martes, 28 de noviembre de 2023

¿Para qué vivir?

La vida son millones de momentos que se van intercalando en lugares llamados recuerdos. Algunos de ellos se pierden, o eso creemos, a otros los traemos más a menudo al presente y otros, como por arte de magia aparecen cuando ya hacía mucho los habíamos dado por perdidos.

Esos momentos son los que vamos disfrutando, o no, pero al fin de cuentas nos hacen querer al conjunto total de recuerdos que llamamos vida.

Y así como los recuerdos nos hacen ser parte del mundo, también forman parte de nuestro presente los proyectos, o sea, lo que solemos tener como nuestro destino más alcanzable o previsible.

Presentadas ambas cosas podemos decir que eso es nuestras vidas. Venimos sin saber por qué ni cómo, y cuando nos damos cuenta de lo que estamos haciendo, ya estamos grandes para negarnos y en cualquier caso, ya hemos vivido con alegría y estamos aferrados a nuestro mundo. Sin embargo de a poco, nos damos cuenta de algo que nos comienza a doler cada vez más, la vida a la que nos trajeron sin preguntarnos y que nos hicieron querer cosas que no son nuestras, además de todo, es finita.

Entonces, en algún momento puede resonar por nuestro corazón el sentimiento de impotencia de sabernos perdidos de antemano en un lugar que hagamos lo que hagamos, tiene nuestro destino marcado.

La pregunta a continuación es obvia ¿para qué vivir entonces? Hagamos lo que hagamos ya sabemos a dónde vamos a llegar, la duda es si será de golpe o tendremos largos años de dolencia antes de partir.

¿A qué venimos a la vida? ¿A enamorarnos? ¿de qué? ¿de parejas? ¿de actos? ¿Y qué más podemos hacer?

La vida a medida que nuestro reloj pasa, nos enamora y nos desencanta en igual manera, si no es por nuestras actitudes es por la de los demás, si no es por un atardecer, es por una impecable noche de enero, o el olor de las flores, de una comida o el sonido más lindo que es, la sonrisa de un niño.

Entre nuestros recuerdos y proyectos nos abrazamos a esta vida, no queremos irnos, pero a la vez, no nos perdemos de nada si no estamos, la sociedad está cada vez más automática y pocas cosas prometen movernos el piso. Entonces, para qué el cuidado físico, para qué la plata, para qué trabajar y todos los para qué que se le ocurran.

Lo cierto es que a algunos nada nos puede contagiar con la vida porque básicamente vivir es morir, más a determinada edad en la que empezamos a ser conscientes que vamos a ese lugar, que no podemos evitar. 

ISS

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Cuando la vida suena distinta o el bajo no suena, hipótesis y opiniones sobre la vida de unas personas que son ¿son?

El ser humano, entiende el mundo tal cual lo siente, los cinco sentidos aplicados en cada segundo hacen de este mundo tan único como tantas personas existen en la tierra.

Además de los cinco sentidos, hay que agregar el valor que cada ser humano le da a cada una de las cosas que sienta. Por ejemplo, para alguien el sentimiento de calor puede llegarle con muy buenas sensaciones mientras que a otros, les puede despertar algún sentimiento negativo de su infancia y así, ya nos imaginamos que cada uno lleva su propio mundo a cuestas.

No obstante eso, hay  mundos que suelen tener ciertas coincidencias y que hacen que en general, convivan mejor unos con otros o que algunos, por característica física o sentimental se encuentren siempre en los mismos caminos o un halo los englobe aunque vivan a miles de kilómetros de distancia.

En la música, nos sucede a muchos que al mirar o escuchar una banda, posemos nuestros ojos fundamentalmente en el cantante, que si no llega a tener instrumentos a su cargo es mejor desde el punto de vista de la atención, pues se ve obligado a teatralizar un poco más lo que está cantando. En este caso, casi el 100 por ciento del tiempo lo estaremos mirando a él y escuchando el resto de los sonidos que salen del escenario como cosas secundarias. Seguramente la guitarra, quizás por su simplicidad para tocarla y por ser el instrumento rey de todo niño que quiere empezar a amigarse con la música, es el instrumento luego del cantante que más seguimos, escuchamos y prestamos atención, la batería es infaltable, aunque en muchos casos de exagerada presencia y algún otro instrumento más que resalte y al cual le prestemos el oído u otros sentimientos.

He obviado adrede al instrumento y a los músicos de los cuales voy a hablar a continuación.

El bajo y los bajistas, sonido apagado que da cuerpo a lo que sucede sobre el escenario, sonido que forma y mejora la labor de sus compañeros que recién es valorado (a veces), aunque no sepamos explicar por qué, cuando no está. Porque sentimos que algo nos falta, pero casi seguro no sabremos decir qué.

Ese instrumento lleva a los que tocan ese instrumento, a darles una personalidad casi de arquero del fútbol, porque parece que desde el fondo ven y escuchan toda la banda, y van sutilmente llevando a todos juntos en un sonido envolvente que termina en el aplauso final a cualquier otro, menos al bajista.

Esa actitud a la que el instrumento obliga, genera en el músico una forma de comprender el arte, de vivir los acordes, de sentir los silencios absolutamente distinta al resto de los músicos, el bajo pocas veces saldrá al frente a lucirse, a marcar caminos o arrancar admiraciones.

La gracia de su vida radica en otro trabajo que hace al músico con una templanza y un oído distinto al resto de los músicos, por eso cuando los bajistas salen de sus grupos y expresan con su idioma de bajistas, pero usando también otros instrumentos, los trabajos son en su gran mayoría, joyas de la música.

Quizás, sea ese espíritu de escuchar más que nada a los demás instrumentos y conocerle también a ellos sus secretos y por eso mismo, saben aprovecharlos más.

El bajista muchas veces va sobre otros tiempos ajenos al resto de la banda, siempre muy alerta a todo lo que sucede, por eso es que cuando tiene la posibilidad de generar algo propio, logra sacar de los demás instrumentos, colores que pocas veces muestran y además, los hace mezclar a todos casi como él, desde el fondo del sonido, lo va haciendo para lograr, el mejor resultado posible.

Roger Waters, bajista, Paul Mc Cartney, bajista, Marcus Miller, bajista, Sting, bajista, Jaime Roos, bajista, la lista es muy larga, la idea creo que es bastante clara. Ellos hacen algo distinto en sus grupos, quizás aprenden por eso a manejarse distinto y logran nuevas formas de comunicación, pero es sólo una hipótesis de algo que creo, no me deben de dar corte, a fin de cuentas la mayoría de las veces, el bajo ni suena.


ISS

domingo, 22 de octubre de 2023

Bendito y Puto Milei

 BENDITO Y PUTO MILEI

Sabido es que, la política viene dando tumbos y no es, por la desidia de los votantes, sino más bien, por la desidia de los votados. 

Cada tanto, en algunos países donde es posible mayor rebeldía, excluimos a Uruguay de plano (la población uruguaya siente, que ser mansos es una característica que habla muy bien de ella), aparecen candidatos que dicen querer romper los parámetros establecidos por la política o mejor dicho, por los políticos.

Esos candidatos en sus comienzos, por las cosas extremas que parecen decir, no son tomados muy en serio pero con el paso de los días y ante el crecimiento popular, los focos se centran en ellos.

En algunos casos como Bolsonaro en Brasil, Trump en Estados Unidos, esas personas logran llegar al poder y más o menos la diferencia de sus gobiernos con los antecesores y sucesores termina siendo, más de posturas y de formas de hablar, que de hechos.

La lectura es clara, la mayoría de la gente quiere romper lo establecido en cuanto a política, las desilusiones en algunos casos, van en la misma medida que las expectativas generadas. 

Milei en Argentina, ha sido diferente pero ha cumplido ese papel. 

Alejado de cualquier institución, al menos en apariencias, contario a lo hecho por Bolsonaro y Trump, sin partido ninguno en aquellos momentos cuando como un loco despeinado quedaba afónico gritando a periodistas y otros invitados. Hizo su papel a la perfección en un país como Argentina, que debería en su punto económico más bajo ser mejor por mucho que Uruguay en sus mejores momentos, deseosa de una aparición poco más que milagrosa. 

¿Los distintos vienen a cambiar? ¿o sólo buscan una forma original y más o menos extensa en el tiempo de entrar al mismo sistema que dicen odiar?

Si es lo segundo, que se pudra Milei, muchas personas han vuelto a tener esperanzas en la política gracias a él, ojalá no sea así, pero tampoco sería de extrañar. 

Si realmente va a cambiar las cosas por favor, que el lunes ya existan sensaciones nuevas, la gente quiere vivir tranquila, con estabilidad, sin peleas en los cuales no le va ni cerca de lo que vale un pan. 

Por lo que sea, las sociedades ya no damos más y los mensajes claros que lo distinto llama la atención es, porque lo conocido nos ha sacado mucho más de lo que nos ha dado.

ISS

sábado, 14 de octubre de 2023

¿Qué es el suicidio?

 Se suele hablar del suicidio como un flagelo y se insta a la gente, como si fuera un gravísimo error, a no matarse. 

En principio para aclarar los puntos dejemos en claro, que, si alguien se suicida, es porque no quiere vivir, no le encontró gracia a esta vida, no encontró un motivo, está muy desilusionado, dolido, enojado y más que nada supongo, se siente solo. 

La soledad será tal que considerar ponerle fin al fracaso de su vida, es el mensaje más claro de decir, no pude más.

Ante el suicidio, los que más sufren son los que se quedan, parientes cercanos, amigos, compañeros de trabajo, en ningún caso será algo que complique demasiado la vida de ellos, salvo déjenme exceptuar, padres e hijos, no sólo por el dolor momentáneo, sino también por las consecuencias psicológicas y de herencia (no hablo de la económica)

Entonces ¿Cuál es el error si alguien decide terminar con su vida? Después de todo es simplemente una decisión personal que libera al que lo hace, de un gran malestar. ¿Por qué cada vez que alguien se mata salen todos a decir que la vida igual es linda, que hay que quedarse y todo lo demás? 

¿La vida igual es linda? ¿Igual cómo? ¿Con deudas? ¿En la calle? (igual aclarar en este punto que el suicidio no se da tanto en personas en situación de call) ¿Solo? ¿Sintiéndose mal cuando hay obligación de sentirse siempre bien? (Algo que se impulsa mucho en las redes, la felicidad eterna que a medida que esa exigencia crece, también lo hacen los suicidios) ¿Habiendo pedido ayuda y no haber recibido nada a cambio? ¿Con una enfermedad declarada? ¿Vale la pena generalizar la incomprensión al suicidio? 

A continuación les propongo otros suicidios que son permitidos en la sociedad, en algunos casos aplaudidos por las multitudes, premiados en forma millonaria y que seguramente son practicados por muchos, que se aterran ante el suicidio ajeno.

Ir a una guerra a defender a un país, ese acto suicida y asesino implica además, el recibimiento de medallas.

Deportes extremos como subir a una montaña, o tirarse de una con alas de plástico, hundirse en un submarino o un snorkel buscando profundidades en un lugar en el que somos absolutamente ajenos. 

Manejar a 170 km/h (a veces agreguen mirando el celular) Fumar dos o tres cajas de cigarros diarias (fumar una igual, o media) Tomar alcohol arriesgando accidentes (de todo tipo) Comer en exceso, no hacer deportes y la lista de buenas costumbres puede ser muy larga. En algunas de estas situaciones, habría que agregar que además de ser intentos de suicidios inconscientes, también son, intentos de asesinatos inconscientes. 

¿No es claro aún, que, subirse a un avión es en cierta medida un acto de suicido colectivo? ¿Que confiar en un chófer de ómnibus a 130 km/h lo es también? 

Y más allá, o más utópico de pedir ¿no es un suicidio permitir que empresas gigantes usen agua apta para consumo, en cosas que no son más que para engrandecer una sociedad de consumo ya gigante? (Entenderán que hay millones de casos, no sólo de agua, minerales, tierra, árboles y la lista es larga)

En estas líneas me permito copiar a Manfred Max Neef 

”La obsesión del crecimiento, para empezar, es un disparate. Porque una elemental ley natural, que todo el mundo conoce, es que todos los sistemas vivos crecen hasta un cierto punto en que dejan de crecer. Tú dejaste de crecer, yo deje de crecer, el árbol grande deja de crecer, pero no deja de desarrollarse. Seguir forzando el crecimiento para consumir más y seguir produciendo una infinita cantidad de cosas innecesarias, generando una de las instituciones más poderosas del mundo como lo es la publicidad, cuya función es una y muy clara: hacerte comprar aquello que no necesitas, con plata que no tienes, para impresionar a quienes no conoces. Eso evidentemente no puede ser sustentable."

Día a día, la sociedad que hemos concebido nos arrincona, nos deja cada vez más solos, nos hace sordos a otras voces e incluso a las propias. 

Yo entiendo al que toma la decisión de terminar con esta vida, también entiendo al que quiere seguir viviendo, al que tiene sueños, pero no quiero decir que el que se suicida se equivoca, porque eso me resulta la tarea sencilla de culpar al que no pudo con una sociedad, que yo también formo día a día. 

Alguien de vez en cuando, dice que no aguanta más y tiene su derecho, y aseguro que nadie más que él siente el dolor del fracaso, el llanto y la queja de su propia vida, muchísimo más que los que acá quedan condenando esa actitud. Actitud que me resulta más cercana al pedido egoísta de "no me dejes solo a mi" que del, "lamento yo, no haberte podido ver", ese sería el verdadero dolor de prójimo, ante un suicidio. Habrá que aprender entonces, a vivir sobrellevando el fracaso como compañero de vida de nuestros semejantes y también aceptar, el derecho que cada uno tiene sobre su vida y su muerte. 

El que se mata quizás, no quiere convivir más con una sociedad, injusta, ante una vida hermosa que tampoco puede disfrutar, porque hoy el mundo que esta sociedad ha enseñado que es vivir bien, se ve mucho más en fotos, que en la inmensa mayoría de vidas.

Entonces pues, que la vida sea, decisión de los padres y que la muerte sea, decisión de cada uno, ya sea con armas, a velocidades, complaciendo placeres o como más les cante la vida, hasta el momento final.


ISS

domingo, 24 de septiembre de 2023

A mí me gusta el tango.

A mí me gusta el tango le dijo él, caminaban al borde del agua rumbo a un sol que parecía querer aparecer. Ella pensó en el mar pero no, estaban en una orilla de cemento junto a un río encausado entre hormigón.

Claro, a él le gusta el tango, está cómodo acá en la ciudad, no podremos salir de veraneo. Sonrió imaginando su cara triste en el verano alejándose de la ciudad, de sus bailes, por quince días a un lugar, más cerca de la meditación que del cigarro, el baile y la bebida.

Pero ¿qué estaba haciendo viajando así en el tiempo? Recién se estaban conociendo y el diálogo esperaba la continuación que ella le podía dar. 

El tango dijo, y fue como si hubiera evocado mil fantasmas, mil ciudades, mil muertes y muchas más vidas. 

¿Y qué es lo que te gusta del tango? Pero se quedó en la y, antes de decir el resto se calló, era una pavada sacar ese tema. A él le gusta el tango ¿y qué? era a ella a la que le incomodaron esas palabras, él le dijo sólo que le gustaba el tango. Venían de estar allí, en aquél lugar donde lo vio bailando y confundiéndose en la pista como si alrededor de él existiera un mundo pequeño que lo incluía junto a su momentánea pareja. De hecho esa noche ella había estado ahí, sintió como era separarse del mundo, todo aquello se ajustaba a lo que él le ofrecía y allí adentro, si bien la música era lo más importante en el medio, entre ellos, gemía un silencio, una lástima, una risa, una excitación. 

Como nunca se sintió caliente sin que le tocaran una parte íntima. Si, hizo el amor mientras bailaba a la vista de todos, en el medio de todos y a los costados, casi rozando las mesas de gente que sentada los miraba. Miraban a todos pero ella en esos momentos sentía vergüenza. Era muy evidente y sin embargo, tenía la seguridad que todo quedaría como en un secreto de todo aquél antiguo local que sabía de tangos. Podía jurar que en esos momentos ellos se convirtieron en fantasmas, cuando él apoyaba el muslo en el muslo de ella para marcarle una figura, ahí se rompió el tiempo y quedaron ahí para siempre, como si toda su vida hubiese estado en ese lugar sudando un baile que apenas conocía, mientras se agitaba y se sentía parte de algo que estaba ahí, esperando por ellos. 

Todavía no había completado su diálogo, estaba perdida, los recuerdos, el futuro y el presente eran demasiado para ella en esos momentos. Seguían caminando, su casa estaba cerca y como los tangos, su encuentro se terminaba rápidamente. Lo miró para que quedara algún final, pero sólo pudo encogerse de hombros reconociéndole que estaba sin palabras. 

¿Viste? le contestó él y la besó en los labios mientras ella, sonreía oculta.

 

domingo, 16 de julio de 2023

EN UN LADO O EN EL OTRO

 Tenés que estar de un lado o de otro, hoy en día parece que si no pisaras una opinión con firmeza y la defendieras peleándote con quien tenés a tu lado, fueras alguien que no existe, que no tiene opinión, que no se la juega, en definitiva, que sos un cagón.

Pasa en política entre izquierdas y derechas, pasa en las opiniones históricas sobre hechos, personas o leyendas y te juro, podés seguir hasta en cosas que ni siquiera sabés que existen pero que increíblemente apenas las conozcas, ya tenés que elegir en qué bando estar.

Hoy se tiende a reescribir la historia y como no se puede castigar a nuestros bisabuelos, se nos quiere castigar a nosotros por tener el mismo sexo que ellos, porque nos hemos dado cuenta que aquella sociedad de hace por lo menos 100 años, era muy machista.

Los hombres trabajaban, en trabajos muy esforzados la mayoría de las veces y las mujeres se quedaban en la casa a criar sus hijos, cocinar y tener el hogar limpio en una especie de mensaje de amor hacia su marido que, según nos cuentan y no hay porqué dudarlo, aunque tampoco afirmarlo, no eran cariñosos al devolver esos gestos de amor. Para peor se iban al bar, lugar casi exclusivos de hombres, donde se emborrachaban, hablaban mal de sus mujeres y de paso, tenían relaciones con otras mujeres o usaban el bar de excusa para irse a otro lugar. Los hijos, varones, se preparaban para seguir por la misma senda pero la mayoría de las veces, también hay que decirlo, con sentimientos encontrados hacia su padre gracias en parte también, a los mensajes que la madre iba dejando sobre su padre mientras el niño estaba en la casa, quizás con razón, quizás no.

Lo cierto es que el hombre era el malo de la sociedad pero a la vez, era el que hacía que la sociedad se moviera, la economía dependía de ellos y con eso es decir, todo lo que se podía vivir en esos momentos.

Por supuesto que la visión de estos tiempos nos han puesto en la vereda de aquéllas abnegadas, buenas y santas bisabuelas que sólo vivían para su esposo y que dejaban toda su vida de lado por el bien de la familia.

Si esto fuera así, hay que hacer un gran reconocimiento porque la base de esta sociedad de hoy, está en esos hombros y también en la de los que no las respetaban o valoraban como correspondía. Siguiendo este pensamiento podemos coincidir en que muchas veces los escapes de aquéllos malos hombres se daban, con abnegadas mujeres de otras casas, o sea, por despecho o por amor, tanto los recios bisabuelos y las casi esclavas bisabuelas tenían sus propias cuitas. El amor escondido no es propiedad de este siglo, casi se podría decir que hoy entre tantas redes eso es algo casi imposible.

La verdad parece ser, tanto en este caso como en los que nos queramos detener, algo indescifrable, podemos ver que alguien mata a otro y por eso, desencadenar toda la trama judicial pero algo más allá del hecho en sí, que quizás ignoramos, nos haría conocer también, otra verdad de algo que vimos con nuestros propios ojos. Imagínense si a ese hecho le agregamos 20 o 30 años, nada es lo que es o lo que queremos que sea.

Quizás cuanto más pasa el tiempo y las investigaciones de las cosas nos vamos dando cuenta que todo está más mezclado que lo que se pretende explicar con letras en libros para un lado y para otro.

¡Bienvenida toda la información! Al fin podemos saber con más detalles las cosas que han pasado sin embargo, en vez de abrirnos a todas las opiniones, entendiendo que cada una de ellas tiene su asidero, coincidamos o no, nos obligan a cerrarnos cada vez más a una u otra opción. Cometiendo el otro error que a todas vistas surge de este análisis, no hay dos opciones de cada hecho histórico o presente, hay cientos, miles pero increíblemente, en esta edad de la idiotez, así como una vez existió la edad medieval, la prehistoria y demás, nos quieren hacer ceñir a dos opciones, sí o no, blanco o negro, machista o feminista, izquierda o derecha y así tantas otras.

Mirando para atrás, creo que mi bisabuelo se equivocó y también mi bisabuela, creo que mi bisabuelo pudo tener hijos que no reconoció y mi bisabuela también le pudo haber dicho que era suyo alguno que quizás no. Entendamos que nunca estamos en un solo lado de la vereda, tenemos nuestras opiniones, por supuesto, pero eso no nos hace buenos a nosotros y malos a los que no piensan como yo, solamente distintos y esa, es quizás la característica más lógica, en un lugar que supera por 44 millones en estos momentos, los 8 mil millones de personas.

 

ISS

sábado, 17 de junio de 2023

¿Búsqueda para una completud?

Antes la gente era ingeniera, mecánico, abogada, panadero, soldador, plomero, electricista, artista, arquitecta, doctor y no pasaba nada más, se dedicaba a tener hijos, cuidarlos, jubilarse, disfrutar sus nietos y morir. 

No existía esa visión de hoy que nos impulsa a buscar lo que no tenemos, o que creemos no tener. Hoy vivimos en una incertidumbre que ha hecho nido en nuestros pensamientos y es esa sensación de que hay algo más, la vida no puede ser sólo esto. 

Entonces aparece la vida que busca que el centro sea lo que siente el corazón, camina sobre ejercicios que son, más para el cerebro que para el centro de los latidos. ¿Hay algo más? ¿O nosotros tenemos ganas que las haya por la mala organización social que estamos viviendo? ¿La sensación de que algo nos falta no será algo impuesto para un enorme negocio que hoy vende millones de dólares día a día? La verdad es que los milagros existen, pero son contados, que la gente que sobrevuela las exigencias sociales existen, pero son las menos. ¿Y si la vida fuera nomás aquello de ser sin más expectativa que respirar? ¿Si en el fondo no somos tan distintos a los otros seres vivos en ese sentido? ¿Y la existencia de nuestro cerebro no es más que para proyectar al ser humano en avances físicos que lleven a mejorar la vida de todos? Quizás en eso, visto lo que se ha hecho, hemos fallado, aunque muchas de esas cosas disfrutemos, pero quizás, lejos estamos de que, como nos hablan estas nuevas formas religiosas modernas, tu vida tenga un sentido que deba trascender de una manera espiritual este mundo físico. Recordá a tus abuelos o tíos o bisabuelos, ellos, vivieron y nada más... y nada menos. Quizás haya algo más, no lo sabemos, y aunque en algún punto eso se nos haga una esperanza para algunos momentos, no parece ser mejor ni peor que la esperanza de un dios, que en algún momento de la humanidad, se tuvo con mayor insistencia que hoy.


I.S.S.

viernes, 9 de junio de 2023

LOS PRIMEROS. 1

 En el lecho del río Eva hace el amor con Adán, clava sus uñas desesperadas.
Todos los ríos se vuelven el mismo se mueve el mar y hasta las olas parecen temblar.
“Adán, dame un beso ahora, que nada de esto se me olvide “
Y él, no sólo la besó; sino que entre besos susurró su nombre, con los sonidos más bellos que ella escuchará jamás.
Entonces, los pájaros escribieron con el viento y la lluvia, tras los arrullos del cielo, los quiso acariciar.

I:S:S:

sábado, 3 de junio de 2023

EL CARNAVAL DE ANDALÚ Capítulo 18 El Perdón...

 Ante tantas situaciones vividas en Andalú he llegado a una conclusión, comparando con el resto del mundo, que me parece importante y es que no hay que mezclar el perdón con el no me importa, hay una línea muy fina (si es que de trazar líneas se tratara la vida) entre perdonar y entonces, poder seguir con tu vida y la otra opción que sería, ignorar y seguir con tu vida.
Cómo perdonar sin decirle a la otra persona te perdono, porque parte de la gracia de perdonar es ese grado de superioridad que nos da el perdonar ante la persona perdonada. Sin embargo se aboga por el perdón en solitario, sin mediar el pedido de que perdonemos entonces nos vamos a encontrar, perdonando a quien no nos pidió perdón y tampoco sin decírselo porque decírselo sería enfrentarse a la situación casi discusión de que la otra persona te dijera, por qué me vas a perdonar si yo no te hice eso que vos decís que te hice y ahí, todo desbarrancaría.
Por lo tanto, teniendo el perdón tan buena crítica creo que, aunque en algún caso nos active algún sentimiento que nos haga hacer algo positivo, no es real y en el fondo nos podemos llegar a quedar con esa otra necesidad que tiene el perdón y es que, la persona perdonada sienta, vea y nos reconozca el daño que nosotros sentimos que nos hizo.
Por otro lado está el no me importa, que sería algo así como, alguien me hizo daño, lo guardo, me reservo el dolor pero me superpongo a eso y sigo con mi vida. Porque ¿quién soy yo para exigirle a alguien que debe pedirme perdón? ¿o qué ser más elevado que el resto tengo que ser para andar por la vida perdonando como si todas las vidas del mundo tuvieran que ser analizadas por mi única visión y sentimientos?
En la naturaleza los animales que sufren un daño por parte de alguien, simplemente se corren si son menores, si no tienen poder para vengarse y en todo caso si se creen con poder para vencer al que los atacó, harán su contraataque. Pero de lo contrario, simplemente aceptan el dolor y evitan volver a encontrarse con ese otro que los perjudicó. Quizás no es mala idea porque además evito darle vida a mi instinto de creerme superior a los demás otorgándoles un perdón que en muchos casos no quiero dar y doy sólo porque se me dice que si perdono puedo seguir de largo. La verdad en muchos casos puede ser que si yo tuviera la forma de hacerle sentir lo mismo a esa persona, o algo similar, lo haría y ahí sí, sentiría que estamos a mano. Para ese sentimiento se nos ha dicho que existe algo llamado dios, que a veces activa un botón llamado karma, porque digamos algo también, cuando tenemos o sentimos que tenemos mayor poder sobre la otra persona, nuestra necesidad de perdón desciende a límites insospechados. Por ejemplo en una pareja si alguien es engañado pero pronto consigue una pareja que la persona engañada considera mejor que la anterior (mucho mejor sería mejor) agradecería a la otra persona a la cual ya desde ese momento consideraría como alguien de menor importancia. De la misma manera con la plata perdida o ganada, con mentiras familiares o de amigos y así la lista puede ser muy larga.
¿Cuál sería la solución? Reconocer que muchas veces el enojo no es con la persona que nos hizo daño sino con nosotros mismos que esperamos otra cosa, o que nos dijeron que merecíamos otra cosa. Una cosa es lo que nosotros pensamos que nos gustaría y otra lo que realmente queremos en el fondo de nuestros sentimientos, muchas veces tapados por los deseos sociales.
Entonces la necesidad de perdón o de que nos pidan perdón más que nada, es un aviso a nuestros sentimientos que estamos necesitando algo de nosotros más que de los demás. O no nos cuidamos con nuestras parejas, pese a haber tenido algún que otro aviso, o reconocer que los familiares no giran en torno a nuestra vida y cada uno tiene su propia galaxia o más claro aún, el dinero es la carne social de hoy en día que en el hombre prehistórico fue comida y nada más.
En Andalú en estos tiempos se pone a prueba todo el tiempo el perdón o el sigo con mi vida o la aceptación de que, más allá de alguna situación que pueda despertar los celos, late la elección de vivir aquí, de hacerse cargo que al menos por un tiempo en el año, todo puede ser como tiene que ser y gana al fin de cuentas cierto espíritu salvaje que durante el año, la sociabilidad logra decorar.


I:S:S:

viernes, 2 de junio de 2023

EL CARNAVAL DE ANDALÚ Capítulo 17 ¿Cuáles son las mujeres?

 Viendo a la mujer festejando en Andalú en el tiempo del carnaval, sintiendo que esa versión de ellas existe en su interior y que por alguna razón no aparece el resto del año, es que concluyo que la mujer en otros lugares del mundo tiene miedo a liberarse porque tiene miedo a ser considerada puta. Y tiene miedo de su puta interior, de las cosas que ella ha tapado por pudor y ni siquiera se ha animado a mirar y entonces, todos esos deseos e ideas han ido tomando una fuerza que la sociedad ya no puede detener y para mantener ambas cosas, la sociedad y la mujer, han ido flexibilizando ambas cosas, por decirlo de alguna manera.
Puta, es sin dudas de las palabras que más ha marcado la psiquis del ser humano, al menos en occidente que es lo que conocemos, en oriente creo que las geishas son más valoradas. Pero para occidente la Iglesia Católica desde la matanza de las brujas y su imposición amigada a los sistemas feudales ha sido un gran caballito de batalla.
A su vez y por eso mismo, pensarse como puta la excita, porque la unión psíquica entre puta y placer sexual están unidas. Hoy para vencer eso hay que reconocerse como putas, para sacarle el mito a esa palabra, más adelante se pasa a integrar la palabra mujer con el placer sexual y ahí estaría al fin, tirados tantos años de verdadera sumisión y al fin, aquellas mujeres que fueron tratadas de brujas por ser libres, al fin van a poder sentir que su trabajo está hecho.
Acá en Andalú las mujeres caminan gloriosas por las calles, son tiempos de carnaval, de vida, de realidad. ¿cuáles son las mujeres reales?


I:S:S:

jueves, 1 de junio de 2023

EL CARNAVAL DE ANDALÚ Capítulo 16 Un hombre solo.

 Un hombre se masturba en la soledad de su cuarto, una o varias mujeres o varias en un sólo cuerpo, lo besan, lo tocan, lo exprimen, se le suben, se dejan hasta que la tranquilidad del final lo inunda. A continuación será fácil imaginarse, que ese hombre se sentirá culpable de lo que hizo en plena soledad, sin dañar a nadie, sólo jugando con su cuerpo.
La masturbación, el pajerismo, es algo que degrada al hombre, lo hace para los demás alguien tonto, inseguro, difícil que alguien salga a pasear con amigos y comente la fabulosa masturbación a la que se acaba de someter, aunque si cruza una mujer no dudará, si se da la ocasión de contar cómo era acostarse con ella. No es para culparlo, la paja es degradante para el hombre pero liberadora para la mujer. Incluso hasta existen informes científicos que hablan de pérdida de inteligencia y hasta de años de vida por las sucesivas pérdidas de semen a lo largo de su vida cosa que, en la mujer, la eleva pues su semen es vida que explota dentro de su cuerpo.
Para el hombre la masturbación es señal de estupidez, de bobería, porque debería coger siempre cuando quiera, es preferible que una mujer le diga que no o peor aún, no negarse a ninguna antes de arriesgarse a que le salgan pelos en las manos. 
El sexo es algo malo que late en nuestro inconsciente, no se sabe si es gracias a algunas religiones o si las religiones se apoyaron en esos sentimientos para afianzar su poder, quizás ese sea uno de los motivos por el cual la religión católica apostólica romana no permite a los curas ejercer su masculinidad que igual, a vista de todos a esta altura, ya ha sido ejercida. Eso es lo que podría concluir quien acaba su autosatisfacción, el sexo que él acaba de practicar y por el que siente culpabilidad ha ganado y seguirá ganando, más allá del escarnio al que ha sido sometido durante siglos, ahora, en sus manos está la prueba de un triunfo más. 


I:S:S:

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...