LA INTELIGENCIA DE LA IZQUIERDA
Quién les escribe se considera un gran seguidor de las murgas, admirador de esa forma de expresar tan clara como divertida, ideas que son fundamentales para entender lo sucedido en el correr de un año.
Por supuesto que tiene un sesgo político, la murga es básicamente eso, quizás, y ahí tenga razón usted, debería ser contra gobiernos y no contra partidos, cosa que en Uruguay no lo es. Quitando ese detalle no menor, debo reconocerle, es igualmente excelente como se logran las imágenes, cómo se evocan sentimientos, cómo se logra, con muchísima inteligencia, espectáculos tan tentadores, canciones para seguir tarareando, ideas tan graciosas como realizables.
Ahora, aunque sepamos que las murgas en Uruguay, son de izquierda, resulta una afrenta para dichas inteligencias mostrar en 45 minutos sobre un escenario, situaciones tan irreales como hablar de un muchacho de 20 años con problemas con la droga y endosarle esa situación a un gobierno, que de los últimos 20 años, estuvo en los últimos 5 años.
Siento que por ese camino, no sólo se desperdicia la inteligencia existente, sino que se ignora la inteligencia del público, salvando al fanático, tanto de uno como de otro lado.
Porque si en 15 años la murga no se quejó del avance de la droga (salvo contadas excepciones) ahora no puede adjudicar al gobierno dicha situación. Lo mismo con las goteras de las escuelas, las estructuras educativas, cuando hace años las estructuras tiemblan.
Por eso creo que las murgas pierden esa emoción que le agregaría un reconocimiento aún mayor.
ISS
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