, porque en todos estos siglos, los sentimientos siempre han mostrado algo que no tenía explicación para el pensante cerebro.

Y si bien hoy, ya sabemos de qué se trata el amor, que efectos produce en nuestro cuerpo y cuánto dura, ya se dedujo el ego y lo que nos hace sentir, y tantos otros sentimientos más, el ser humano encuentra siempre algo que va ampliando el mundo que su cerebro sólo quiere explicar. 

La historia de la humanidad está llena de inexplicables actos de amor, de odio, de vergüenza, de orgullo, de alegría, y tantos sentimientos más. Esos sentimientos que no tenían explicación hicieron al hombre, en alguno casos, super hombres admirables para crear, destruir, organizar, analizar, vivir.

Sin embargo hoy, ya estudiados esos procesos increíbles, deducidos sólo a fórmulas de días, meses y productos químicos que fluyen por el cerebro, es imposible que alguien se embarque en una cruzada poniendo en riesgo su vida, que llore por un amor, que sufra una pérdida, porque todo, tendrá su explicación y su pastilla que lo regule. 

El ser humano ha muerto, ha encontrado su propio código, ha inventado su propia piel, y tantos de sus otros órganos; se ha quitado la magia, se ha explicado todo. 

Sin embargo, para quienes aún creemos en algo más, tenemos la esperanza, que encontrar todas esas explicaciones no sean más que pasos, para abrir puertas que nos permitan llegar a un mundo, más mágico e inexplicable, donde el ser humano nuevamente, deberá elegir qué hacer. 


Y usted y yo a esta altura, ya sabemos lo que va a elegir. 



I.S.S.

domingo, 19 de mayo de 2024

El No lugar

 He tenido un puesto en la feria con cuadros, dibujos a lápiz, pinturas al óleo, acuarela y alguna otra expresión artística. Estuve un año aproximadamente, en ese tiempo también puse a la venta mis cuadros por internet. 

Mis cuadros, están lindos, a mi me gustan obviamente y a decir de personas que conocen esto de mirar cuadros, también. Al público en general también le gustaba, tuve en ese periodo un par de pedidos con propuestas puntuales. 

Cerca de mí, en la feria, estaba la persona que enmarcaba mis cuadros, que llevaba a la feria espejos y otros trabajos que hacía en madera. Y para promocionar sus enmarcados, simplemente adjuntaba a sus marcos, figuras que descargaba de internet. Por ejemplo mujeres africanas, largas mujeres con sus guijarros en la cabeza o paisajes, africanos también. A veces los dibujos se repetían, a veces no, pero eran todos similares. 

El punto es que mientras la gente miraba mis cuadros y decía "qué lindos", bajo el brazo pasaban con esos cuadros que colgados en sus casas, iban a quedar similares a los otros que ese mismo día se vendían. 

La exclusividad que mis cuadros ofrecían, no era valorada. ¿El precio? Salían ambas propuestas lo mismo. 

Se me podrá pedir que baje de mi ego y acepte que no todos tienen que comprar mis cuadros o el de otros pintores de Durazno y tienen razón. Ahora, también puedo pedir que en un año, aunque sea una persona, se decida por un cuadro de los míos, antes que los cuadros en serie que ofrecía aquél que quería vender sus marcos y pegaba cualquier imagen a su trabajo. 

En la búsqueda por abrigar un poco mi autoestima, quise encontrar alguna explicación al hecho y creo, haberlo encontrado. 

Nuestras casas, así como los lugares públicos, tienden a transformarse en "no lugares". Donde antes uno entraba y había fotos personales colgadas de la pared (abuelos, santos, padres, etc...), hoy cuelgan imágenes que son socialmente aceptadas por todos. Cuando alguien llega a nuestra casa, le pedimos disculpas antes de saludarlos incluso, por el desorden de un lugar donde... vive gente.

Mostrar un cuadro que sea un trabajo donde alguien, puso sus emociones (más si es alguien conocido del pueblo), puede llegar a ser perturbador para la salud de una reunión. 

Preferible no poner en juego nuestros gustos artísticos (sentimientos propios) ante los demás y colocar en sociedad, algo que todos tenemos aceptado como lo correcto (reglas sociales), es hoy en día, no sólo algo aplicable a las paredes de las casas, sino también, a las de nuestras almas. 



I.S.S.

domingo, 12 de mayo de 2024

Amar al amor.

 Sentimos el mundo como nos han enseñado que hay que sentirlo. Es casi obligatorio para cumplir con una vida más o menos cierta, tener hijo, una pareja, ser monógamo, una familia, en lo posible dos hijos, un casal sería perfecto. Y todo eso hay que hacerlo con el motor del amor. 

Amor que por otra parte te enseñan que es único, irrepetible, que es un tren que pasa una vez en la vida. No como las otras emociones como el miedo, el odio y otras más que nos surgirán aunque nosotros no queramos, apenas despertemos y nos ocurrirán muchas veces en el mismo día. 

El amor es un mito, tal cual se nos ha enseñado, algo idealizado a más no poder, un sentimiento que cuando se logra, casi es una carga mantenerlo. 

Quitarnos algunas de estas enseñanzas cuesta, pero es necesario hacerlo para poder obtener de premio nada más y nada menos, que el verdadero amor. 

Si no condicionamos un sentimiento tan natural, a tantas obligaciones sociales, nos daremos cuenta que el amor es, el sentimiento natural de cada momento de tu vida. 

Tenemos miedo por amor, esperanzas por amor, criticamos por amor, trabajamos por amor, nos cuidamos por amor, no lo hemos aceptado, porque entre otras cosas también nos han enseñado que el enamorado hace cualquier desastre. El enamorado es el que está pensando en cualquier cosa, el que no presta atención, el tonto risueño. Sin embargo el amor, es el motor de tu autoestima, la base de toda la sociedad, nos hemos obligado a no ver el amor, por enseñanzas, porque se lo asocia sólo al sufrimiento cuando alguien amado nos deja o se muere. Y por la verdadera razón que no se acepta al amor, es porque hay que ser valiente para asumir el amor. Estar enamorado es estar siempre en situación de inferioridad ante los demás, de acuerdo a las condiciones sociales creadas. Porque si yo te amo, pareciera que soy vulnerable a tus actos, y quizás si, quizás reconocernos vulnerables y amantes de la vida, de nosotros, de los demás, de todos, a cada momento, en constante estado de plenitud, quizás sea eso lo que nos da miedo. 

El amor vive a tu lado, con vos, y no se te va nunca porque alguien te trate mal, y no tenés que odiar al que te trata mal, porque siempre el amor va a estar ahí y contra él, nadie puede. El amor es nuestro estado natural, no es imposible, no pasa una sola vez en la vida sino que está siempre y es lo que más fácil vas a encontrar. 

Empezar a asumirlo y a tratarlo como algo natural, será lo que podamos empezar a hacer de aquí en más. 


I.S.S.

¿Qué sería de la vida si todo fuera gratis?

Ante la pregunta del título que se me ha ocurrido como antítesis de lo que el mundo de hoy nos exige, mundo que criticando castiga al que hace las cosas gratis (aún quedan), o cobran en pleno juicio de los valores, sin tener que inflar ningún producto, ni minuto de tiempo. ¿Nos hemos puesto a pensar realmente qué pasaría? Comencemos el juego.

Básicamente lo que más se precisaría sería la comida y los sistemas para que las deposiciones humanas no fueran una contra para la salud. Pues bien, eso podría ser realizable muy fácil. Podríamos plantar, podríamos producir comida para nosotros, para los demás, si hay necesidad de llevar excedente de comida, de un lugar a otro, eso tampoco sería un inconveniente. Sobre cómo evitar que las deposiciones fueran un problema para la salud, hoy se usan mucho los baños secos, y se podrían seguir usando los sistemas que tenemos hasta hoy. 

¿Cuál sería el problema real de que todo fuera gratis? 

¿Administrativo? Quién llevaría los papeles de las instituciones por ejemplo. Ahora, si todo fuera gratis, no habría ningún papel para llevar, ni nadie a quién marcar. ¿Habría problemas por quién elige los mejores autos? ¿Y quién los haría? ¿Serían necesarios los autos? Los servicios al ser gratis los realizaría gente a la que realmente le importen esas acciones por ejemplo, los profesores enseñarían a gusto, a compromiso también se harían todas las actividades. El valor económico de las actividades hoy en día es absolutamente arbitrario. Gana menos el que produce que el que promociona, gana más el que firma una receta que el que en los laboratorios estudia y crea, y más que ellos el nombre del laboratorio para el que ambos trabajan. Los políticos por trabajos similares a los de cualquier oficinista ganan diez veces más que cualquiera de ellos, por lo menos. La actividad que usted elija podría hacerse sin necesidad de pagar, lógico, la base sería absolutamente distinta. Y es que el sistema necesita un reseteo, está todo por explotar, se necesita plata para muchas cosas esenciales que no hay porque hay plata para cosas muy, muy superficiales. Hay sed, hay hambre, siempre hubo y el sistema siempre lo cubrió, y nosotros fuimos afines a eso, porque quizás no nos tocaba. Hoy, la naturaleza está encerrando a todos, Brasil en su afán económico taló gran parte del Amazona y hoy, todos piden plata para mejorar las ciudades que sin resistencia alguna, se han cubierto de agua. Vuelvo al caso del youtuber Mr. beast que él sólo, puso más de diez pozos de agua en África (¿Cuántos en estos años de modernidad se pudieron haber puesto?) el tema económico ha sido primordial para el cambio de actitud de una humanidad que con el paso de los años, se ha vuelto más despiadada, sólo por tener más plata (individualmente). Se necesita un reseteo de sistema pero ya, y sería bueno empezar por lo que ha sido el gran transformador de la historia humana moderna (y no tanto). Trabajemos y hagamos las cosas que queremos, que tenemos ganas, aprendamos a hacer entre nosotros un montón de cosas que hemos desaprendido. Gratis, ni cobremos, ni paguemos. 

¿Te parece ilógico? O sea que te parece lógico el hambre de gente que está a tu lado, la sed, la muerte de personas que solamente quieren cruzar una línea para estar en un lugar donde hay plata y que lo único que hicieron fue nacer en el lugar equivocado, que te paguen por cosas que sabés que son innecesarias, que te cobren por cosas que no valen nada.

Lo que se te ocurra criticar de esta nueva forma de vida, tiene su contrapeso en el sistema actual, y grave. No sé, yo siento que vamos por el camino equivocado y que estamos llegando al fin, sé que nadie va a cambiar la pisada hasta que el camino a cada uno se le termine. O hasta que algo de golpe termine con todo y haya que barajar y empezar de nuevo. ¿Verdad que eso te ilusiona?


I.S.S.

lunes, 6 de mayo de 2024

A DORMIR... A DORMIR

"En mi país que tristeza la pobreza y el rencor" esta frase de la canción Adagio a mi país, de Alfredo Zitarrosa, al igual que el tango Cambalache. Tiene vigencia pero también, algo más inquietante aún, que es el poder adivinatorio. Porque supongo yo que no eran los autores, dados a las artes esotéricas y estaban dejando en sus textos, al estilo Nostradamus, pistas de su futuro y nuestro presente. 

"Dice mi padre que un sólo traidor, puede con mil valientes. El siente que el pueblo en su inmenso dolor, hoy se niega a beber en la fuente clara del honor"

Somos testigos de que todos, estamos en el mismo lodo, ya no hay diferencias. Incluso tú, que en estos momentos lees y yo, que en estos momentos escribo. El sistema que nos engloba y nos da de comer, ha hecho que el más valiente, el más valorado, el más admirado, sea el que más tiene, el exitoso que todo lo puede comprar, el lindo que puede comprar su juventud eterna con operaciones que terminan afirmando lo contrario, pero que la sociedad sigue aplaudiendo. La única regla social ha pasado a ser esa. Entonces, se abrieron puertas que golpean, de la que salen seres que asustan, seres dispuestos a todo, porque en definitiva, eso hemos creado. ¿Qué méritos tenían para estar en televisión hace unos veinte años (cuando estas generaciones de hoy en día nacieron y crecieron) personas que no podían hablar de más nada, que no fuera su cambio de sexo, o que se acostaba con tal o cual famoso? Eso, entre varios personajes más, como aquél que se reía del que no entendía el español, o el periodista que para captar gente, puteaba al entrevistado, o se dejaba putear para simular una amistad, que le otorgaba en el pensamiento del público, una cercanía al poder que a fin de cuentas, es lo único que valía, valió o vale aún.

Hay muchos ejemplos del hombre buscando, lo que el hombre le ha enseñado es lo único, para ser admirado. Plata, dinero, números, como quieran llamarlo.

Nos hemos sacado los ojos entre familiares por cien pesos, no hemos puesto la moral ante nada. 

Hoy, la clase política se asombra cuando apenas, la salpicó un poco de todo lo que crearon en estos años. Se han roto familias por acusaciones a las que no se exigía ninguna prueba. Y si la familia no bastara, habrá que ver en algunos años que ha pasado con esa sociedad que se crió entre juzgados actuando sin mirar cada caso y emparejando rápido para atender más y más casos, porque tampoco a la ley le ha importado la moral y necesita, para mantener sus altos costos, producir más y más a cada rato y de cada cosa. 

Los deportes por hacer ídolos han perdido el valor de su esencia, que es la salud, pero tampoco importa. 

Y así, cada lugar donde se ponga la vista, se logrará discernir que el triunfo de la sociedad consumista ha ganado ante el aplauso de todos, de todos.

El último ejemplo nace de los últimos días, mientras el sistema político es golpeado por dos trans que a diestra y siniestra, al mejor estilo Tinelli, desbarrancan cada dos segundos pero se paran nuevamente apoyados en las miserias que ellos mismos critican y fortalecen. Mientras esto pasa los políticos, ajenos a todo lo que sucede a su alrededor y en firme carrera a seguir aumentando sus ingresos a costa de un pueblo cada vez más hundido y aplaudidor, se ponen de acuerdo públicamente en hacer las elecciones internas obligatorias. 

¿Que son las elecciones obligatorias sino una linda excusa legal para que los políticos cobren por cada uno de los habitantes habilitados a votar? ¿Por qué cree usted que no se ponen de acuerdo en la educación, en la salud, en la seguridad, en el estado de las calles, de las rutas, de los mercados, del precio de los combustibles y todos, sin excepciones, apoyan que hasta las internas de los partidos, sean obligatorias? Todo vale, la idea de sumar plata a pesar de todo, sólo para agraciarse con el objetivo primario de esta sociedad de consumo, que pone el éxito económico muy por encima y casi en exclusiva, de cualquier otro, no lo llamemos éxito, pero si de cualquier otro bien andar en la vida que es, antes de cerrar los ojos, lo que nos hace dormir tranquilos. 


I.S.S.

viernes, 26 de abril de 2024

¡Ah! ¡Ser! o ¿Hacer? ¿Esa es la cuestión?

En sus primeros años en este mundo, me imagino a un hombre con todo para hacer, o no. La primera afirmación se debe a que, ante la comparación con lo que se ha hecho hasta el día de hoy, ese hombre carecía de todo lo que vemos y tocamos hoy en día.

La segunda afirmación se debe a que el hombre, que tenía todo lo necesario al alcance de su mano, llámese comida y lugar donde dormir, podía no hacer nada más que su vida estaba asegurada. Sin embargo, el hombre no es hombre que interfiere con el espacio que lo rodea sólo en estos tiempos, porque parece que lo que hoy tenemos como sistema, nuestros ante, ante, ante, pasados, lo habían comenzado a crear.

Pues aquél ser humano de vida tranquila y acomodada, buscó aún más comodidad en su lugar de dormir y fue recolectando hojas y otras cosas, para hacer más placentero su descanso, también fue tratando de asegurarse la comida por lo cual, fue mejorando sus sistemas de caza (armas y lugares) para no desperdiciar tanto tiempo en largas búsquedas y poder contar con insumos más o menos regulares.

Quiero decir que el hombre empezó a hacer, y había mucho para eso.

Entonces durante años la humanidad estuvo al servicio del hacer y los grandes logros se debieron a grandes hombres en cuanto a fuerza bruta nos referimos, pero también a medida que algunas cosas se iban logrando, fueron necesarios aquellos hombres que más que fuerza y hacer, practicaban el pensamiento. De ellos dependieron grandes avances de la humanidad aunque la mayoría de nosotros, seguíamos siendo mucha más acción que pensamiento. Quizás por eso, se valoró lo que menos había y a fuerza de que al sistema lo termina de crear el pensamiento, los seres pensantes pasaron a ser mucho más valorados tanto en los reconocimientos sociales, como en los económicos.

A nadie le debe de extrañar entonces, que las sociedades se volcaran de lleno a las instituciones que enseñaban a pensar o que simplemente, enseñaban cosas para que ese ser humano después, aprendiera a dirigir que es en definitiva, lo que más rédito da en esta sociedad.

Tampoco a nadie le ha de extrañar que la balanza se volcara precipitadamente hacia el otro lado y hoy los que saben en papeles, son muchos más que los que hacen en el mundo real.

El sistema ha generado estudiantes de todas las cosas, hasta la que menos se imaginen, ahí hay un curso, porque se necesita avalar, bah, porque el sistema  necesita tener una institución que cobre y así mantenga el círculo, cualquier actividad hecha por el ser humano.

Se terminaron aquellos tiempos donde la historia decía que un mozo se hizo rico porque era inteligente, no compañero, hoy ese mozo antes de sentarse en algún lugar, debe de estudiar en cuatro o cinco lugares previos, lo que hace de esas historias, cuadros antiguos para colgar en paredes que ya nadie mira.

Hoy adolecemos de hacer, parece que es porque ya está todo hecho y porque la máquina ha suplantado a los hombres y mujeres que hacían, pero ojo, que la máquina ya ha suplantado también a los hombres que pensaban, que igual al estar sobre la pirámide de producción, tienen algún tiempo más asegurado, después, creo que todo va a ser barajar y empezar de nuevo, esperemos, que aún nos quede mundo, para repartir las cartas.

 

 

I.S.S.

lunes, 22 de abril de 2024

EL CANTO DE LA CALLE

Este pensamiento comienza como algunas historias infantiles. 

Había una vez, en un lejano pueblo, un señor al cual le encantaba cantar. Los días que el trabajo le permitía se quedaba hasta altas horas... de la mañana. Juntaba la noche y el día mientras su voz paseaba entre guitarras, bandoneones y violines. Todo era una fiesta de música, canto y vino. Por supuesto estaba algún malvado vecino que molesto con esa música, denunciaba bastante seguido al cantor y sus amigos, que volvían a hacer lo mismo en cuanto podían, porque él no conocía otra forma de ser feliz. La situación en el barrio era tirante, pero pronto al hombre lo empezaron a llamar de festivales y cada vez estuvo menos en el barrio y cuando estaba ahí, los vecinos seguían yendo muy molestos a su casa, porque ya no lo escuchaban... y porque aún no les había firmado autógrafos. Así que el hombre pudo volver a cantar tranquilo en su casa las veces que podía, aunque luego se mudara a una casa mucho más grande en la cual ya no molestaba a nadie. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. La moraleja sería algo así como, si te gusta disfrútalo aunque algo te resulte muy cotidiano, o algo así. 

Está historia es real, el muchacho al que denunciaban los vecinos era el Chaqueño Palavecino. Y sirve esta historia para conversar del arte musical, aquí en nuestras tierras uruguayas. 

El Chaqueño no ha dejado de cantar en cuanto escenario ha existido y existirá hasta que deje de cantar, pero antes, durante muchos años y seguramente hasta que deje de cantar. Si no lo hubieran llamado, seguramente seguiría cantando hoy en su casa, molestando a los vecinos (aunque no lo hiciera por eso). Hubiera pasado toda su vida cantando por placer y nada más. El paralelismo con nuestras expresiones artísticas es claro, acá, la mayoría de los músicos que luego piden lugares en escenarios, no cantan porque sí, en la calle o ante alguna invitación, con la misma alegría que aquél que lo hace por gusto. Acá en Uruguay, los músicos, incluso hasta los muy pedidos, deben de tener otro trabajo para vivir. Lo que nos deja en las siguientes preguntas ¿Si les gusta cantar o tocar un instrumento y ya tienen trabajo? ¿Por qué no lo hacen de forma más despreocupada desde lo económico? Entiendo que si los llaman particularmente de un lugar y hay otro movimiento, se quiera cobrar, es lógico. Ahora ¿Cuantos de esos artistas tocan porque si? O armándose su propio escenario para que la gente en cualquier esquina lo escuche y le devuelva en aplausos, charlas y en algunos pesos, el pago por llevar a cabo su deseo de cantar. 

Porque además otra cosa, para que al artista la gente lo reconozca, lo pida y lo acompañe en si canto, primero, tiene que escucharlo y pedir a un estado u organización, que primero me pague para que recién ahí comience el círculo de llevar adelante mi sueño artístico, creo que no es el camino. 

El artista necesita caminar más abrazado a su verdadero sueño ¿será que el arte por el arte es el sueño de todos los que dicen eso? Así de esa manera, va a sentirse más feliz, sin importar que los demás no lo valoren, aunque esos después deban de llamarlo, porque su canto, ya está en la calle. 


Nota de autor 1. Aplicable a cualquier actividad, no solo la de cantar.


Nota de autor 2. Músicos uruguayos han tenido ese camino abrazados al arte, son los que cuando llegan a un alto nivel de popularidad, a nadie le asombra, porque en uno u otro lugar, ya lo habían escuchado. (Por recordar dos de ellos, Jorge Drexler y Abel García)

miércoles, 17 de abril de 2024

PERO SOLO ERA UNA TINTA

 El ser humano en su devenir por el mundo, ha acentuado en sus últimos tiempos (los más desnorteados quizás) una batalla contra el natural paso del tiempo en su cuerpo. 

Y digo que ha acentuado porque todos conoceremos por ejemplo la supuesta historia de Cleopatra que se bañaba en leche por las propiedades para la piel, y alguna historia más. 

En los tiempos modernos, nos hemos acostumbrado a retoques de cara, cejas fijas inertes marcando un constante asombro, labios gruesos casi salidos de unas caras arañando la petrificación, injertos de pelos, pelo por pelo que suplanta las antiguas y siempre usadas pelucas (lo dicho antes, esta batalla viene de hace mucho). Pero también retoques sobre rostros que quieren parecerse a Michael Jackson, a Barbie, y la lista sigue. La lucha contra la naturaleza es larga, se ha corrido hasta los órganos internos del cuerpo, llegando hasta el rejuvenecimiento vaginal, para volver a virginidades olvidadas y carentes de sentido, de importancia a determinada edad y a determinada madurez, en fin, para todos los gustos y disgustos. 

La lucha contra la naturaleza ya es irrisoria, nos ha llevado a no querer envejecer y también a otra anti naturaleza, el género humano. Se sabe que el ser humano, al igual que los demás seres vivos del planeta, nacen en un mínimo porcentaje con cromosomas cambiados, es decir, hombre que es mujer y viceversa. Ese porcentaje es mínimo repito, o al menos, no en el porcentaje que busca hoy el ser humano para equilibrar los destratos sufridos por los anteriores gays de la historia. 

Contra la naturaleza, la lucha de sexo se ha vuelto increíble, y se ha tomado en una sociedad que tiene por si mucha prensa que es casualmente, la clienta de todos los retoques que antes mencionamos. Son muchísimos los actores holywoodianos que hasta han adoptados niños africanos para vestirlos con ropa del sexo opuesto. La energía, la plata, las ideas que el ser humano ha gastado en estos tiempos por una batalla perdida, que es contra la naturaleza, es increíble, inútil, errónea y hasta perversa. El paso del tiempo en el cuerpo, se va a mostrar tarde o temprano, el sexo natural de una persona va a seguir comandando toda la serie de movimientos internos naturales que se dan dentro de cada género y así una batalla innecesaria tendrá su fin en algunos años. 

Aquello que en nuestros tiempos de chicos empezó con la tinta que se hacían las mujeres para evitar las canas, que eran la muestra más visible del paso del tiempo y que luego se pasó a los hombres (y ya era raro) es el inicio de una batalla perdida y extraña. 

En el medio hemos desgastado energía que podríamos haber usado para reunirnos entre nosotros, para comentar justamente el paso del tiempo, asombrarnos de lo que aprendemos con él y de las cosas que no se valoraron, enorgullecernos justamente por las marcas del tiempo en nuestros cuerpos, encontrarles la particularidad y su belleza, comentarles a los que aún no han pasado por donde nosotros anduvimos, algunas propiedades del camino, en fin, en vez de pelear contra la naturaleza, honrarla, aprender a quererla y sobretodo como supuesta raza superior en esta tierra, reconocerla a ella como la verdadera guía de todas las vidas. 

El ser humano buscando el poder total, quiere ubicarse por encima de la naturaleza sin haberse dado cuenta parece, que la naturaleza vive también dentro de él, por lo cual, está peleando consigo mismo y lo que es peor, a veces gana alguna batalla de una guerra, que ya tiene ganador desde el principio. 


I.S.S.

domingo, 14 de abril de 2024

La esperanza sos vos.

 En estos textos que he compartido con ustedes, casi todos están basados en el análisis de la sociedad que nos contiene, nos forma y formamos. Y es esa palabra la que quiero hablar hoy. Nosotros venimos de muchas estructuras tambaleantes (cuando no ya caídas) y tenemos que formar, día a día, nuevos caminos. Qué también quede claro, todo el camino de la humanidad ha sido, es y será, un constante cambio, la particularidad de estos tiempos es que tenemos abajo nuestro mucho más vacíos que elementos sólidos. 

Entonces en esa situación es que tenemos que caminar, o volar para descubrir nuevos sitios donde podamos vivir mejor. 

Pese a la inmensidad de los 8 mil millones de personas con las que compartimos este mundo, más los miles de millones de otros seres vivos, nuestra vida, en el día a día, interactúa fuertemente con alrededor de veinte personas, de las cuales 5 o 6 son siempre las mismas. Nuestro mundo, el que sentimos cada día, es muy chico comparado con la inmensidad que nos rodea. Y ese es el mundo que debemos aportar nuestros mejores y más sanos esfuerzos. Hoy en día, las redes, las noticias casi instantáneas (a un paso de contarse antes que los eventos), quizás nos confundan con una falsa apertura mundial, que no existe en la realidad. Nuestro mundo, gracias al cual día a día nos conocemos más y mejor, es mucho más escueto, por suerte. Así que cuando te sientas agobiado, cansado, desesperanzado, sin fuerzas para hacer que una guerra desaparezca, no sientas ese fracaso como propio, no agregues a tu mundo detalles que no te cambian nada y que casi no te afectan, a no ser por algún precio internacional de algún producto. Centrarnos en nuestro pequeño mundo, en ese que es todo para nosotros y desde ahí interactuar de la mejor manera, con nuestro corazón abierto con la confianza en los de miramos a los ojos, no con la desconfianza atroz a nuestros iguales, que nos mete las noticias (tele, radio, redes) sino con la paz de que a tu mundo lo hacés vos. En la medida que podamos encontrarnos con nuestro yo esperanzado (ese que cada día hace que nos levantemos sintiendo que todo va a estar bien) nuestro mundo mejorará y se sumará o contagiará al mundo de otros tantos que nos rodean. Ser tu mejor versión no depende de los que te rodean, mucho menos de los que están a miles de kilómetros, dijera Abel García en una canción que les recomiendo, El Mundo soy yo. Y ese mundo, el tuyo, sí que vale la pena ser vivido, porque nadie como vos, o mejor aún, sólo vos que sos el creador, puede disfrutarlo.


I.S.S.

jueves, 11 de abril de 2024

LA GENERACIÓN X (o Y o como sea)

 Somos una generación que encontró el punto G en la mujer y a partir de ahí, nos dimos cuenta que ellas nunca habían disfrutado el sexo y empezaron a salir artículos, revistas, libros, sobre el cuerpo de ellas que tan descuidado por la humanidad parece que estaba. Entonces de golpe los hombres tuvieron que empezar a estudiar de nuevo y a mirarla a ella para ver qué tal estaba lo que le hacían. Además obviamente, como en toda escuela, están los alumnos que aprenden rápido y a los que les cuesta un poquito más, también los que tienen buenas maestras y de las otras. Todo eso fue pasando y mucho más, porque ya gastado el tema del punto G en la mujer, se encontró el punto G del hombre, con el agregado que para explotarlo mejor (nunca mejor dicho) al hombre había que entrarle por un lugar donde la historia lo condenaba. Entonces, primero a voces por lo bajo, luego más libres de cuerpo, los hombres criados con educaciones rígidas, se tuvieron que ir abriendo a la ciencia. Muchos conformes, otros incómodos y otros que se fueron para no volver. Resultado de todo esto, más mujeres auto satisfaciéndose y menos hombres dispuestos... a ser hombres. 

Somos también la generación que ha cambiado las creencias, los que hemos venido a desafiar a dios, a no creer en el pesebre, ni en la virgen María, ni nada. 

Así que hemos quedado sexualmente movilizados, o movidos de lugar, sin la esperanza que siempre le ha dado a la humanidad, creer en algo superior. 

Resumiendo hasta el momento, pusimos en duda el placer de toda una historia y redifinimos los nuevos placeres, con sus correspondientes cambios, y además, nos quitamos la esperanza divina pero falta algo más que tantos estudios nos ha quitado. 

Hemos decodificado el amor.

Resulta que aquel sentimiento que ha llevado a tanta hermosa poesía, a tantas soberbias novelas, a canciones inolvidables, en definitiva, que ha movido el mundo en el armado de parejas que son, las formantes de las nuevas generaciones. Bueno, ese amor, se ha descubierto que solamente es, un camino eléctrico que forman las neuronas en un lugar del cerebro que tiene una vida útil de a los sumo, seis meses (o por ahí). Pasado ese tiempo, el amor que tanto ha sido parte de la base de nuestras sociedades, desaparece. No es de extrañar, que como el punto G masculino, este descubrimiento haya llevado a la corrida en masa hacia otras experiencias, enterados ya que esa sensación increíble que se siente, ya no vale tanto la pena, o si, pero que tiene un final corto, no vale la pena comprometerse por ese sentimiento increíble y corto, con relaciones muchísimo más largas. 

Esta generación en busca de la verdad, apoyada en un momento tecnológico sublime, ha resignificado la vida misma. El placer sexual se trata de mapas y no de sentimientos, la esperanza donde nosotros pensábamos que vivía, ni siquiera tiene quién la cuide y el amor... ¡El Amor! Sólo es el cerebro actuando raro por un tiempito y nada más. 

Demasiados movimientos en la base de la estructura social para una sola generación que hoy, vaga entre el descontento, el miedo, la desesperanza y también, como cada vez que alguien empieza el camino del conocimiento que lo lleva a reformular todo, vaga por la absoluta certeza que lo que hoy sabe, no es nada y peor aún, seguramente esté equivocado, como las equivocaciones que acaban de descubrir. 


I.S.S.

jueves, 7 de marzo de 2024

Intentalo contigo.

En esta vida, si bien es muy importante el amor, en su definición más conocida y más promocionada. También nos forman los otros tipos de amor, entonces es muy común, encontrarnos con gente que está sanando problemas familiares, con sus padres, sus hermanos, con pérdidas de esas que no se recuperan en lo físico. Entiendan que esas pérdidas si bien duelen, sabemos que tienen un punto final, las otras relaciones familiares que están cortadas, nos dejan pendientes quizás por años, quizás por siempre, pero nunca lo sabremos y eso es quizás lo que más duele. También pasamos malos ratos en el trabajo, con amigos, con colegas, cargamos nuestras frustraciones de estudios que no terminamos, o que terminamos. Problemas económicos, o deseos de estar mejor, siempre. Quiero decir, imaginate que si ese es tu mundo, un sinfín de historias, cerradas, abiertas, dolorosas, que algunas dependen de vos y otras no, con alegrías obviamente, de esas que a veces quedás colgado por repetir y responsabilidades también. También hoy pensemos en que todos los que están a tu lado pasan por lo mismo, no es para que no des bola a nadie y te encierres en tu mundo. Quizás, podés sentir que no sos el único y aunque uno no quiera andar contándole a cada persona que se cruza lo que le pasa, entendiendo que al otro le suceden cosas parecidas, puede resultar una linda manera de entenderlos y comenzar entonces a entenderte. Dejar de exigirles a ellos, va a ser el primer paso para dejar de exigirte a vos. A fin de cuentas, de eso se trata, de amigarse con tus frustraciones, de la misma manera que muchas veces entendés las frustraciones de los demás, y hasta los aconsejás para que sigan adelante. Entonces ¿Por qué no intentarlo contigo? Buen día.

sábado, 24 de febrero de 2024

EL BARRIO DE NUESTROS OJOS

Mi vida era mi madre, eso dicen, de ella nací y de ella me valí para sobrevivir.

Después de mi madre empecé a ver otras cosas, reconocí a mi padre, a mi hermana, los vecinos que fueron a darme la bienvenida. Había un cuarto, una cama, un colchón y una enorme habitación que era un mundo entero, lleno de esquinas y de muebles.

Tampoco eran cosas que tuvieran nombres, sólo eran cosas que ni yo sabía que eran cosas, cosas que pensé estarían en todos lados, que se repetirían en cada casa, pero con el tiempo, cuando empecé a mirar para afuera me di cuenta que el cuarto era nada comparado con los colores que había afuera. Así que, en un segundo el cuarto ya dejó de ser mi mundo y conocí el baño, la cocina, el comedor y en cada lugar había una energía distinta que dependía también, de la hora.

Y aquella casa era mi mundo y para mí, todas las casas deberían ser iguales, pero no, me di cuenta que fuera de casa había una calle, que era peligrosa, que no se podía pisar, que marcaba cosas y que dejaba lugar para otras casas, distintas a la mía. Entonces me propuse recorrer todo eso y mi mundo se agrandó a algo que se llamaba cuadra, que formaba un barrio, pero vamos, para mí el barrio siempre fue esa cuadra donde gracias a Zubieta, el almacenero, conocí. No precisaba caminar cuadras para conocerlos a todos, me sentaba allí en el almacén y escuchaba charlas de fútbol, de política, de comida, de todo. Entonces mi barrio fue esa casa y sus alrededores, y fueron mis amigos que venían las nochecitas cálidas a jugar a la escondida y fue esconderme con ella solamente para estar ahí, compartiendo el aire. Siempre que la encontraban a ella me encontraban a mí, yo no quería ganar la escondida, quería estar con ella. Y con ella salimos por los muros a conocer otra cara del barrio, la del patio de los vecinos, las bicicletas herrumbradas y ya el barrio era un mundo que me gustaba muchísimo.

Pero después, así como me pasó con el cuarto, llegaron amigos de otro lado y ya el barrio fue chico porque me enteré que no vivíamos en la capital y que la capital era un lugar gigante y entonces mi barrio, se hizo mucho más chico, pero a la vez, inconmensurablemente más fuerte.

Y después volví a él cada vez que en la adolescencia conocí otros barrios, mientras conocía otras sonrisas, otras formas de vivir, porque volviendo sentía que había una parte esperándome ahí.

Esa parte fue la que sentí estaba en esa casa, porque a esa altura, ya sin Zubieta y otros vecinos, ya sin las escondidas y las nochecitas cálidas, el barrio al final era mi casa. Volví muchas veces y cada vez que volví, sentí que seguía gateando, que ahí estaban todos mis momentos y que los cuartos aún eran grandes, en algún rincón de mis ojos.

Ya no había nadie en el barrio de lo que yo quise con ese amor de niño disfrutando de todas las cosas de la vida, uno a uno les tocó irse, uno a uno los hijos dejamos aquella cuadra, hasta que, sin darnos cuenta, también se tuvieron que ir mis padres.

Y ahora la casa, que en más de un lugar de mi alma sigue siendo mi barrio, que también me debe de extrañar, así como yo la extraño, no es más lo único de mi barrio porque me di cuenta, después del tiempo que tuvo que pasar, que el barrio no era sólo esa cuadra, esos vecinos, esa casa. Porque en el barrio que sentí tan mío estaban mis padres y es ese el barrio que extraño.

¿Extrañamos la niñez o a nuestros padres a nuestro lado? Ojalá entre tanta noticia moderna venga una que nos ayude a conectar con los que ya no están, así podemos volver al barrio, a correr riendo, a ser atrapados tontamente en la escondida y a separarnos todos cuando nos avisen que la comida está pronta para en una pequeña pausa, entre bocado y bocado decirles que lo importante, lo verdaderamente importante son esos momentos, que no se pongan mal ni hagan más esfuerzos de la cuenta, porque lo importante es, el barrio que dibujan nuestros ojos, cuando se juntan.

 

ISS


domingo, 4 de febrero de 2024

LA INTELIGENCIA DE LA IZQUIERDA

Quién les escribe se considera un gran seguidor de las murgas, admirador de esa forma de expresar tan clara como divertida, ideas que son fundamentales para entender lo sucedido en el correr de un año. 

Por supuesto que tiene un sesgo político, la murga es básicamente eso, quizás, y ahí tenga razón usted, debería ser contra gobiernos y no contra partidos, cosa que en Uruguay no lo es. Quitando ese detalle no menor, debo reconocerle, es igualmente excelente como se logran las imágenes, cómo se evocan sentimientos, cómo se logra, con muchísima inteligencia, espectáculos tan tentadores, canciones para seguir tarareando, ideas tan graciosas como realizables. 

Ahora, aunque sepamos que las murgas en Uruguay, son de izquierda, resulta una afrenta para dichas inteligencias mostrar en 45 minutos sobre un escenario, situaciones tan irreales como hablar de un muchacho de 20 años con problemas con la droga y endosarle esa situación a un gobierno, que de los últimos 20 años, estuvo en los últimos 5 años.

Siento que por ese camino, no sólo se desperdicia la inteligencia existente, sino que se ignora la inteligencia del público, salvando al fanático, tanto de uno como de otro lado. 

Porque si en 15 años la murga no se quejó del avance de la droga (salvo contadas excepciones) ahora no puede adjudicar al gobierno dicha situación. Lo mismo con las goteras de las escuelas, las estructuras educativas, cuando hace años las estructuras tiemblan. 

Por eso creo que las murgas pierden esa emoción que le agregaría un reconocimiento aún mayor. 


ISS

domingo, 21 de enero de 2024

CREO EN TODO, POR ESO NO CREO EN NADA

 Me hicieron creer en la religión y creí con toda la inocencia de un niño y era mentira.

Me hicieron creer en dios y creí con toda la fe de un niño y era mentira

Me hicieron creer en la medicina y a fuerza de pastillas y jarabes intomables creí en la medicina y resultó siendo más que nada, uno de los negocios más grandes en la historia de la humanidad.

Hice la señal de cruz para hablar con alguien, me hicieron creer que los muertos están en el cielo y hacia ahí miré tantas veces para comunicarme con estrellas que quizás, ya ni existen, pero mantienen su brillo.

Creí en las instituciones hasta que, una a una, se fueron disolviendo ante el paso de mis años.

Me dijeron que el Hombre había llegado a la luna y puede ser, pero ya sé también que quizás no llegó nunca, me dijeron que el avance de la ciencia iba a mejorar nuestra vida y les creí, pero la verdad que, hasta ahora, no estoy tan seguro que la vida sea mejor.

Me he dado cuenta que he creído en todo y que a otras cosas que me negué en un principio me equivoqué en no creerles. También creí en las energías, en las historias de los antepasados definiendo nuestro día a día, en el latido de los árboles, en la risa de una gallina.

En algunas de esas cosas, elijo seguir creyendo, otras, debo reconocer que aún laten con menos fuerza, pero laten al fin.

No me animo hoy a decir que no creeré en la potente transmisión galáctica de una naranja, ni en la palabra sanadora de un gato persa, ya creí en un hombre de barba blanca que manejaba cada segundo de la vida de 8 mil millones de personas. ¿qué puede haber peor que eso?

Mi vida me ha servido para darme cuenta que todo puede ser real si lo creemos, que justificativos, excusas y resultados, tendremos lo que queramos.

El hecho estará en admitir que nos sirve creer en algo, nos ayuda en la soledad, nos hace sentirnos parte de lo que forman los que creen en lo mismo.

Por eso no creo en nada, porque todo lo que me digan puede ser, por más contradictorio que resulte, si acepto que alguien crea en dios, por qué no voy a aceptar que alguien crea en el diablo o en un enchufe.

Por los años que he pasado de mi vida creyendo es que me doy cuenta que creo en todo, porque no creo en nada.

 

I.S.S.

 

 

miércoles, 17 de enero de 2024

LEYENDA URBANA DE DURAZNO

Hay en mi departamento una leyenda urbana y es que, en un árbol de mi ciudad, nacido en la playa y por eso mismo, dueño de una sombra que es el deseo de todo aquél que concurre al río, viven unos espíritus que no dejan descansar bajo esa prometedora sombra. 

Según se dice, apenas las personas se acomodan en la sombra y miran hacia el Yí mientras comienzan a tomar algún mate, unas voces incómodas parecen caminar en la vuelta de quién ocupó el espacio tan preciado. Hay quienes han aguantado esas incómodas voces pero se han parado casi exaltados y han salido corriendo, porque más allá de las voces, al poco tiempo de las voces, también se habla de unas incómodas miradas que dicen los que las han vivido, traspasa todo lo que respira bajo la sombra. 

No obstante eso, algunos pocos valientes le han hecho frente a ambas cosas pero no han podido soportar el movimiento de sillas, las volcadas de mates, la tirada de toallas. 

En definitiva, la mejor sombra de la playa El Sauzal en Durazno, tiene dueño, bah, dueñas, representadas por unas voces, un embrujo que pasado el mediodía parece irse haciendo más leve y cuando uno pasa en la tarde por allí, la gente que se encuentra, ya no es perturbada por nada.

Si, en Durazno aún quedan esos vestigios de magia, de hechizos, de brujerías, aún no se sabe bien. 

Lo cierto es que, quienes en la playa estamos a esa hora, escuchamos como de fondo, además de las risas de los niños jugando en la arena, otras risas y divertidas charlas que no pregunten por qué tampoco podemos, voltear a mirar.


I.S.

martes, 16 de enero de 2024

¿Por qué nos molesta lo que cobra un artista?

Hace mucho tiempo que escucho a la gente sorprendiéndose cuando saben de algún caché de los artistas. Sea de Uruguay o extranjero, casi les diría que todo caché les parece caro. En Uruguay se tiene la cultura que tocar la guitarrita no es mérito, no lleva tiempo y sobre todo, no se debería abonar para disfrutar de alguien que lo haga. Corre para todos los instrumentos, pero nuestro instrumento insignia es la guitarra. 

Debemos de venir de alguna etapa de la historia donde la música la hacían los esclavos mientras los demás, llenos de todos los lujos, escuchaban de fondo lo que los esclavos interpretaban. Déjenme decirles que hoy, en algunos eventos, aún pasa eso. 

Estamos muy lejos de valorar a los artistas eso si, cuando vemos que a otros artistas los aplauden y les pagan millones en otros lados, los abrazamos y queremos sumarnos a la masa que le pague millones, sea extranjero o uruguayo. 

Acá en Durazno pasamos escuchando cada vez que se hace un Festival que habría que contratar a artistas locales, pero cuando se los contrata pasa lo mismo, el precio parece atragantarse en todo nuestro cuerpo y seguramente algo diremos al respecto. Imagínense que pasaría si fuera uno de Durazno el que cobrara muy bien un caché de un festival, de seguro que tendría que donar el dinero a alguna obra de beneficencia para que la gente no se le enoje y él, no sentirse tan culpable. 

Sin embargo, el presupuesto de un evento al año, dos o tres, no son nada o son, una ínfima parte de lo que cientos, miles de acomodados políticos, cobran mes a mes desde un anonimato envidiable. O vemos una y otra vez obras que nadie sabe para qué, pero millonarias sin dudas, que reparten entre sus allegados fondos que harían parecer pobre al que más cobre en un festival. 

La pregunta es ¿Por qué siempre estamos pendientes del caché de un artista? ¿Por qué siempre ese sentimiento de gasto innecesario? Jugamos a jueces y pedimos que si a un artista se lo contrató un año, al año siguiente no venga, no vaya a ser cosa que viva a costa nuestra. Y no les exigimos NADA a los políticos de turno y sus allegados que cobran todo el año, todos los años. 


RESPUESTA

Siento que es porque se envidia que alguien haga dinero, haciendo algo que le gusta o quizás, lo que nos gusta a todos. Todos somos artistas de algo, el tema es el éxito económico que de ello podemos disfrutar. Por eso siempre nos jode lo poco o mucho que alguien cobre por cantar, pintar, tocar un instrumento, hacer una escultura y tantas cosas más que están siempre incluidas en los viajes cuando nos quieren mostrar, el valor cultural que tiene esa sociedad. 


I.S.

viernes, 12 de enero de 2024

¿Y tu huella?

Somos de una generación donde la mayoría de los padres se dedicaban a trabajar más que nada. Habitualmente eran los que aportaban el único ingreso económico a los hogares. Eso los cubría de un poder envidiable, aunque muchas veces ellos debían de resignar las ganas de quedarse en casa, cocinar, charlar con los hijos o simplemente dedicarse a hacer nada. En el caso de las madres, venimos de lo que considero matriarcados hogareños, porque en casa el contacto, era con mamá, la figura del padre se usaba para asustar "ahora cuando venga tu padre vas a ver" y muchas veces, la frustración por no hacer cosas de su vida, recaía en la figura paterna. 

Con el tiempo íbamos enterándonos de distintas situaciones por una sola campana, dando como resultado, relaciones muy distantes con las figuras paternas, que tampoco hacían mucho para revertir la situación. El combo no era malo del todo, si bien como toda forma deja moldes que el estudio avanzado de la psicología ha ido curvando vértices y aristas, para intentar dañar menos a los hijos que han venido después. 

Porque había, más allá más acá, reglas claras que ambos padres respetaban en la enseñanza, podemos decir a fin de cuentas, traumas internos varios, pero reglas sociales claras.        

Sufrimos la carencia de nuestros padres en un trato directo y es quizás, el gran debe de esas generaciones de padres. 

Como decía antes, el avance en el estudio de la psicología y otras ramas similares, ha hecho que nuestra visión sobre el mundo sea totalmente distinta. Hoy sabemos lo que las ausencias de los padres provocan en las psiques de los adultos, sabemos lo que aquéllas palabras de las madres generaron en el inconsciente social. Por lo tanto hemos dado, como cualquier evolución de la sociedad, pasos para mejorar y no dejar ese tipo de huellas, no todos, pero una gran mayoría. 

Hoy podemos decir que los padres son en un porcentaje extremadamente más alto, personas mucho más presentes en la vida de sus hijos, también que las madres hoy no son tan abarcativas con el tiempo, el pensamiento, la forma de hablar y hasta la forma de vestir de sus hijos. Se puede decir que hemos avanzado y que agradecemos a nuestros padres por habernos mostrado tan claramente lo que había que mejorar. 

Ahora, pensemos ¿Qué huella estamos dejando nosotros en ellos? Nuestros padres antes no estaban tan presentes, es cierto, hoy somos padres y madres al lado de nuestros hijos, pero nosotros le agregamos un detalle, podemos estar al lado de ellos casi sin mirarlos, porque estamos atentos a un mensaje y una publicación y una foto y... miles de cosas más que, no nos aportan un céntimo. Muchas veces nos habrá molestado en el pecho, ver a un niño gritarle a su madre/padre que lo mire hacer sus cosas y ser ignorado, quizá también nos duela tanto porque en algún momento lo sabemos, hemos sido o seremos nosotros esos padres más distraídos por una chabacanería momentánea y global, que por la exclusividad del momento de nuestro ser más amado. 

Quizás no estamos siendo todo lo positivo que pensamos para el futuro de nuestros hijos, aunque hagamos lo que mejor nos sale, quizás en algún momento nos damos cuenta que nuestros padres tuvieron la misma intención y ellos mejoraron o intentaron mejorar otras cosas, que habían padecido en su infancia.

Somos padres del hijo que cada uno fue.

Ser padres es vivir en la eterna incomodidad de la inseguridad, sólo el tiempo responde a veces algunas de esas dudas. 

Creo eso sí, que nuestra sociedad de consumo ha batallado antes, al igual que ahora, con la función de padre y madre que en nuestro íntimo ser espiritual late. Antes con horas de trabajos y otras funciones de distracción, hoy casi exclusivamente con el celular y obviamente con el trabajo que se abre paso en todos los tiempos, pues a esta máquina se la alimenta de una sola manera y es a horas y horas de disposición humana y cada vez el motor parece más grande y necesita más de ese combustible que es, nuestra propia sangre.  

Quiero concluir que no sé si hemos mejorado tanto como nos parece o nos dicen las nuevas ramas de estudios sociales que lo hemos hecho y siento que es, porque al sistema por uno y otro medio, no le interesa que eso suceda. 

Mejor niños y niñas, transformados en hombres y mujeres solos y enojados, que una sociedad que se contenga,  avance o retroceda, siempre priorizando el bienestar de todos 


I.S.



P.D. En esta columna se tocan temas que son más profundos y que con el paso del tiempo iré desandando en otros textos. También se tiende a generalizar, algo que sabemos, nunca será justo. 


MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...