sábado, 17 de junio de 2023

¿Búsqueda para una completud?

Antes la gente era ingeniera, mecánico, abogada, panadero, soldador, plomero, electricista, artista, arquitecta, doctor y no pasaba nada más, se dedicaba a tener hijos, cuidarlos, jubilarse, disfrutar sus nietos y morir. 

No existía esa visión de hoy que nos impulsa a buscar lo que no tenemos, o que creemos no tener. Hoy vivimos en una incertidumbre que ha hecho nido en nuestros pensamientos y es esa sensación de que hay algo más, la vida no puede ser sólo esto. 

Entonces aparece la vida que busca que el centro sea lo que siente el corazón, camina sobre ejercicios que son, más para el cerebro que para el centro de los latidos. ¿Hay algo más? ¿O nosotros tenemos ganas que las haya por la mala organización social que estamos viviendo? ¿La sensación de que algo nos falta no será algo impuesto para un enorme negocio que hoy vende millones de dólares día a día? La verdad es que los milagros existen, pero son contados, que la gente que sobrevuela las exigencias sociales existen, pero son las menos. ¿Y si la vida fuera nomás aquello de ser sin más expectativa que respirar? ¿Si en el fondo no somos tan distintos a los otros seres vivos en ese sentido? ¿Y la existencia de nuestro cerebro no es más que para proyectar al ser humano en avances físicos que lleven a mejorar la vida de todos? Quizás en eso, visto lo que se ha hecho, hemos fallado, aunque muchas de esas cosas disfrutemos, pero quizás, lejos estamos de que, como nos hablan estas nuevas formas religiosas modernas, tu vida tenga un sentido que deba trascender de una manera espiritual este mundo físico. Recordá a tus abuelos o tíos o bisabuelos, ellos, vivieron y nada más... y nada menos. Quizás haya algo más, no lo sabemos, y aunque en algún punto eso se nos haga una esperanza para algunos momentos, no parece ser mejor ni peor que la esperanza de un dios, que en algún momento de la humanidad, se tuvo con mayor insistencia que hoy.


I.S.S.

viernes, 9 de junio de 2023

LOS PRIMEROS. 1

 En el lecho del río Eva hace el amor con Adán, clava sus uñas desesperadas.
Todos los ríos se vuelven el mismo se mueve el mar y hasta las olas parecen temblar.
“Adán, dame un beso ahora, que nada de esto se me olvide “
Y él, no sólo la besó; sino que entre besos susurró su nombre, con los sonidos más bellos que ella escuchará jamás.
Entonces, los pájaros escribieron con el viento y la lluvia, tras los arrullos del cielo, los quiso acariciar.

I:S:S:

sábado, 3 de junio de 2023

EL CARNAVAL DE ANDALÚ Capítulo 18 El Perdón...

 Ante tantas situaciones vividas en Andalú he llegado a una conclusión, comparando con el resto del mundo, que me parece importante y es que no hay que mezclar el perdón con el no me importa, hay una línea muy fina (si es que de trazar líneas se tratara la vida) entre perdonar y entonces, poder seguir con tu vida y la otra opción que sería, ignorar y seguir con tu vida.
Cómo perdonar sin decirle a la otra persona te perdono, porque parte de la gracia de perdonar es ese grado de superioridad que nos da el perdonar ante la persona perdonada. Sin embargo se aboga por el perdón en solitario, sin mediar el pedido de que perdonemos entonces nos vamos a encontrar, perdonando a quien no nos pidió perdón y tampoco sin decírselo porque decírselo sería enfrentarse a la situación casi discusión de que la otra persona te dijera, por qué me vas a perdonar si yo no te hice eso que vos decís que te hice y ahí, todo desbarrancaría.
Por lo tanto, teniendo el perdón tan buena crítica creo que, aunque en algún caso nos active algún sentimiento que nos haga hacer algo positivo, no es real y en el fondo nos podemos llegar a quedar con esa otra necesidad que tiene el perdón y es que, la persona perdonada sienta, vea y nos reconozca el daño que nosotros sentimos que nos hizo.
Por otro lado está el no me importa, que sería algo así como, alguien me hizo daño, lo guardo, me reservo el dolor pero me superpongo a eso y sigo con mi vida. Porque ¿quién soy yo para exigirle a alguien que debe pedirme perdón? ¿o qué ser más elevado que el resto tengo que ser para andar por la vida perdonando como si todas las vidas del mundo tuvieran que ser analizadas por mi única visión y sentimientos?
En la naturaleza los animales que sufren un daño por parte de alguien, simplemente se corren si son menores, si no tienen poder para vengarse y en todo caso si se creen con poder para vencer al que los atacó, harán su contraataque. Pero de lo contrario, simplemente aceptan el dolor y evitan volver a encontrarse con ese otro que los perjudicó. Quizás no es mala idea porque además evito darle vida a mi instinto de creerme superior a los demás otorgándoles un perdón que en muchos casos no quiero dar y doy sólo porque se me dice que si perdono puedo seguir de largo. La verdad en muchos casos puede ser que si yo tuviera la forma de hacerle sentir lo mismo a esa persona, o algo similar, lo haría y ahí sí, sentiría que estamos a mano. Para ese sentimiento se nos ha dicho que existe algo llamado dios, que a veces activa un botón llamado karma, porque digamos algo también, cuando tenemos o sentimos que tenemos mayor poder sobre la otra persona, nuestra necesidad de perdón desciende a límites insospechados. Por ejemplo en una pareja si alguien es engañado pero pronto consigue una pareja que la persona engañada considera mejor que la anterior (mucho mejor sería mejor) agradecería a la otra persona a la cual ya desde ese momento consideraría como alguien de menor importancia. De la misma manera con la plata perdida o ganada, con mentiras familiares o de amigos y así la lista puede ser muy larga.
¿Cuál sería la solución? Reconocer que muchas veces el enojo no es con la persona que nos hizo daño sino con nosotros mismos que esperamos otra cosa, o que nos dijeron que merecíamos otra cosa. Una cosa es lo que nosotros pensamos que nos gustaría y otra lo que realmente queremos en el fondo de nuestros sentimientos, muchas veces tapados por los deseos sociales.
Entonces la necesidad de perdón o de que nos pidan perdón más que nada, es un aviso a nuestros sentimientos que estamos necesitando algo de nosotros más que de los demás. O no nos cuidamos con nuestras parejas, pese a haber tenido algún que otro aviso, o reconocer que los familiares no giran en torno a nuestra vida y cada uno tiene su propia galaxia o más claro aún, el dinero es la carne social de hoy en día que en el hombre prehistórico fue comida y nada más.
En Andalú en estos tiempos se pone a prueba todo el tiempo el perdón o el sigo con mi vida o la aceptación de que, más allá de alguna situación que pueda despertar los celos, late la elección de vivir aquí, de hacerse cargo que al menos por un tiempo en el año, todo puede ser como tiene que ser y gana al fin de cuentas cierto espíritu salvaje que durante el año, la sociabilidad logra decorar.


I:S:S:

viernes, 2 de junio de 2023

EL CARNAVAL DE ANDALÚ Capítulo 17 ¿Cuáles son las mujeres?

 Viendo a la mujer festejando en Andalú en el tiempo del carnaval, sintiendo que esa versión de ellas existe en su interior y que por alguna razón no aparece el resto del año, es que concluyo que la mujer en otros lugares del mundo tiene miedo a liberarse porque tiene miedo a ser considerada puta. Y tiene miedo de su puta interior, de las cosas que ella ha tapado por pudor y ni siquiera se ha animado a mirar y entonces, todos esos deseos e ideas han ido tomando una fuerza que la sociedad ya no puede detener y para mantener ambas cosas, la sociedad y la mujer, han ido flexibilizando ambas cosas, por decirlo de alguna manera.
Puta, es sin dudas de las palabras que más ha marcado la psiquis del ser humano, al menos en occidente que es lo que conocemos, en oriente creo que las geishas son más valoradas. Pero para occidente la Iglesia Católica desde la matanza de las brujas y su imposición amigada a los sistemas feudales ha sido un gran caballito de batalla.
A su vez y por eso mismo, pensarse como puta la excita, porque la unión psíquica entre puta y placer sexual están unidas. Hoy para vencer eso hay que reconocerse como putas, para sacarle el mito a esa palabra, más adelante se pasa a integrar la palabra mujer con el placer sexual y ahí estaría al fin, tirados tantos años de verdadera sumisión y al fin, aquellas mujeres que fueron tratadas de brujas por ser libres, al fin van a poder sentir que su trabajo está hecho.
Acá en Andalú las mujeres caminan gloriosas por las calles, son tiempos de carnaval, de vida, de realidad. ¿cuáles son las mujeres reales?


I:S:S:

jueves, 1 de junio de 2023

EL CARNAVAL DE ANDALÚ Capítulo 16 Un hombre solo.

 Un hombre se masturba en la soledad de su cuarto, una o varias mujeres o varias en un sólo cuerpo, lo besan, lo tocan, lo exprimen, se le suben, se dejan hasta que la tranquilidad del final lo inunda. A continuación será fácil imaginarse, que ese hombre se sentirá culpable de lo que hizo en plena soledad, sin dañar a nadie, sólo jugando con su cuerpo.
La masturbación, el pajerismo, es algo que degrada al hombre, lo hace para los demás alguien tonto, inseguro, difícil que alguien salga a pasear con amigos y comente la fabulosa masturbación a la que se acaba de someter, aunque si cruza una mujer no dudará, si se da la ocasión de contar cómo era acostarse con ella. No es para culparlo, la paja es degradante para el hombre pero liberadora para la mujer. Incluso hasta existen informes científicos que hablan de pérdida de inteligencia y hasta de años de vida por las sucesivas pérdidas de semen a lo largo de su vida cosa que, en la mujer, la eleva pues su semen es vida que explota dentro de su cuerpo.
Para el hombre la masturbación es señal de estupidez, de bobería, porque debería coger siempre cuando quiera, es preferible que una mujer le diga que no o peor aún, no negarse a ninguna antes de arriesgarse a que le salgan pelos en las manos. 
El sexo es algo malo que late en nuestro inconsciente, no se sabe si es gracias a algunas religiones o si las religiones se apoyaron en esos sentimientos para afianzar su poder, quizás ese sea uno de los motivos por el cual la religión católica apostólica romana no permite a los curas ejercer su masculinidad que igual, a vista de todos a esta altura, ya ha sido ejercida. Eso es lo que podría concluir quien acaba su autosatisfacción, el sexo que él acaba de practicar y por el que siente culpabilidad ha ganado y seguirá ganando, más allá del escarnio al que ha sido sometido durante siglos, ahora, en sus manos está la prueba de un triunfo más. 


I:S:S:

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...