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jueves, 19 de marzo de 2026

Cuando el feminismo es... ¿es?

Recientemente una cantante subía un afiche de un festival quejándose de la ausencia de cantantes mujeres.

Acto seguido pasé a decirle que pensara en el organizador, el cual no piensa en hombres y mujeres, si no, en números que aseguren determinada cantidad de público. Y que, además, la mayoría del público femenino, grita a los masculinos que están en el escenario, de una manera tan llamativa, que haría que, de ser el hombre el que gritara así a una mujer, esa persona fuera presa inmediatamente, acusado de cuasi violación.

Los organizadores de los festivales miran los artistas en pesos, no en penes o vaginas, miran pesos yendo y viniendo, pero, las picaras mujeres, usando una vez más (y van...) el feminismo, piden igual cuota y otras cosas.

Al igual que en la política, mujeres se han candidateado (Constanza Moreira por ejemplo), seguras que si las de su propio sexo las votaba, contando que el mundo femenino es más denso (no se me malinterprete), ganarían sin necesidad de levantar la fusta.

Pero sigo con las amarguras de esta cantante femenina, molesta por la presencia masculina en los escenarios, agregó después, ante argumentos que dejaban muy liviano su pensamiento, que ella bloquearía a todos los que no pensaran como ella, o dijeran algo que a ella no le gustaba, acto seguido, este escritor, se ausentó de todas las redes de la cantante, porque si le contestaba, todo iba a terminar mal al santo botón.

Aclaro que la cantante es conocida por su apellido paterno, cosa que ella no parece agradecer en ningún momento, digo, no es que se puso el apellido materno, porque sabía que, con el apellido del hombre, tenía un camino mucho más sencillo.

Pero, el tiempo es mágico y sabio, un mes después, veo que la artista está contratada a un festival donde, es la única mujer de 8 artistas. Súmele, aunque no se lo diga a la muchacha, porque le va a dar un ataque de hipocresía, que sus músicos… son todos ¡hombres! ¡¡¡¡Siiii!!!! Así como lo escuchó, todos hombres, se ve que exigen que la contraten como mujer, pero ella no piensa así para su grupo, y se ve que dice que no va a los festivales machistas, a no ser que... ella sea contratada.

El feminismo, ha hecho estragos, ha dejado mal parada a la mujer, muy mal parada, la ha llenado de odios, de exigencias, la ha amparado de decisiones judiciales, por lo cual, muchas de ellas con el paso del tiempo se abrazan a la causa. Porque entre otras cosas, le permite echar a su pareja de la casa, ante la primer queja de ella, aunque más no sea, para tener su nueva pareja en la casa que ha construido, con el hombre que acaba de echar, inventándole un ataque inexistente. (Antes de criticar este argumento, hablen con abogados/abogadas/abogades, y les van a contar que ellos mismos, es lo primero que le recomiendan hacer a una mujer).

Pero volvamos a la musiquera, en resumen, cantante feminista (?), con músicos masculinos, se queja y aclara, que no iría a festivales donde no hubiera misma cantidad de hombres y de mujeres, sin embargo, al mes, acude a un festival donde todos son hombres, incluso todos sus músicos son hombres. Pero ella, sigue enojada porque nadie le abre espacio a las mujeres, al igual que ella en su grupo, y al igual que ella, cuando es contratada. Feminista, hasta que el bolsillo quiera.

No será la primera ni la única, el tema es, lo que va quedando en el camino, de gente que se cree esos discursos, los aplaude y los trata de emular, mientras los que sirven de ejemplo, sólo sirven para dar manija y nada más, porque puertas adentro, no hacen, lo que despotrican para afuera.

 

I.S.S.

miércoles, 25 de febrero de 2026

EL MUNDO Y EL HUMA-MUNDO

Hasta donde yo sé, hay un mundo creado por el ser humano, un sistema que se ha ido generando con el pasar de las generaciones. Un sistema que otorga a las personas determinado valor, por su sangre, por su trabajo, por sus herencias.

Y hay un mundo, al cual el ser humano nace, pero que no existe más, a veces, luego de jubilaciones, las personas se dedican a él, pero ya como hobbie, y otro, el mundo creado por el humano, el huma-mundo, podremos llamarle.

El huma-mundo, ha tenido sus variantes a lo largo del tiempo, pero que, con el pasar del mismo, tienden a parecerse. Un ejemplo claro, es la casta de los reyes, aquellos seres que, sin pedirlo, al menos hasta donde sabemos, nacían en familias con linaje, con determinadas propiedades sociales, que hacían su vida más particular. Esas características, han sucedido en varias culturas a lo largo de la historia de la humanidad, egipcios, griegos, franceses, chinos, japoneses, incluso en estas tierras, los aztecas, mayas, contaron con esas formalidades sociales.

Pero esa injusticia, con el tiempo se cayó, porque se dieron cuenta que no por nacer en cuna de oro, las personas venían con la capacidad innata de gobernar. Sin embargo, el paso del tiempo y la nueva cultura de estos tiempos, ha potenciado al sistema político a ese lugar, si bien aún no es tan directo como antes, si es cierto, que comienzan a sobrar los ejemplos de presidentes hijos de, o diputados, senadores, y demás cargos políticos. Con el paso del tiempo, la casta se ha vuelto a generar, quizás no tan marcada como antes (por ahora), pero si, en mucha mayor cantidad de personas, quiero decir, no es lo mismo que un rey sea rey por descendencia, a que más de 100 políticos en un país, puedan ir generando un ingreso por portación de sangre, de sus parientes.

Esto es el mundo que se ha ido generando en estos tiempos, este mundo no es el mundo al que un niño nace, no, nacemos a un mundo liso y llano, todo lo que hoy vivimos, es del mundo creado por el hombre. Hay personas que se suicidan porque no encuentran lugar en un mundo que tiene mucho espacio para todos, porque no encajan con las expectativas que el ser humano creó para su propia vida, porque a medida que crecemos se nos implantan los sueños de un mundo que no es natural. Lo natural es nacer, tener descendencia y morir, entre esas actividades, en un mundo que no fuera creado por el hombre, disfrutar de las actividades que este enorme parque de juegos nos ofrece. Tenemos, ríos, mares, desiertos, selvas y miles de espacios más de los que aprender y disfrutar, el mundo del hombre no ha servido como experiencia humana. Un mundo que se ha llenado de leyes, de impuestos, de obligaciones, un mundo en el que si no podés o no querés entrar, no tenés otra manera de vivirlo que no sea a la intemperie, siendo mal visto, eso sí.

Porque nos han involucrado en este proceso, con pensamientos que nos han hecho creer que el otro viene a quitarnos algo de lo que tenemos, y así hemos generado el egoísmo, reitero, no es propio de nuestra época, y en la historia humana, varias veces hemos vivido este proceso, por eso, estamos camino, a un punto final, similar al que otras veces ha ocurrido, con más o menos tecnología, sea cual sea el momento, el sistema maquillado del abuso de una parte social sobre la otra, a la cual encima de explotar, se burla, tiene que llegar a su fin, indefectiblemente.

Aún son muy pocos los que están fuera del sistema, aún algunos apenas prendidos con sus uñas, se creen que pueden ingresar a ese podio de cada vez, menos personas. Aún las guerras no han tocado todas las partes del mundo, porque, además, cuando tocan un punto, alivianan al otro, y entonces, ese otro se olvida del sufrimiento, y vuelve a abrazar la esperanza.

Siempre hubo dos mundos, uno al que nacemos, y otro, que está creado con reglas propias, para propias personas, tarde o temprano, más adaptados o no, nos damos cuenta de eso, y vivimos, a veces.

Otras veces, cuando ya la sociedad nos da autorización y alguna migaja por trabajar toda la vida útil (disculpen la frontalidad, pero así es), la gente se permite escucharse y hacer lo que siempre quiso, pero esta sociedad no le permitió ser redituable, o el costo por intentarlo era muy alto.

El saber de la existencia de estos mundos, quizás no cambia nada, quizás sí, creo que le da una explicación para valorar determinados momentos de la vida, hay gente que se ha matado por no sentirse útil, o no encontrar su lugar en el huma-mundo, porque quiere hablarle a los demás de cosas que no tienen valor, que no importan, porque se siente mal valorado con esas reglas que dicen ser morales, y siente, son lo más anti moral que se puede hacer. Y mientras intenta hablar de eso duda, porque la moral también es una imposición de ese mundo que no entiende, pero a la vez se reafirma que no, que moral es, para el mundo al que nace el humano, entender que todos nacemos fuera de la sociedad creada, aunque nazcamos ya, dentro de ella. Muchas veces en las veteranas soledades, la gente se pregunta eso, ¿Qué habría sido de mi vida si…? Porque en esos momentos y pese a haber logrado completar un círculo más o menos digno en el huma-mundo, la sensación de vacío que lo llena, no corresponde a lo que ha hecho en su vida. Ahí algunos a veces, toman conciencia de ese mundo que siempre estuvo ahí, casi que, de soporte, a veces algunos lo hacen más temprano que tarde, otros a la inversa, y otros, ni cuenta se dan nunca que estuvieron en uno u otro mundo.

¿Cuántos mundos piensa usted que existen, querido lector? ¿Cómo se comunica con ellos? ¿Qué le pide cada mundo? ¿Cuál siente que es el más importante? ¿Piensa que el más importante es en el que hoy todo le gira sobre ruedas?

Tener nuestros mundos lo más conocido que podamos, es lo que mejor podemos hacer, para no perder la cabeza, para no buscar soluciones en un mundo, con herramientas del otro mundo.

Ah, una aclaración más que quizás, quede para otro pensamiento, el amor, es el sentimiento que traspasa los mundos, por eso a veces, no se entiende mucho en el mundo que no le es propio. Porque el humano, no generó este mundo basado en el amor, si no que, lo usó solamente como motor, para que las personas hagan lo que el huma-mundo, necesitaba que hicieran.

El miedo, es el otro sentimiento, pero de amores y de miedos, hablaremos alguna otra vez, en algún otro mundo que nos encuentre cara a cara.

 

I.S.S.

 

 

martes, 24 de febrero de 2026

EN BÚSQUEDA DE SOLEDADES

El mundo está lleno de teorías, nuestro mundo, el que conocemos, el que cada vez vamos conociendo más, el que creemos dar en el blanco en cada nuevo descubrimiento. Primero creyéndonos superiores a los egipcios y otras culturas antiguas, porque ellos creían en dioses que hacían llover, mientras nosotros ya sabemos hace mucho, que llover no depende de dioses ¿no? Aunque con el paso del tiempo, hay que reconocerlo, hemos entendido, o descubierto, que quizás, sólo quizás, los egipcios tenían contacto con culturas de otros planetas, o que quizás, las pirámides eran una cosa sobre la tierra, y otra cosa muy distinta bajo la misma. ¿Para qué sirve descubrir eso? ¿Cambia aquel rezo a los dioses por el cual nos sentíamos superiores?

Supongamos que nada de eso existió, ni existe, si tomamos en cuenta la hipótesis que dice, que todos los tiempos suceden al mismo tiempo. Supongamos entonces, que los dioses de los egipcios era un leve retraso cultural, porque evidentemente en el mundo no hay dioses que manejen el tiempo, aunque aún hoy, existan personas con la capacidad de disuadir tormentas, luego de estar años “desconectados”, de esa posibilidad, quiero decir, hemos crecido en un mundo en el que a esas personas, le hemos vertido toneladas de incredulidad, volvamos al tema de los egipcios, disculpen que estoy escribiendo con varias puertas abiertas.

Hoy leo noticias, que dicen, el clima puede ser manejable por determinada tecnología, que es una propuesta viable, que no es imposible lograrlo ni mucho menos, que China ya tiene su propio sol artificial, con soles que se van a replicar en Estados Unidos, Francia y Corea, por el momento de acuerdo a lo que se sabe. Entonces, se puede decir, quizás, que los egipcios no hablaban de dioses, aunque quizás sí, de personas que manejaban el clima, quizás hubo un retroceso, uno o varios, que nos dejaron en un punto bastante atrasado, tecnológicamente hablando, con aquella realidad.

Pero vayamos a otra hipótesis, hay una que empieza a rondar por todos lados, ayuda de internet mediante, y es que, este mundo no es real, que somos un experimento de otros seres, en algunos casos un juego, en otros, vida que pusieron otras culturas, y que, debidamente controlan de vez en cuando.

Hoy, más que nunca, todo puede ser, si yo hoy le digo que preciso contar esto, no para saber si es cierto o no, o qué le parece a usted, si no simplemente lo cuento como una actividad personal, como una miga de Hansel y Gretel para que quizás, otro como yo, o yo en otro lugar, o lo que sea, cumpla en buena medida con esto de entender un poco por donde estamos.

Tengo claro que, en esta vida, vine a pensar el por qué de las cosas, no me importa tanto disfrutarlas si no sé antes qué es lo que sucede con esas cosas. Supongo que estoy cerca de algún lugar, quizás mi juego, o esta etapa del juego está terminando, quizás deba llegar a un lugar donde entienda lo que quiero entender, o no, quizás me de cuenta que todo ha sido una excusa para perder el tiempo, un pensamiento que me lleva a otro y a otro, y así, definitivamente a desvincularme de un lugar que no siento propio.

La vida no me es afín, esta vida no, ya no tengo mensajes de amigos y está bien, yo los he ignorado también, quiero decir, estos pensamientos de encontrarle el por qué de las cosas, me ha llevado a no continuar más de dos minutos con una conversación sin aburrirme, sin sentir que soy parte de algo tedioso, de algo que no va a ningún lado. Pero también siento eso cuando me encuentro con alguien a quien le gusta hablar de estas cosas, porque en definitiva, cada uno tiene su propio mundo, su propio juego, su propia búsqueda.

El mundo, ya sea en mi mundo o en el mundo de los demás, pasa por tiempos de soledades, de búsquedas introspectivas, escucho una canción de resistencia social de los 50, 60, 70, y me emociono, me emociono de sentir que había una consciencia social, que nos creíamos parte de algo, que el ser humano, buscaba en los demás su búsqueda.

Hoy quizás estamos en otros mundos, cada uno en el suyo, cada uno con su objetivo, su visión, antes también, pero se buscaba el apoyo, hoy quizás también, quizás estas letras son para encontrar otros ojos que sean los míos, otros pensamientos que no me hagan sentir solo.

Pero la soledad es más fuerte, en épocas donde hay hiper conectividad, estamos solos, solos, ¿usted está leyendo esto? ¿o es parte de una experiencia mía?

 

I.S.S.

domingo, 22 de febrero de 2026

LOS PUTOS DEL SISTEMA

Hoy quizás no tanto, pero cuando yo era adolescente, y algo mayor también, siempre se decía de manera despectiva, la palabra puta, no tanto por el hecho de andar con cualquiera, si no que también, era denigrante, porque esas mujeres, andan con cualquiera por la plata. No se tomaba muy en cuenta que, gracias a ese intercambio, muchas veces, las putas tenían un mejor presente que la mayoría de sus clientes. Hasta en algún caso, permitiéndose incluirse en la sociedad, pues asi, su valor económico lo permitía. 

Hay muchos casos de mujeres que, tanto sea por ellas, como por convertirse en parejas oficiales, de algunos de sus clientes, lograban rehacer su vida, darle un nuevo propósito, tener otra actividad laboral, o ninguna, de acuerdo al caso. 

El tema es que, socialmente, yendo al centro de la cuestión, lo denigrante de ser puta no era andar con cualquiera, porque si eso lo hacía con gusto, sería una mujer feliz, el tema era que, para lograr dinero, tenía que aguantarse acostarse con cualquiera que diera con su precio, algo, que a muchos escandalizaba, y escandaliza. 

Hoy, querido lector, he caído en la gracia, que en mi casa, el que llevaba la plata era mi padre, mi madre ayudaba a cuidarla, creo, o mejor dicho, a invertirla en lo que a ella le parecía bien. Hoy, querido lector, he caído en gracia que en mi casa, la puta era mi padre, la persona que tuvo que hacer cosas toda su vida por dinero, la que no todas las cosas que hizo le gustaron, la que se levantaba a horas que no quería, con el fin de conseguir dinero para si vida, la que tenía que interactuar con personas que quizás, no soportaba, esa persona, que hacía todo eso por dinero, igual que las putas, era mi padre. 

Al final, el acto sexual es un detalle, no menor, pero es un detalle, el hecho, el de intercambiar energía, momentos del día, de la vida, el de soportar cosas indecentes, ese hecho, es igual a la puta, a mi padre, y a todos los que hacemos cosas por dinero. 

Somos todos putos del sistema, todos en algún momento hemos hecho cosas por plata, hemos dado nuestro cuerpo, hemos hipotecado nuestra salud, a veces pienso, que quizás, las putas tenían en esos refriegues, cierto placer físico, muchas veces más de un desagrado, y cada vez que profundizo en todo ese tema, más siento la igualdad de situaciones. 

Al final en casa, el sistema era mi madre, o quizás no, porque ella también tuvo que soportar cosas por la plata que mi padre traía. 

Al final todos somos putos, todos intercambiamos nuestro cuerpo por dinero, a todos nos han cogido más de una vez, y lo hemos sabido, y lo hemos dejado, y hemos estado buscándole la vuelta para que nos guste, o al menos, no nos parezca tan malo. 

"Y bue...", "Así es la vida", "¿Qué se le va a hacer?", "No es changa no", "y bue, como todo al final", "Así es la cosa", y tantas otras frases que en charlas nos sirven para sintonizar nuestro grado de putez con el interlocutor que tengamos en ese momento. 

Al final, salvemos del escarnio a las putas, porque si no, tendremos que reflejarnos en él también, más en estos días, que cada vez es más difícil, sobrevivir con un trabajo, y a veces, hay dos o tres empleos, rondando en el físico de cada persona, que tiene el cuerpo más cansado, que prostituta trabajando 8 horas, cosa que, adivinen, nunca sucedió. 


I. S. S.

domingo, 5 de octubre de 2025

SOLO UNA PARTE DE LO QUE CREO, FUE MI HISTORIA

Mucho se habla de lo mal que se los trata, a los que viven en la sociedad con escasos o nulos, recursos económicos. Y es cierto, la sociedad hoy en día se divide en dos, ya no se hace el esfuerzo por aquella tercera parte que fue la clase media, que aún hoy lo es, en menor cantidad. 

De esas dos partes en las que queda dividida la sociedad, existe una, que día a día sufre la incomodidad, de sentirse afuera, de lo que se considera vivir. Quedándole entonces dos caminos, o vive como expulsado, o se genera su propia sociedad, con sus propios valores.
Todos entendemos eso, lo hemos vivido muchas veces, en televisión, escuchando una y mil veces, historias de impotencias, de amistades pese a los problemas económicos, resaltando el amor y el compromiso que se tiene, como si eso fuera de resaltar en personas con problemas económicos, como si esos sentimientos no fueran humanos, o peor, como si esos seres, no pudieran ser humanos. Lo cierto, es que se hace una idolatría de personas, que como máxima virtud se dice, son pobres pero tienen valores. 

Todo dicho.  

Del otro lado, silencio, no escuchamos historias de hombres amigos en la fortuna, porque apenas escuchamos eso, el primer pensamiento que se nos viene es, y si, con plata pueden hacer lo que quieran, u otro pensamiento más, si tienen esa cantidad de plata andá a saber cómo la hicieron, a alguien robaron, o están vendiendo drogas o lo que sea que minimice el logro de esos señores.
Entonces esos señores no pueden mostrar orgullosos sus amistades ni sus valores, que también los tienen y en igual medida que las otras personas que conforman la sociedad.
Porque unos mantienen amigos sin la tentación del dinero, y los otros, los mantienen pese a tener el dinero para elegir la amistad que quieran, eso también tiene un valor.
Pero entonces, para la gente pudiente, toda la historia de amistad y de valores que viene después, queda minimizada.
Y puede ser que esté bien, hemos hecho de la economía el valor superior de la sociedad, quién tiene disfruta los placeres y quien no, no, aunque, en los últimos tiempos, se nos han mezclado un poco las barajas, y quien tiene es mala persona y quien no tiene también, nadie se salva. 

Hoy voy a hablar de mi historia, de mi visión de mi historia, porque siempre he tenido un pie en los dos lados, y sin embargo, los dos lados siempre me hacían sentir que estaba en el lado opuesto, ¿se entiende? Paso a contarlo. 

Cuando se analizan las sociedades, poco se habla de los niños como seres adultos, porque son ellos los que forman las sociedades del futuro, en los mensajes y tratos que reciben, estarán las virtudes e inconvenientes de los años siguientes.
Decirle a un niño que no pida tantas cosas como si se creyera el rey de algún país, o a otro que disfrute lo que tiene porque hay niños en África que no tienen para comer, deja a la sociedad del futuro, de un lado y otro, medio renga. 

Voy a mi historia, querido lector, yo fui un niño rico, bah, nací en una familia tradicional de hace unos años, donde el trabajo del padre, daba para solventar de muy buena manera los gastos y gustos de la familia de cuatro personas. Aclaro que nunca fuimos ricos de esos que tienen sus vidas aseguradas por dos generaciones por lo menos, no, pero podíamos vivir muy bien.
En casa, sin embargo, la queja de mi padre era que yo creía que él cagaba plata, que era muy difícil hacerla, y a medida que crecí y quise ser parte de eso, me dijeron que yo no sabía nada. Encima para mí padre cagara esa plata, tenía que estar fuera de casa todo el día, con los sabidos, a esta altura, problemas de comunicación y todo lo demás. 

Conclusión de este lado de mi vida, para mí, la palabra plata, dentro de mi casa, era señal de ausencia de mi padre, critica de mis padres por querer usarla e imposibilidad de lograrla.
Esto no es una crítica, es sólo un relato de lo que sucedió y, tengo claro, que no sólo me sucedió a mi, esas eran frases usadas más de una vez y en distintos contextos. Lo que cuento de manera personal, que sirva como muestra de lo que, me consta, ha sucedido de manera general. 

Pese a esas palabras de mi padre, yo, niño Ignacio, para el resto de la sociedad, era un niño rico, y eso, marcaba mis amistades, no porque yo fuera distinto o buscara amistades de plata igual que yo, no, sino porque los gurises del barrio, por ejemplo, me trataban distinto, porque había temas en los que me ignoraban porque decían que yo no podía opinar porque no sabía. Sentirme menos ante mi padre se podía tolerar, uno siempre se pondrá algún escalón por debajo, naturalmente uno siente que de ellos tiene que aprender, ahora, que un amigo, de tu misma edad, te diga que no podes hablar con él porque tenés plata, duele, y no tiene explicación. 

El bullying al rico también existe, y cuando ese bullying es aplicado al niño, que nunca tiene plata, que sólo usufructúa lo que le tocó vivir, es muy doloroso.
Conclusión de este otro lado de mi vida, tener plata es un problema porque me aisla de mis amigos, me quita algo en mi cabeza que hace que yo no los entienda, y yo, quiero ser parte de una barra de amigos. 
Por eso supongo, con el paso del tiempo, los niños que han nacido ricos se han encerrado con sus propios amigos que han nacido ricos, ellos no tienen la culpa, no tiene más sensibilidad el niño que nació en un contexto económico difícil, que el que nació sin esos problemas económicos. Ser pobre te hace valorar más un pedazo de pan, puede ser cierto, y quizás eso, a futuro, a ese niño pobre pero bien criado, le permita ser un hombre más centrado desde ese lugar, pero ser un niño rico bien criado, también le permite a ese niño tener una visión distinta de la vida y quizás, le permita el día de mañana también buscar un mundo mejor. 

Yo no viví en ninguno de los dos mundos, fui rico para mis vecinos que no lo eran y no me junté con otros niños ricos porque mis padres tenían en sus cabezas, el mismo complejo que mis vecinos.
Y aquí estoy, soy ese niño crecido que nunca quiso ser rico porque sintió que si tenía plata no iba a poder hablar con alguien que no la tenga, sintiendo que es mejor ser pobre, porque eso me da la sensación de estar más cerca de sentir, la vida verdadera. 

Así de estúpido es mi pensamiento, a mi niño, y que mi ejemplo sirva para muchos, le enseñaron a pensar así. Ser rico es delito y encima, no te enseña nada de la vida, y aunque puedas tener todo lo que quieras, nunca lo vas a disfrutar realmente porque no aprendiste a valorar las cosas, y ser pobre es ser buena gente, trabajador, humilde y conocedor de la vida, aunque nunca vas a tener las cosas para disfrutarla realmente.
"Dios da pan al que no tiene dientes" otra frase que marca nuestra pobreza social. Con esa frase justificamos al rico que se lo merece y no lo tiene, y al rico que la tiene y no se lo merece, todos disconformes, genial.

Lo reconozco, como parte de la sociedad, me han hecho así, pero no los culpo, así se fijaban los valores de aquellos momentos, y está bien.
Unos recibimos más de eso y otros menos, pero más o menos, por ahí andamos todos. 

¿Hoy en día? No lo sé, trato de ser el padre de quien fui como hijo, eso lo hacemos todos, quizás antes también.
Lo cierto es que la economía no es tan estable como antes, y la sociedad está mucho más partida y desconectada que en aquél entonces. Que ya lo estaba, o mejor dicho, que fue armando lo que hoy tenemos, porque los que hoy adultos formamos la sociedad, somos los niños que ayer recibimos el mensaje de cómo hacerla. 

Ojalá las generaciones que vengan encuentren otra forma que no sea la de echar la culpa a alguien porque sus padres tengan plata, ni la de tratar de mala gente a alguien porque sus padres no la tengan.
Ojalá se pueda lograr, aunque quizás se haya logrado antes y yo quizás esté muy equivocado y mis recuerdos, no sean reales, no lo sé, yo sólo conté, una parte de lo que creo, acordarme de mi historia. 


I. S. S. 

domingo, 7 de septiembre de 2025

La palabra Mágica

No hace mucho tiempo, en una sociedad que era machista(?) (según dicen), me permito dudar porque era una sociedad donde las mujeres eran las que armaban la sociedad, criando e impartiendo valores a sus hijos, más allá de idas y vueltas con su esposo, difícilmente él se impusiera ante una orden de su esposa, "si lo dijo tu madre, entonces no", se escuchaba varias veces de la boca de aquellos rudos e inexpresivos hombres (por mandato social también). 

Pero salgamos de ese terreno en el cual aún estamos enlodados, quiero ir a otro punto. Cuando algo no andaba bien, cuando nos lastimábamos o nos dolía habernos peleado con algún amigo, o ya nos gustaba alguien y nos sentíamos incómodos, y nadie tenía los veinte mil conocimientos sociales que hoy parecen salirnos por los poros ante el mínimo problema social (nuestros padres sólo sabían que tenían que tenernos más o menos bien vestidos y comidos, después el resto, era cosa de la vida, y de algún freno en su momento).

Entonces, en esos momentos donde los niños sentían angustia del presente, no sabían como solucionarlo, muchas veces las madres, decían unas palabras que es como el agua que le van a tirar a los chiquilines que juegan al baby fútbol y se quejan que le pegaron, no tiene mucho que ver el remedio con la enfermedad, pero, sin embargo, al igual que el efecto que el agua hace en el niño que se para como si nada y sigue jugando, nosotros sonreíamos y veíamos el mundo de otra manera. 

"Dormí que mañana va a ser otro día" "Mañana vas a ver que se te pasa". Probablemente nuestras madres, nos decían eso, por dos motivos, o porque no tenían idea qué decirnos, o porque veían que nuestro problema era una pavada y no nos querían desilusionar. Después de todo tener un problema ya era una cosa de adultos. 

Ahora, piense conmigo querido lector, ¿qué nos daba esa frase? Piense, piense, le doy cinco segundos, es una sola palabra...



¿La pensó?



Lo que nos daba esa frase era... Esperanza, fé en el mañana, pensar que la vida con algo nos iba a ayudar, nos predisponía a lo bueno. 

Y aunque al otro día nada cambiara, porque nuestro problema seguía, o se agravaba, esas horas nos habían permitido descansar tranquilos y quizás, el tema ya no nos importaba tanto, porque habíamos salido tan positivos a la calle que habíamos logrado otras cosas. 

Hoy en las sociedades faltan madres, hay padres empezando a suplirlas, pero estas generaciones intermedias van a salir sin poder expresar esperanzas en el mañana. 

Y eso, en casos donde los adultos necesitan levantar la cabeza y mirar hacia adelante, y con eso también, hacer creer en la vida a las nuevas generaciones, hace mucha falta. 


I.S.S.

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...