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sábado, 11 de julio de 2026

LA MÚSICA NUNCA GANÓ UNA REVOLUCIÓN (ni la hizo)

A lo largo de la historia, el ser humano, ha tenido, muchísimas batallas, para que, los de un bando, celebren por encima de los del otro bando (aunque de seres humanos hablemos).

Todas las guerras, han sido por poderes, sobre todo económicos, otros religiosos, y la lista puede seguir, pero, sea por ideología, economía, geografía, todas las guerras han sido por poderes, para que algunos dominen a su gusto sobre otros.

De muchas de esas guerras, han quedado poemas, novelas, canciones, pinturas, en fin, expresiones artísticas que, con el paso del tiempo, hacen más grandes las proezas, no olvidemos que la historia la escriben los que ganan, pero muchas veces, el paso del tiempo, le da cierta victoria al lado perdedor, a veces, tanto es así, que se considera que ha ganado más, el que ha perdido en su momento. 

El arte, sobre todo la música, ha servido, para envalentonar en lo previo a muchos que iban a una batalla, ha hecho sentir a los guerreros parte de algo mucho más grande, los ha hecho sentir parte de la parte que era injustamente tratada, así que, tenían en ese momento la posibilidad, de dar vuelta la historia.

Todo eso pasa en la cabeza de la persona que va a pelear, no en vano, el capitán se pasea en muchos casos, frente a sus tropas, para dar ánimo a sus muchachos, eso es, nada más y nada menos, que prosa inspiradora.

Dicho esto, vale ser sinceros con el arte, ninguna guerra se ha ganado con una guitarra en la mano, nadie entra a una invasión cantando las mañanitas, ni chiflando una milonga, haciendo caso omiso de las balas que pican a su alrededor.

El arte es un fruto de la inspiración e inspira, es cierto, pero no hace. Puedo incidir en la decisión de una persona en envalentonarse bajo determinado pensamiento, pero no es para combatir, para ganar.

Digo esto porque hace muchos años se viene dando, que a los géneros musicales que dicen algo sobre los escenarios, que hablan de la pobreza para quejarse, de las injusticias para nombrar a los gobiernos, los tratan poco menos de mensajeros del mal y no los contratan, o les piden que no hagan lo que están acostumbrados a hacer, en pocas palabras, que cambien el repertorio porque el que paga la fiesta, no quedará muy bien parado.

Al principio de este estúpido trato, el arte se auto festejó, aceptó los créditos que le daban, se enorgulleció, se agrandó, digámoslo mejor, cosa que le redituó en una excelente campaña de marketing para la gente, pero pésima para los que contratan.

Poniendo el caso de nuestras tierras, Artigas se benefició con tanto halago, útil para generar un orgullo de país, la guerra grande uruguaya consolidó a dos partidos que, con el paso del tiempo, lejos ya de esos días, gobiernan con medidas morales, por lo menos, sospechosas de la honorabilidad que la historia otorga a aquellos orientales.

Y más acá en el tiempo, la dictadura.

Las dictaduras, forjaron un espacio muy especial en las sociedades participantes, que, a base de canciones principalmente, han podido sobrellevar los momentos y proyectar otros mejores.

Ese título que se acopia el arte, le empezó a jugar en contra cuando, pasada ya la dictadura, y con gobiernos temerosos de recibir los ataques que, supuestamente, hicieron mella en los gobiernos militares, empezaron a ser, cada vez más, llamados con menos asiduidad.

Fue un proceso lento, pero los resultados han sido muy claros.

Hoy, hasta algunos cantores de folklore, o canto popular, dice sin dolor, que ya la gente no quiere escuchar folklore en los festivales, que sólo quiere bailar.

Quizás, para la banalización del público necesitemos otra columna, así como también merecerá otra columna, la generación de opiniones desde los gobiernos, algo que, sobre todo en el interior del país, se aprecia mucho más, porque está mucho menos disimulado.

Lo importante es remarcar que, las expresiones artísticas, son señaladas como levantadores de masas, y eso, no es lo que quieren contratar los dueños de las fiestas.

Ahora, la expresión folklórica, y creo que toda expresión artística de protesta en el mundo, se está quedando sin rival humano, quiero decir, ya las guerras no son en cada país, sino que son dos guerras bastante mundiales, porque al estar el comercio más relacionado, cualquier chispa que salte en cualquier parte del mundo, puede repercutir incluso, en el lado opuesto.

Hay además, una sensación social que todo ya está decidido, que hagamos lo que hagamos, los de arriba (por ponerlos en algún lugar, pero bien vistos podrían ser los de abajo en realidad), no van a cambiar un ápice lo que ya tienen arreglado. Los gobiernos de izquierda, han sido el golpe fatal a esa ilusión, con ellos, se han ido las últimas esperanzas firmes de una nueva forma de vivir. Y es que a todos, les ha ganado la sociedad de consumo, y todos, más allá o más acá, quieren su auto, sus vacaciones, en fin, vivir el sueño americano (de aquella América, no de esta que vivimos día a día).

Acá, la mayoría de la gente persigue sueños que son de otras sociedades, de otros niveles económicos, el tema es, que en aquellas sociedades también, a muchos, se les está haciendo difícil llegar. Lo peor es, que en estos tiempos, la sociedad se quitó la esperanza, la magia, el sueño de que lo imposible podía ser real. Entonces, ya el canto de protesta esperanzado por un cambio no tiene sentido de ser, ya el niño de la calle es algo que no se quiere ver, pero tampoco ayudar, el adulto en la calle, muchísimo menos, y así, invertir tiempos de vida para pedir por los demás, se ha vuelto obsoleto.

Ya nadie sale a un recital para pensar en los demás, sin embargo, la palabra empatía está de moda, ya nadie lee más de dos líneas (son muy pocos los que han llegado hasta acá), pero se habla de cultura como si se pudiera adquirir en 15 segundos de tik tok, más que en cien libros leídos. El camino tecnológico y fácil ha hecho mella, más que mella, ha roto todo, y hay que volver a estructurar.

Y, como dije al principio, el arte, la música, no ha ganado ninguna revolución, sin embargo, aportaba su grano de arena, para mantener una esperanza, que, muchas veces, nos hacía vivir mejor, no más despreocupados, no más felices (si es que hoy estamos más cerca de la felicidad), si no, nos hacía vivir mejor, más completos, más conscientes realmente de lo que nos pasaba.

Hoy, para hacer la revolución, hay que aislarse, usar lo menos posible la tecnología, y volver al boca a boca, a despertar desde el interés sincero el pensamiento del ser humano. Hay que evitar ser un meme famoso, un reel de cinco segundos, una canción de estribillo. Hoy hay que hablar, aunque nadie nos escuche, hay que hablar con la esperanza de no estar solos, es la revolución individual, ya no las grandes masas, porque hoy, transformarse en una gran masa, es transformarse en uno de ellos, entonces, todo se vuelve a disolver.

Hay que apostar al tiempo, al pensamiento, a la desaparición tecnológica, es casi imposible, pero esa es, nuestra dictadura de hoy, la que nos controla por redes, con una sonrisa y nosotros, participamos felices, pagamos por participar.

Redes que primero habitaban otros como nosotros, y hoy están, habitadas en su mayoría por máquinas, que, hasta el momento parece, manejan otros como nosotros.

Es difícil, no soy necio y estás leyendo estas palabras porque te llegaron por alguna red social. Pero yo no soy revolucionario, yo sólo pienso y pienso mal, yo sólo digo que, si tuviera capacidades dignas, la gente me seguiría, y yo me iría al medio del campo y la gente me iría a visitar de vez en cuando, y hablaríamos, y se irían con un montón de energías, no para pelear, si no para encontrar sus verdaderos motivos de vida, y a partir de ahí si, respirar en esta vida sin automatismo, hacer algunas cosas por las que eligiera el objetivo, cierta claridad, ya con eso alcanza para empezar.

Pero estoy en la ciudad, y casi no hablo con nadie, más que de cosas banales, y coincidimos con muchos de ellos, que ellos también están aislados, y que están cansados de la vida sin sentido, del bucle de noticias, reconocen que las redes son una porquería, pero ya están adentro, y así, todos nos damos cuenta que estamos derrotados, esperando algo gigante que cambie todo, porque a nosotros ya nos vencieron, y no tenemos ni media canción, que nos haga creer realmente, que todo esto es por algo que nos lleve a algún lugar interesante. 

Ojalá seamos los que pierden hoy, para que mañana nos vean, como los ganadores de algo, que había que ganar perdiendo, para que ellos estén mejor.

 

Ignacio Sallaberry Silveira

domingo, 28 de septiembre de 2025

¿ESTAMOS COBRANDO AL GRITO?

En tiempos donde la asociación con el deporte es moda, más que nada con el fútbol, ese deporte que, a decir de Bielsa, y coincido, ya empezó su declive porque, como todo deporte, exige en su máxima expresión, dedicación de tiempo, cosa que las nuevas generaciones, tan llenas de otras distracciones, no tienen, podríamos decir que nosotros, como sociedad y en muchos temas, estamos cobrando al grito.

Hoy me voy a referir a un tema en particular que sirve para plantear varios temas, saliendo del deporte sería, para muestra basta un botón.
Hace tiempo que circula por las redes, imágenes generadas por IA, desde fotos muy básicas, hasta fotos con un propósito, o varios, bien detallados y buscados.
Al principio, lo de siempre, el uso y abuso de esa herramienta, hasta que, siempre hay un hasta que, se empezó a decir que, para hacer cada imagen, la IA, gastaba muchos litros de agua, algo que sorprendió a muchos, incluido yo, porque no asociaba la imagen con el agua, por supuesto, el agua no es por la imagen, sino porque los servidores que, estén donde estén, necesitan agua para refrescarse, digamos. De la misma manera que los jugadores de hoy ya no sólo tienen el entretiempo, sino un medio entretiempo entre cada tiempo, bueno, no sé si se entiende, pero eso lo hacen no porque los jugadores necesiten agua, que esa la pueden pedir en cualquier momento, sino porque la organización del evento, necesita cobrar, ¿Se entiende no?

Vuelvo a los servidores, un servidor, o sea yo, no un servidor de todos los servidores computacionales, le preguntó a la IA, si era cierto que consumía agua por cada imagen. Esto me contestó la muchacha (no sé por qué se me hace femenina)…

No, los servidores no se usan solo para IA ni solo para imágenes — ¡están en casi todo lo que hacemos en internet! Aquí te dejo un resumen claro de para qué se usan los servidores:


🌐 1. Web y aplicaciones

  • Cada vez que visitas una página (como una tienda online, blog o redes sociales), estás usando servidores.
  • YouTube, Netflix, Instagram, etc., almacenan videos y datos en servidores y los mandan a tu dispositivo cuando haces clic.

📱 2. Mensajería y redes sociales

  • WhatsApp, Telegram, Instagram, TikTok… todo lo que mandas (mensajes, fotos, audios) pasa por servidores.
  • Estos guardan copias, gestionan quién recibe qué, y lo sincronizan entre tus dispositivos.

☁️ 3. Almacenamiento en la nube

  • Google Drive, Dropbox, iCloud… almacenan tus archivos en data centers (granjas de servidores).
  • Así puedes acceder a ellos desde cualquier lugar.

📧 4. Correo electrónico

  • Tus correos no se quedan solo en tu dispositivo; se guardan y distribuyen a través de servidores.

🧠 5. Inteligencia Artificial

  • Modelos como yo (ChatGPT), generación de imágenes, traducciones automáticas, asistentes virtuales, etc.
  • Esto requiere servidores muy potentes llamados GPUs (especializadas en procesamiento gráfico y cálculos complejos).

🎮 6. Videojuegos en línea

  • Cuando juegas online, los servidores gestionan el mundo del juego, a los jugadores, las partidas, y guardan el progreso.

💸 7. Banca y pagos digitales

  • Tus pagos con tarjeta, transferencias, cripto, etc., también dependen de servidores seguros que validan y registran las operaciones.

🧬 8. Ciencia y medicina

  • Procesamiento de datos genéticos, simulaciones médicas, investigación climática, etc., todo corre en servidores de alto rendimiento.

Así que sí: los servidores son el “cerebro” de internet, y van mucho más allá de IA o imágenes. Todo lo que hacemos online pasa por ellos de una forma u otra.

¿Te interesa saber cómo se construyen esos centros de datos o cómo hacen para enfriarlos?

 

 

Cómo se construye un centro de datos?

  1. Ubicación estratégica
    • Se eligen lugares con clima fresco, electricidad barata y estable, y buena conexión a internet.
    • Ejemplo: Islandia, Finlandia, Canadá o el norte de Estados Unidos.
  2. Infraestructura física
    • Se parecen a naves industriales gigantes, pero adentro hay filas y filas de racks llenos de servidores.
    • Todo está diseñado para:
      • Evitar incendios
      • Resistir terremotos
      • Proteger de ciberataques físicos
  3. Suministro eléctrico
    • Consumen MUCHA energía. Algunos data centers usan lo mismo que una ciudad pequeña.
    • Suelen tener:
      • Plantas de respaldo (diésel o gas)
      • Baterías gigantes (para cuando hay cortes)
      • Cada rack tiene su propia fuente de alimentación

❄️ ¿Cómo se enfría un centro de datos?

Los servidores generan mucho calor. Si se calientan demasiado, se apagan o se dañan. Por eso, el enfriamiento es clave:

Métodos comunes de enfriamiento:

1. 🌬️ Aire acondicionado industrial (CRAC)

  • Como el de una oficina, pero a lo bestia.
  • Se usa en centros más antiguos o en climas secos.

2. 💧 Enfriamiento por agua

  • Usa agua fría que pasa por tuberías o paneles junto a los servidores.
  • Muy eficiente, pero consume agua (aquí es donde entra el impacto ambiental).

3. 🌀 Evaporación

  • Usa torres donde el agua se evapora al aire para bajar la temperatura.
  • Mucho más eficiente que aire acondicionado, pero requiere reponer el agua constantemente.

4. 🧊 Enfriamiento por inmersión

  • Algunos servidores se sumergen en líquidos especiales que no dañan la electrónica.
  • Son ultra eficientes y silenciosos.

5. ❄️ Enfriamiento natural (“free cooling”)

  • Se aprovecha el aire frío exterior, sobre todo en países fríos.
  • Es más barato y ecológico, pero solo funciona si el clima lo permite.

♻️ ¿Y el futuro?

Empresas como Google, Microsoft y Amazon están probando:

  • Centros de datos bajo el agua 🌊
  • Energía 100% renovable (solar, eólica)
  • Reutilización del calor para calefacción en ciudades
  • Algoritmos que reparten la carga de trabajo según la temperatura del día

Si quieres, te puedo mostrar un dibujo o esquema de un centro de datos y cómo fluye el aire y el agua. ¿Te gustaría algo visual?

 

 

En la respuesta, queda claro que, como yo pensaba, ¿será que también contesta lo que sabe que uno piensa?

Que no se usa agua por las imágenes, sino como una continuación del servicio que brinda desde que internet está entre nosotros.

Pero los humanos, cobramos al grito, y uno salió diciendo que horrible el agua que consume con las fotos, y ya salieron los pro fotos IA y los que aborrecen las fotos IA, porque nos van a matar de sed a todos.

Eso si, acá en Durazno, hay una empresa que se está consumiendo un río, además de contaminarlo, y no pasó nada, nadie hizo nada contra la empresa.

¿No será que es más fácil quejarse contra alguien que no existe físicamente? (al menos por ahora) ¿No será que es más fácil hacernos los altruistas usando la misma red (por tanto, el agua también), que ir presencialmente a los lugares donde están no sólo usando el agua, si no también, contaminándola?

Ahora paso a usar algo del arte, “en el mismo lodo todos manoseados”, hoy nos peleamos al grito, nos hacemos fans, de determinados pensamientos por internet, mientras en el plano físico, nos pasan por el costado con cosas que, si nos perjudican el día a día, sin embargo, nosotros no los vemos, porque estamos mirando nuestro celular, o porque elegimos mirar nuestro celular.

Es más fácil muchas personas gritándole al juez para que cobre al grito, es más fácil hacernos los morales con los que nos lean por las redes, y separarnos de otros, como si ellos fueran los malos, mientras los que de verdad están vendiendo propaganda en los entretiempos inventados, delante de nuestras narices, se frotan las manos.

 

 

I.S.S.

domingo, 24 de agosto de 2025

En un planeta del Principito

Como si de un planeta del principito se tratara, donde todo el mundo era habitado por una sola persona. Siento que, con el paso del tiempo, vamos irremediablemente a ese lugar.

La historia de la humanidad contará que el Hombre, pasó de vivir en la intemperie, en las cavernas, luego en casas de piedras, madera, hierro, a vivir en cómodos hogares manejados desde un celular, para cuando él vaya a ingresar, la temperatura del lugar, esté acorde a sus gustos. 

Dirá también que en un principio, no era una cuestión de gustos, si no de vida o muerte, compartir con sus iguales una caminata por el campo, o pasar las noches dentro de una caverna. 

Deducimos desde los primeros tiempos, que el humano es, entonces, un ser sociable ¿o no?

Ya dijimos que las primeras sociedades se forman ante la necesidad de sobrevivir, y que hoy en día, eso no es tan necesario, si de vida o muerte hablamos, aunque si es necesario si queremos tener determinados servicios que hoy las sociedades brindan a las grandes masas, que no se brindan en pequeños poblados, mucho menos, en lugares donde hay sólo una familia. 

Ahora bien, ¿Por qué hoy la sociedad tiende a la individualidad y no a seguir juntos? ¿Qué ventajas traía antes la conglomeración que hoy ya no es tan necesaria? 

Hoy el individuo puede, conexión mediante, vivir solo, tiene sus tiempos, sus charlas o sus investigaciones al alcance de su antena, ya no necesita soportar algo que no le gusta, a alguien que no le cae bien. Hoy, los seres humanos, pueden elegirse a ellos y nada más, y hasta es preferible la muerte en solitario y sin ayuda, en una sociedad de la cual se siente cada vez más lejos. 

Por eso entiendo que lo que antes leíamos, en el cuento del principito, y nos parecía llamativo, hoy se ha transformado en una realidad, cada ser humano en su mundo, mirando una rosa, leyendo un texto, escuchando hasta el hartazgo la misma canción, hacer lo que quiera sin pedir aprobación. Lógico, ese mundo tan perfecto, necesita aún, sus ajustes, porque este lugar funciona con reglas, más arraigadas a la sociedad donde la gente compartía sus cosas.

Los cambios en la sociedad, han atentado contra el humano en la vida real, el Hombre dominó al resto de los seres vivos, dado ya ese paso, usó sus energías en crear un mundo paralelo al mundo real.

Ahora, ese mundo paralelo se puede caer, no es lo suficientemente fuerte para soportar fallas de energía, por ejemplo, y si hay que volver al mundo al natural, creo, sólo es una percepción, que este humano, que se olvidó de plantar, de cosechar, de comer por hambre y no por moda, que hoy no podría enfrentarse ni a una vaca enojada, porque se ha dedicado a luchar contra él mismo, con armas que ya no podría crear sin tanta tecnología, sin dudas, ese Hombre, perdería su lugar en el mundo que, básicamente, ha seguido igual, necesitando al ser humano, como ser humano, siendo parte de la cadena y no, el que se sale y se va a su mundo, conectado con un mundo inexistente. 

Este ser humano dejó un vacío en la vida de todos, pasó de hablar a no hablar, de defenderse juntos ante otros peligros, a atacarse entre ellos. Antes era más fácil, todos eran iguales, tenían lo mismo, hoy, pasan vecinos en una moto haciendo mucho más ruido que el tren, y pasa diez, quince, cien veces al día. Antes, era más fácil congeniar, no sólo porque mi mundo era el otro de una forma muy clara, si no porque el otro no terminaba atacando a los demás, mientras compartía su momento de salida por ejemplo. 

Es lógica pura que cada ser humano quiera estar en su planeta, quizás algún día venga algún principito a visitarnos, a asombrarse de nuestras vidas en soledad, mientras ocho mil millones de personas a nuestro lado, comparten más o menos las mismas cosas. 

Antes se sabía, que algo más o menos erguido, apoyado en dos extremidades, con otras dos que llegan a la cintura, más una esfera arriba con dos cosas blancas que se mueven para un lado y para otro, era un igual, y no se precisaba más. 

Hoy, todo nos diferencia de nuestros iguales, la piel, los ojos, lo que nos estiramos, lo que nos dejamos, lo que nos teñimos, lo que nos pintamos, si es que nos pintamos, lo que se hizo/dijo o se dejó de hacer/decir, todo, todo nos hace diferentes de nuestros iguales. 

Por eso, el ser humano, como especie en este mundo, me parece que tiene, los días contados. 


I.S.S.

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...