martes, 24 de febrero de 2026

EN BÚSQUEDA DE SOLEDADES

El mundo está lleno de teorías, nuestro mundo, el que conocemos, el que cada vez vamos conociendo más, el que creemos dar en el blanco en cada nuevo descubrimiento. Primero creyéndonos superiores a los egipcios y otras culturas antiguas, porque ellos creían en dioses que hacían llover, mientras nosotros ya sabemos hace mucho, que llover no depende de dioses ¿no? Aunque con el paso del tiempo, hay que reconocerlo, hemos entendido, o descubierto, que quizás, sólo quizás, los egipcios tenían contacto con culturas de otros planetas, o que quizás, las pirámides eran una cosa sobre la tierra, y otra cosa muy distinta bajo la misma. ¿Para qué sirve descubrir eso? ¿Cambia aquel rezo a los dioses por el cual nos sentíamos superiores?

Supongamos que nada de eso existió, ni existe, si tomamos en cuenta la hipótesis que dice, que todos los tiempos suceden al mismo tiempo. Supongamos entonces, que los dioses de los egipcios era un leve retraso cultural, porque evidentemente en el mundo no hay dioses que manejen el tiempo, aunque aún hoy, existan personas con la capacidad de disuadir tormentas, luego de estar años “desconectados”, de esa posibilidad, quiero decir, hemos crecido en un mundo en el que a esas personas, le hemos vertido toneladas de incredulidad, volvamos al tema de los egipcios, disculpen que estoy escribiendo con varias puertas abiertas.

Hoy leo noticias, que dicen, el clima puede ser manejable por determinada tecnología, que es una propuesta viable, que no es imposible lograrlo ni mucho menos, que China ya tiene su propio sol artificial, con soles que se van a replicar en Estados Unidos, Francia y Corea, por el momento de acuerdo a lo que se sabe. Entonces, se puede decir, quizás, que los egipcios no hablaban de dioses, aunque quizás sí, de personas que manejaban el clima, quizás hubo un retroceso, uno o varios, que nos dejaron en un punto bastante atrasado, tecnológicamente hablando, con aquella realidad.

Pero vayamos a otra hipótesis, hay una que empieza a rondar por todos lados, ayuda de internet mediante, y es que, este mundo no es real, que somos un experimento de otros seres, en algunos casos un juego, en otros, vida que pusieron otras culturas, y que, debidamente controlan de vez en cuando.

Hoy, más que nunca, todo puede ser, si yo hoy le digo que preciso contar esto, no para saber si es cierto o no, o qué le parece a usted, si no simplemente lo cuento como una actividad personal, como una miga de Hansel y Gretel para que quizás, otro como yo, o yo en otro lugar, o lo que sea, cumpla en buena medida con esto de entender un poco por donde estamos.

Tengo claro que, en esta vida, vine a pensar el por qué de las cosas, no me importa tanto disfrutarlas si no sé antes qué es lo que sucede con esas cosas. Supongo que estoy cerca de algún lugar, quizás mi juego, o esta etapa del juego está terminando, quizás deba llegar a un lugar donde entienda lo que quiero entender, o no, quizás me de cuenta que todo ha sido una excusa para perder el tiempo, un pensamiento que me lleva a otro y a otro, y así, definitivamente a desvincularme de un lugar que no siento propio.

La vida no me es afín, esta vida no, ya no tengo mensajes de amigos y está bien, yo los he ignorado también, quiero decir, estos pensamientos de encontrarle el por qué de las cosas, me ha llevado a no continuar más de dos minutos con una conversación sin aburrirme, sin sentir que soy parte de algo tedioso, de algo que no va a ningún lado. Pero también siento eso cuando me encuentro con alguien a quien le gusta hablar de estas cosas, porque en definitiva, cada uno tiene su propio mundo, su propio juego, su propia búsqueda.

El mundo, ya sea en mi mundo o en el mundo de los demás, pasa por tiempos de soledades, de búsquedas introspectivas, escucho una canción de resistencia social de los 50, 60, 70, y me emociono, me emociono de sentir que había una consciencia social, que nos creíamos parte de algo, que el ser humano, buscaba en los demás su búsqueda.

Hoy quizás estamos en otros mundos, cada uno en el suyo, cada uno con su objetivo, su visión, antes también, pero se buscaba el apoyo, hoy quizás también, quizás estas letras son para encontrar otros ojos que sean los míos, otros pensamientos que no me hagan sentir solo.

Pero la soledad es más fuerte, en épocas donde hay hiper conectividad, estamos solos, solos, ¿usted está leyendo esto? ¿o es parte de una experiencia mía?

 

I.S.S.

domingo, 22 de febrero de 2026

LOS PUTOS DEL SISTEMA

Hoy quizás no tanto, pero cuando yo era adolescente, y algo mayor también, siempre se decía de manera despectiva, la palabra puta, no tanto por el hecho de andar con cualquiera, si no que también, era denigrante, porque esas mujeres, andan con cualquiera por la plata. No se tomaba muy en cuenta que, gracias a ese intercambio, muchas veces, las putas tenían un mejor presente que la mayoría de sus clientes. Hasta en algún caso, permitiéndose incluirse en la sociedad, pues asi, su valor económico lo permitía. 

Hay muchos casos de mujeres que, tanto sea por ellas, como por convertirse en parejas oficiales, de algunos de sus clientes, lograban rehacer su vida, darle un nuevo propósito, tener otra actividad laboral, o ninguna, de acuerdo al caso. 

El tema es que, socialmente, yendo al centro de la cuestión, lo denigrante de ser puta no era andar con cualquiera, porque si eso lo hacía con gusto, sería una mujer feliz, el tema era que, para lograr dinero, tenía que aguantarse acostarse con cualquiera que diera con su precio, algo, que a muchos escandalizaba, y escandaliza. 

Hoy, querido lector, he caído en la gracia, que en mi casa, el que llevaba la plata era mi padre, mi madre ayudaba a cuidarla, creo, o mejor dicho, a invertirla en lo que a ella le parecía bien. Hoy, querido lector, he caído en gracia que en mi casa, la puta era mi padre, la persona que tuvo que hacer cosas toda su vida por dinero, la que no todas las cosas que hizo le gustaron, la que se levantaba a horas que no quería, con el fin de conseguir dinero para si vida, la que tenía que interactuar con personas que quizás, no soportaba, esa persona, que hacía todo eso por dinero, igual que las putas, era mi padre. 

Al final, el acto sexual es un detalle, no menor, pero es un detalle, el hecho, el de intercambiar energía, momentos del día, de la vida, el de soportar cosas indecentes, ese hecho, es igual a la puta, a mi padre, y a todos los que hacemos cosas por dinero. 

Somos todos putos del sistema, todos en algún momento hemos hecho cosas por plata, hemos dado nuestro cuerpo, hemos hipotecado nuestra salud, a veces pienso, que quizás, las putas tenían en esos refriegues, cierto placer físico, muchas veces más de un desagrado, y cada vez que profundizo en todo ese tema, más siento la igualdad de situaciones. 

Al final en casa, el sistema era mi madre, o quizás no, porque ella también tuvo que soportar cosas por la plata que mi padre traía. 

Al final todos somos putos, todos intercambiamos nuestro cuerpo por dinero, a todos nos han cogido más de una vez, y lo hemos sabido, y lo hemos dejado, y hemos estado buscándole la vuelta para que nos guste, o al menos, no nos parezca tan malo. 

"Y bue...", "Así es la vida", "¿Qué se le va a hacer?", "No es changa no", "y bue, como todo al final", "Así es la cosa", y tantas otras frases que en charlas nos sirven para sintonizar nuestro grado de putez con el interlocutor que tengamos en ese momento. 

Al final, salvemos del escarnio a las putas, porque si no, tendremos que reflejarnos en él también, más en estos días, que cada vez es más difícil, sobrevivir con un trabajo, y a veces, hay dos o tres empleos, rondando en el físico de cada persona, que tiene el cuerpo más cansado, que prostituta trabajando 8 horas, cosa que, adivinen, nunca sucedió. 


I. S. S.

sábado, 31 de enero de 2026

YO FUI A VERLO CANTAR

Correr para llegar a ese momento, ese que estuve todo el día armando, ¿Qué digo día? Todo el año armando, al principio como un proyecto, y a partir del momento en que confirmé todo, empezar a imaginarme todos los momentos. Quizás eso no está del todo bien porque genero expectativas, pero bueno, tampoco me voy a prohibir algo que es imposible de hacer, imaginar.

Sé que voy a un lugar donde hay mucha gente, donde todos están en su propia efervescencia, algunos mal dormidos, otros cansados nomás, otros como yo, preparados para el momento, quiero decir, recién bañados, sin tomar nada, como si fuera a mi casamiento. Y si, me he casado con la música, me he casado con algunas expresiones populares, esas que tienen mayormente, zambas, chamamés y chacareras.

Ya estoy cerca, el festival es una locura, la gente está en su propio baile, yo, llego para el número anterior, no quise cansar mis oídos de antemano, eso ya lo hice, cuando la primera vez que lo escuché me llamó la atención, pese a que había avanzado bastante del festival y mi cuerpo, ya estaba cansado y tomado.

Recuerdo que si bien era conocido, yo no lo había visto en vivo, y eso para mí, en todos los artistas, tiene otro precio. Y esa noche me conquistó, completó todos los espacios de las exigencias que tenía para él, no le voy a pedir, el espíritu de un Cafrune sobre el escenario, no hay que hacerles trampas a los artistas, hay que medirlos con lo que ofrecen, y este artista, ofrece mucho y cumple con su lenguaje de principio a fin.

Su puesta en escena es normal, pero es llamativa dentro de esa normalidad, sus músicos salen todos como si recién se hubieran bañado, y arrancan, y arrancan, y seguirán arrancando como si todos los temas fueran el primero.

Son profesionales de la música y de la resistencia, y no lo hacen sólo una noche y después descansan una semana, todo lo contrario, lo hacen casi todas las noches y descansan una noche, si es que no están viajando a su futura actuación esa noche de descanso.

Llegué, al fin estaba ahí, quedarme parado en mi lugar iba a ser lo mejor, fui a observar, a sentir mi corazón en cada momento, todo el año pensando en esa noche, no se me iba a escapar un detalle. Si me ganaba la admiración eterna, tenía que ser en todos mis cabales.

Las guitarras marcaron el principio luego de que, al decir su nombre los presentadores, la gente hiciera ese escándalo tan histriónico como histérico, pero es una expresión que se la di por ganada gracias a todos sus años haciendo sentir a la gente, lo que yo esa noche, iba a confirmar, o no.

Las canciones empezaron a salir una tras otra, yo me había preparado para dos horas mínimas, que es lo que dura su espectáculo, y en los primeros diez minutos ya había hecho tres de sus canciones conocidas. Se ganó que mi pie, empezara a seguir el ritmo veloz de sus canciones, hace zambas como chacareras y chacareras como lo que sigue, pero salen bien, la versión de “cuando llora mi guitarra” demora dos minutos en el escenario, una canción reflexiva, que dice mucho, sobre el amor, la espera, la desilusión, que cualquier artista haría en cinco minutos por lo menos, cargada de sentimientos, en esos dos minutos, hace una pausa, hay punteos, todo lo que lleva la canción, pero él expone todo eso en dos minutos, la gente se levanta de sus asientos, las que aún quedan sentadas, y aplauden, chiflan, levantan carteles, yo, quiero criticarle esa velocidad, pero algo me detiene, como si un ángel me hablara, me explicara lo que no entiendo, lo que no veo, ¿no es acaso la vida un sinfín de emociones en un momento? ¿no es injusto con la vida detenerse tanto en las cosas que nos ponen mal? Está bien nombrar y sentir mis pesares, pero también es cierto que la vida es una fiesta de emociones sobre injusticias y valores perdidos, o valores que nos vienen bien a algunos y a otros no. ¿Entonces? ¿para qué tanta pausa? Me callo, le doy la razón, entiendo que es su forma de sentir, de vivir, entiendo que del lugar que él viene, mucho más que las idas y vueltas del amor y el desamor, está la valoración por la vida, la falta de agua, la dureza de un paisaje que sus antepasados eligieron para vivir, porque quizás, eso les permitía estar a salvo de muchos conquistadores. O quizás, fue de puro gusto, porque también ahí tienen todo, aunque los nuevos tiempos los hayan ignorados, y gracias a él, se han visibilizado.

Por eso el amor va y viene, es algo para disfrutar dentro de la vida, y si, claro que duele el desamor, pero cuando no se tiene agua para tomar en tu casa, cuando el río crece y no hay quién lo pare, cuando hay muchos animales en estado salvaje y la vida se juega a cada rato, el amor es un estado de gracia que a veces, viene con el desamor, y hasta eso es bienvenido.

Aplaudo, un poco tarde, pero entendí, y ya no critico más su velocidad. Mientras terminé de pensar todo eso, ya pasó una canción más, ya la gente está más acalorada, tomando más, haciendo palmas por todo, el primer subidón está en pleno apogeo, yo, decido que me ganó una sonrisa, y que la canción que viene vale un trago. Voy a la barra, hay muchos que me llevan varias bodegas de ventaja, llego a mirarlos como pobres locos, se están perdiendo el show.

Vuelvo a mi lugar con el vaso, pasan tres canciones, hay una dama que baila delante de mí, me ha sonreído al pasar, yo le he devuelto la sonrisa, creo que me estoy por anotar para bailar en algún momento, “noche calurosa” hace su introducción, yo no quiero bailar, no porque no me gusta, si no porque soy muy malo, me siento mal bailando, mi lugar es ese, parado, observando, me siento cómodo, soy un desastre para la expresión popular, lo reconozco. Me pongo un poco nervioso porque siento que no coincido con el ambiente bailable del lugar, voy a tomar un trago, pucha, ya se terminó, los vasos en los festivales cada vez son más chicos. Voy a la barra, el amigo de las bodegas me saluda medio sonriendo, creo que reconoce que, si bien estoy lejos de él, en mis ojos, el alcohol ya entra a vivir en mí. Lo saludo y me sonrío, es bueno este loco le digo, lo mejor, me dice él, casi no le entiendo, pero me vuelvo a sonreír, levanto mi vaso como brindando, y me vuelvo al lugar donde la chica baila sin pareja fija, eso me hace sentir que tengo chances, pero si no bailo, creo que sólo un milagro me lo permitiría.

Me ubico, vuelvo a sonreírle, casi con vergüenza, entiendo que no tiene motivos para acercarse, pero al final, el milagro ocurre, un trago frío parece ser el nexo, yo no puedo bailar, pero me encanta mirar a la gente que disfruta haciéndolo, eso me gustaría decirle, pero nada sale de mi boca, ella sigue bailando.

Pero vuelvo a lo que soy, les dije antes, soy un amante de la música, estoy casado con ella, con lo que genera, ninguna prometedora situación de amor, supera lo que en vivo, hacen los músicos sobre el escenario, más en este caso que fui, justamente a estar en alma y vida, con lo que ahí sucede.

Pasan cosas, canciones, invitados, estoy emocionado, en mis manos, el cuarto vaso ya está por terminarse y mis lágrimas más de una vez han decidido recorrer mi cara, soy así, me emociona cuando alguien canta, cuando alguien hecho público, grita y baila con lo que a mí me gusta, me gusta que ellos lo puedan expresar así, yo me callo, me voy adentro de mí, ahí tengo una fiesta, me estoy riendo, saltando, cantando, pero afuera, miro, sonrío.

Cuando avisa que todo se termina, recién caigo que hace dos horas y media estoy ahí, que lloré, me reí, canté, aplaudí, levanté los brazos, la miré a ella y volví siempre al escenario para confirmar mi verdadera pasión.

Sentir la música, nada más, eso me hace feliz, no sirve para nada, no voy a vivir de eso, porque tampoco se de música, sólo la siento para mí.

Es triste, así lo siento, pero vuelvo al pensamiento que me trajo el ángel, quizás la vida es demasiado peligrosa también para mí, como para entristecerme por no tener nada para vivir en este mundo haciendo lo que me emociona.

Las luces se apagaron, hay algo espiritual que aún sobrevuela y que muchos se llevarán para sus lugares, eso, eso es lo que hace que el artista el año que viene vuelva a estar en el escenario, y la mayoría volvamos también, como si de una misa de domingos se tratara.

No, en serio, no sé bailar, si querés enseñame mañana, pero me siento muy raro, disfruto mucho viendo, pero incomodísimo ahí dando vueltas y levantando las manos.
Si, puede ser, quizás si lo logro hacer contigo sería distinto, bueno, te acompaño, aún tengo para contarte mucho de lo que me pasó hoy, mientras te miraba bailar.


I.S.S.

lunes, 19 de enero de 2026

¿La vida de las cucarachas vale más que la suya?

Para romper el hielo este año, quiero empezar hablando de mí. Porque me pongo a pensar, por qué decido quitarle tiempo de su vida compartiéndole mis letras, así como también, yo ocupo tiempo de mi vida para escribir cosas como estas. ¿Qué valor tiene lo mío? ¿Tanto me creo para compartir lo mío? Eso, querido lector, es el pensamiento base de todo artista. Hasta que punto es un capricho, hasta que punto una excusa, hasta que punto tiene sentido, si es que lo tiene.

Y de verdad que, para iniciar el año, creo que tengo algo bueno para compartir, un pensamiento que no cambiará el mundo, pero si valdrá la pena detenerse un poco, quiero decir, creo que después de esta lectura usted, no se habrá sentido en falta con su vida, porque además, de ella hablaremos.

Le propongo el ejercicio de pensar en algunas situaciones de su vida, recuerde cuando en algún momento usted se encontró con una cucaracha, una garrapata, un ratón, pongo esos ejemplos porque son ideales para el objetivo de la charla. ¿Qué hacen esos simpáticos animalitos? ¿Se ha puesto a pensar? Huyen ¿no? Ahora, ahora viene la parte mía de escritor y pensador, al santo botón muchas veces, pero con ganas de compartir.

¿Por qué huye la cucaracha? Usted me contestará que es para defenderse, si, puede ser, pero piense un poco más ¿tiene la cucaracha conciencia de algo que la haga huir de usted? ¿sabe la cucaracha de la muerte? ¿Y si supiera? ¿Le parece a la cucaracha, su vida, lo suficientemente buena, como para no entregarse a una muerte casi aliviadora? Sobre todo, si tenemos en cuenta que no conoce de perspectivas, de sueños y otras cosas que los humanos valoramos todo el tiempo ¿no?, al menos hasta lo que conozco al momento de escribir estas líneas.

¿Usted se da cuenta que seres muy básicos protegen su vida, sin conocer, árbol genealógico, misiones de vida, orgullos familiares, actividades para realizar, como pintar, cantar, escribir (y sí, es algo que las cucarachas se pierden), proyectar una familia, y todas esas cosas que históricamente, han hecho del Hombre, el ser vivo que más ha evolucionado en esta tierra?

Pero hay una diferencia, que también le propongo pensar, pese a que nosotros tenemos tanto avance desde lo mental, seguimos aún, sintiendo un amor por la muerte, que supera a los demás seres vivos. Porque si bien muchos seres vivos se pelean en momentos de reproducción, no arman estrategias, no matan a otros que nada tienen que ver con la pelea por reproducirse.

¿Cuánto nos alejó el cerebro de nuestra esencia como seres vivos? ¿Por qué no dejamos de ver enemigos de otros humanos, por motivos que muchas veces, nada tienen que ver con lo que realmente nos importa en nuestra vida?

La cucaracha sin tener perspectivas de su vida, la protege, la cucaracha, que no tiene, pareciera, muy marcados sus afectos, ni familiares, ni amigos, ni nada, se protege, mientras el humano, con tantas cosas para esperanzarse, va por la muerte de su igual, aunque también ponga en riesgo su propia vida.

¿Será que la esperanza no tiene tanto valor? ¿O será que por sentir en peligro el cumplimiento de esas esperanzas, sueños, proyectos, la excusa perfecta es poner directamente todo en un riesgo mucho más real que el que a veces, sólo ocurre en nuestras mentes?

¿Qué nos diferencia a los humanos con las cucarachas y otros seres con mucho menor coeficiente intelectual?

¿Será que cuanto menos coeficiente, más valor a la vida? ¿Será que la mente nos proyecta tantas cosas que nos hace sentir que la vida vale menos que todo eso?

No lo sé, sólo pienso, escribo y comparto, quiero abrir este año, pensando y mostrando mis dudas, ¿Vale la pena compartir? ¿Vale la pena sentirnos incómodos? ¿Solos? ¿Tan distintos a otros iguales a nosotros? Pero además, si justo esos que parecen tan distintos a nosotros, son los que deciden tantas situaciones que involucran a todos ¿vale la pena todo eso?

Digo, nada más, porque yo no voy a poder solucionarlo, soy como la cucaracha y llegado el momento, sólo podré correr por mi vida, si es que aún valiera la pena hacerlo.

En eso sí, creo que me diferenciaré siempre de esos otros seres, podré elegir si correr o quedarme quieto.  

Aunque la verdad, a esta altura, no sé si eso es bueno o malo.

 

I. S. S.

sábado, 3 de enero de 2026

LOS PADRES DE JOSESITO SON LOS PADRES DEL MUNDO.

Seguramente, a usted le habrá pasado, que alguna vez ha visto a un padre/madre regañar a un hijo/a, por algo que usted considera, absolutamente innecesario. Porque, aunque el adulto tenga razón, y no se pueda tirar piedras como tira Josesito a un auto, tampoco se podría hablar mal de la gente como hablan los padres de Josesito, y más de una vez ellos, han tirado más de una piedra también.

Uno entiende que al niño hay que enseñarle, y que a veces las palabras son necesarias, y uno entiende también que el paso del tiempo nos enseña a todos, padres de Josesito incluidos, que una acción vale más que mil palabras.

Quiero decir, sería mucho mejor que Josesito, viera en el accionar pacíficos de sus padres, el ejemplo a seguir, y no viera lo contrario, y a la vez, bancarse que los padres lo reten. Porque Josesito seguirá creciendo, y se hará grande y entenderá, que lo trataron mal al santo botón, sólo porque era niño. Que él, tanto como sus padres, entendía que tirar piedras estaba mal, porque ya le había tirado otro niño también y a él le había dolido, pero Josesito estaba enojado, y eso no entendieron sus padres, así como tampoco entendieron su doble discurso.

Hoy Estados Unidos, así como los padres de Josesito, acaba de retar a un presidente de un país, porque Estados Unidos, consideraba que ese país está en dictadura y que él, como juez del mundo, puede dictaminar lo que está bien o está mal, aunque como aquellos padres, podamos darnos cuenta enseguida, de su doble moral. Porque no es sólo porque tiene otros gobiernos amigos, con los cuales no le molestan sus dictaduras, ni tampoco que Venezuela lleve de gobierno con dudosas elecciones, según algunos partes de prensa, de un buen tiempo a esta parte, tampoco les ha molestado que hayan cambiado de presidente cada un año, o a veces meses, no, todavía, para el papá Estados Unidos, no había suficiente problema con Venezuela.

Entonces, lo que hay que entender, es que Estados Unidos, como los padres de Josesito, actúa sin pensar en la justicia real, actúa sin predicar con el ejemplo, pidiéndole paz a un presidente, cuando ellos están metidos en todas las guerras, y hasta inventándolas, o atacando barcos supuestamente con tráfico de drogas, cuando son uno de los países que trafican más en el mundo.

Hoy debe de haber muchos venezolanos contentos, que se fueron de su país por razones que sólo ellos saben, otros, sentirán que se les pasó un momento histórico para seguir haciendo un camino libre entre tantos países domesticados.

Pero sobre todo duele hoy, a quien escribe al menos, que Estados Unidos siga siendo como los padres de Josesito, que él determine de acuerdo a su momento comercial, qué país merece ser atacado y quitado su presidente, y qué país no. ¿Qué medidas hay que cumplir? ¿A qué amigo de Estados Unidos hay que hacerle negocios? Putin en Rusia, asumió cuando asumió Chávez la primera presidencia en Venezuela. ¿No le molesta a Estados Unidos eso? ¿No va a entrar a sacar a ese presidente que según dicen, manda matar a todo aquél que ose criticarlo? ¿Por qué Estados Unidos es el dueño de la verdad? ¿Por qué la hace valer con los países más chicos? Dicen que esta vez ataca a Venezuela porque va por el petróleo, dicen que hace un tiempo en una reunión con Putin, intercambiaron Ucrania por Venezuela, hay una entrevista de Chávez en la cual dice lo que el padre de los países quiere de ellos.

A mí me preocupa, porque este sistema, que hoy muchos uruguayos aplauden, el día de mañana puede llegar a ser igual de duro con nosotros, porque quizás, tengamos un presidente que quiera hacer alguna cosa que no está en el manual del buen comportamiento. Y eso traería el consecuente reto por parte de nuestros padres.

Pero le agrego más, yo siento que, desde hace años, somos ese hijo asustado que hace todo lo que su padre le dice, nada más que para contentarse con que su padre no le pegue.

Lo que pasó hoy es preocupante, un país no puede ser el dueño de la verdad, sobre todo cuando ese país, no es, siquiera, dueño de un poco de moral.

 

I.S.S.


Chávez ya lo había dicho


martes, 9 de diciembre de 2025

¿Y de colonia cómo andamos?

De los países de América del Sur, sin dudas, el más colonizado es Uruguay, país creado por intereses económicos europeos de la época, país que no reconoce lenguaje previo, de hecho, Uruguay es el único país en América Latina, que no tiene lenguas nativas reconocidas como oficiales. En pocas palabras, la colonización fue total, el vaciamiento de lo que en estas tierras pasó, antes del desembarco español y portugués, fue total. 

Quizás mal estamos en decir por estos lados, colonización, pese a que nuestra ciudad lleva con cierto orgullo, en la plaza independencia (y mira que ironía mi vida), uno de los pocos reconocimientos en monumentos a Cristóbal Colón. Y digo que mal estamos porque Colón no llegó a nuestras tierras, sino que llegó al Caribe, a nuestras tierras, según cuenta la historia oficial, llegó Solís veintiocho años más tarde, sin embargo Colón llegó a un lugar, Guanahaní (recomiendo escuchar a Ricardo Arjona y su canción mujer de Guanahaní), donde la población nativa sigue teniendo aún hoy, su lengua, sus costumbres, su vida, quiero decir, achacarle a Cristóbal, el vaciamiento cultural que vino muchos años después, es un poco injusto. Así como injusto es, dedicarle un monumento en agradecimiento por haber hecho ese viaje que nos trajo la luz del nuevo mundo, porque esta tierra, igual a cualquier otra en el mundo, según parece, o nos contaron en la escuela, necesitaba de ese descubrimiento, porque acá, todo estaba perdido. 

Por eso San Cristóbal nos dio la luz, aunque no pisara nunca estas tierras, así de potente era su linterna de descubridor, por eso a partir de esos tiempos, los que han pisado este suelo, no han tenido memoria, nadie les ha dicho lo que antes se hacía, y si aparecía alguien, lo correteaban, o mataban. Porque acá no habían grandes selvas ni montañas para refugiarse del ataque europeo, entonces, más allá de alguna anécdota o mestizaje, todo se perdió. Pero lo peor no fue eso, no fue esa pérdida lo que más nos identifica, lo peor es ese algo que nace con todos, y si no nace nos lo enseñan en la escuela, llamado colonización. Es injusto meterlo a don Cristóbal en esto, porque de verdad que ni colonización ni colonia vienen de su apellido, eso no es más que una coincidencia, pero su viaje generó, a miles de kilómetros, en un pueblo que aún no nacía, la mayor colonización de América Latina. 

Somos el único país que no tiene como lengua oficial, alguna lengua nativa, somos los que despreciamos la historia previa a la llegada del europeo, somos los que no valoramos las vidas que antes existieron, los que no le damos importancia a los conocimientos y las vidas que se fueron entre correteadas y asesinatos (más allá de algún, cada vez menor, reproche recordando Salsipuedes). Acá sólo pensamos en Charrúas vagos, porfiados quizás, fuertes por la época que les tocó vivir pero nada más, la mayoría no sabemos que además de Charrúas, habían otros tantos pobladores, pero generalizamos con Charrúas y básicamente cuando hablamos de fútbol y nada más. Quien diga que acá se conoce el pasado, que vaya a cualquier otro país de América y hable de pasado, antes de decir algo de lo que pasa por acá. 

La historia nunca es gratis, rectifico, el relato de la historia nunca es gratis, y por estos lares sólo escuchamos una historia, la otra, no pudo sobrevivir, y además, está tapada tras años y años de versiones que la dejan mal parada, o directamente, no la dejan. 

Será por eso quizás, que aceptamos tantas cosas de afuera, porque en realidad, nos parecen nuestras, y no lo hacemos como un acto de valoración ante lo nuestro, sino simplemente, creemos que eso es lo nuestro, o nos gustaría que fuera. 

Nuestro colonialismo es a prueba de toda fuerza, y existe hasta en las situaciones más pequeñas. Somos colonialistas con Argentina, lo que ellos aplauden nosotros aplaudimos, incluso si ellos aplauden a uruguayos, que nosotros antes denostamos. Pero aún vamos más allá, somos colonialistas con nuestros propios vecinos, aplaudimos más lo que viene de otro departamento que lo nuestro, y está bien, somos coherentes con esa firme emoción que lo mejor del mundo está afuera. Siento que nada nos quitará esa sensación, porque nuestro adn carga con imágenes europeas y el adn que carga con algo de acá, está lleno de vergüenza, se tiene que esconder, o por violación, maltrato, o simplemente porque tiene que agradecer que lo dejaron vivir. No tenemos orgullo por lo nuestro, o si, pero resulta que lo nuestro, para nuestros cuerpos cargados de historia, está allá, pertenece a tierras que algunos, nunca han tocado ni tocarán, por eso estamos siempre esperando por el afuera. Más que nadie nosotros, que venimos, por ende que somos, gente que inició estas tierras vacías, borrando orgullosamente la sangre y la magia que existía, para escribir desde cero, basados en la añoranza de una tierra que no les daba nada, pero se había quedado con su corazón. 


I. S. S. 

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Yo no fui (pero vos tampoco)

En tiempos donde la humanidad ha ido cambiando su óptica del mundo, bah, en realidad como lo ha hecho en todos los tiempos, a medida que avanza en su conocimiento, y desconocimiento también.
Hoy tenemos actuando sobre las sociedades, a las nuevas visiones de las terapias alternativas, que son formas de encarar los problemas desde una visión más oriental, por así decirlo.
Las distintas culturas orientales, con Japón a la cabeza, traen mayor introspección, calma, ser observador del mundo, a la vez que actor principal.

Con estos nuevos enfoques también han nacido, no ya desde el mundo oriental, sino desde Europa, terapias como las constelaciones familiares, los registros akáshicos y otras formas más de poner manos a la obra sobre los problemas que nos aquejan. 

Básicamente, los registros se trata de un viaje hacia la biblioteca de tu vida, porque se dice que, todo lo que vivimos, ya está escrito, o al menos en gran parte.
Y básicamente las constelaciones familiares, se trata de buscar en los antepasados, y no tanto, las razones al porqué de algunos padecimientos de nuestra vida actual. 

Estas terapias en principio, generan un gran alivio, porque hacen que usted, no tenga que lidiar con sus culpas solito, quiero decir, usted pudo haber metido la pata, pero qué quiere, con un tatara abuelo que hizo lo que hizo, bastante bien está usted. 

Si bien son actividades recomendables, porque entiendo que todo aquello que nos haga conocer más de cada uno de nosotros, va a aportar más para la vida social en general, son actividades que nos dejan en un limbo el cual, a veces, nos puede jugar en contra. 

Escapar de esta vida, o buscarle explicaciones fuera de ella, es algo que puede ayudar un tiempo, y puede hacer que logremos encaminar nuestros asuntos en esta vida, pero muchas veces el contacto real con esos mundos no llega, y ahí es donde aparece ese limbo que habitamos y nos deja entre dos, o tres, o cuatro mundos, sin que seamos responsables de nada de lo que sucede en este mundo físico, del cual dependemos para vivir, al menos en este plano. 

Por eso estamos en un momento donde nada es responsabilidad de nadie, fue el abuelo que vino de Europa, o la violación a una bisabuela, o el robo que sufrió el tatara abuelo apenas pisó estas tierras. 

Creo que el ser humano sigue evolucionando, creo que va a encontrar la manera de comunicarse directamente con los que ya no están en este plano, o mejor aún, con los que estarán algún día en este plano.
Como momento histórico de la humanidad también estamos en un limbo, porque antes los responsables éramos nosotros, los vivos (por decirlo de alguna manera) hoy no tanto, y quizás mañana, los responsables sean las futuras generaciones.
Lo cierto es que lo que hoy pasa en estas tierras, no es responsabilidad mía, ni tuya tampoco. 

Quizás nuestra responsabilidad sea, ser mejores en lo que podamos, pero bueno, así era antes también, y así estamos.

¿O no? 


I. S. S. 

viernes, 17 de octubre de 2025

¿Y por sexo cómo andamos? ¿Y de casa cómo andamos? Perdón, creo que era al revés.

Señor lector, le solicito para esta columna, su mayor sinceridad, no para que la salga gritando a los cuatro vientos, pero al menos, para que la reconozca en su interior y se comunique de una nueva manera con su ser. 

Desde ya, muchas gracias.


De un tiempo largo a esta parte, hay una actividad que hace el ser humano, que es bastante oculta, a la cual se llega por caminos retorcidos, no claros. Es una actividad que muchos años antes se hacía y reconocía con total libertad, pero, ante la imposición de la iglesia, fue salvajemente tratada, o destratada. 

Tanto es así, que si en una reunión usted dice que viene de robar algo de plata de un banco, o de un cajero, o que sepan sus amigos, que sus ingresos monetarios no son tan amigos de las buenas obras, ninguno de ellos le quitará el saludo o lo dejará solo en una reunión, ahora bien, pruebe usted en esa reunión hablar de sus gustos sexuales, ni siquiera de los más ocultos, hable de los más normalitos, va a ver como a su lado todos empezarán a dejarlo un poco solo.
La palabra pervertido, es una de las cosas que le pueden llegar a decir, por querer hablar de eso, en una reunión donde hay más de dos personas, usted y su novia, o usted y el cura, porque se está confesando obviamente, no siga pensando tan mal (su dios lo perdone).

La sexualidad ha sido, iglesia mediante, duramente castigada, no se olvide que para la iglesia, la procreación, debería ser la única excusa para que se mantengan relaciones sexuales, por eso es que se bautiza a los niños, para limpiar el pecado original de haberlos concebido con acto tan pecaminoso, se bautiza para quitar el diablo del niño, y el diablo está ahí, porque el acto sexual le dió las llaves de ese cuerpo. He ahí, el porqué del bautismo, nada tiene que ver el ponerle un nombre a alguien, eso, lo hace el registro de cada país. 

Bueno, ante esta prueba, difícil que hablar de sexo sea algo bueno, el sexo ha sido visto, impuesto, como algo sucio, oculto, pecaminoso, innecesario, y todas las cosas malas que se les ocurra.
Pese a eso, el sexo, como única forma de procreación del Hombre, ha sobrevivido y ha gozado siempre, aunque en los lados ocultos de la humanidad, de excelente salud, no en vano, el hombre salía de sus casas para descargar en los prostíbulos, todo lo que no podía hacerle a su mujer, porque si se lo pedía era tratarla como una puta y tampoco ella se lo dejaría hacer, aunque después, tanto él como ella, lo harían por otros lados.
Si, tapar el sexo ha sido el error más grave de la iglesia, su tendón de Aquiles, el cual se le ha roto a ella misma, ante la castidad obligada a sus representantes, y todo lo que eso ha traído, que no vale la pena recordar, pero si tener en cuenta para el fin de esta columna. 

Quiero decirle querido lector, querida lectora, que el sexo ha llegado a su vida con una carga impresionante de conceptos, en su mayoría malos, y los buenos han sido en silencio cómplice, en mirada pícara, y algunas veces, bajo otras actividades, que tampoco han terminado de ser buenas.
Y todo esto también, no ha sido porque de niña/niño se lo han hecho saber directamente, difícil que en algunas épocas, los padres sentaran a sus hijos alrededor de una mesa y les explicaran con lujo de detalles, lo que era el sexo y sus derivados.
El sexo siempre fue silencio, ocultación, las palabras malas han sido las sexuales o las partes del cuerpo que se utilizan para tales situaciones.
El sexo y su carga, su información, ha viajado en sus genes, cargamos, y que lo digan las constelaciones familiares, y varias nuevas formas de sentir la vida, con todo aquello que nuestros abuelos, bisabuelos, padres, padecieron y en casi todas, les aseguro, está la culpa del sexo, por haberlo hecho, por no haberlo hecho, por haberlo ocultado, o por haberlo dicho, sino, que lo digan aquellas personas que a sus antepasadas las mataron en la hoguera por usar la energía sexual para elevarse, para vivir libremente, para ser tratadas de brujas. 

La iglesia encontró en el sexo, la manera de dominar la humanidad, la hizo sentir culpable de algo tan natural como comer, mear o cagar, la vistió de prohibición, le puso la cara del diablo, y aún así el sexo, sobrevivió en la oscuridad, y ya que estaba en la oscuridad, usted, yo, todos, fuimos sintiendo que en ese lugar, estaba todo lo malo, aunque con el paso del tiempo nos hagamos grandes y entendamos que no es así del todo, del todo repito, en nuestro interior sigue latiendo que lo relacionado al sexo, mejor que siga oculto.
Si en esta columna literaria yo pongo pija en vez de pene, usted se va a asombrar, si hablo de concha en vez de sexo de la mujer, o parte íntimas en ambos casos, usted va a pensar que esta columna es ordinaria y que yo como escritor soy malo, porque necesito usar esas palabras que empobrecen cualquier expresión. Aunque usted señor, cuando pase por la calle una chica, no piense para sus adentros, que hermosa mujer, que partes sexuales interesantes que tiene, lo mismo para usted señora, cuando pase algún hombre, no nos hagamos. 

En nuestra vida normal, en la social, el sexo está escondido, no valorado, y, aunque nosotros entendamos que, a medida que nos vamos haciendo adultos, hay un lenguaje interno con la sociedad, que vamos entendiendo y aplicando, el sexo no deja por ese motivo, de ser algo oculto, o que debemos ocultar. 

¿A qué va toda esta charla sobre la aceptación del sexo y sus actividades?

A que debemos limpiar al sexo, porque es una actividad que nos eleva, que nos conecta energéticamente con lugares a los cuales no llegaremos de otro modo, la iglesia lo sabía, las brujas, los brujos, lo sabían, y sabían que su fuerza serían imparable, por eso, la iglesia necesitó cargarle todos los males, y a la vez, banalizarlo, hacerle sentir a la gente que lo que hacía por placer era lo más fácil, lo más tonto. 

Pero el sexo, amiga, amigo, es una de las actividades más sagradas que tenemos, y a la vez, la que tendríamos que practicar sin ningún tapujo, sin reglas morales, cuando nos conectamos con el sexo, conectamos con lo que somos.
Bueno, a todo eso que usted siente, le pusieron culpa, por eso el sexo en parte se disfruta también, porque es nuestro sentimiento de culpa diario que necesitamos como escape, como alimento de nuestro Mr. Hyde, porque gracias a la iglesia, nos han hecho sentir pecadores, por querer hacer algo que la naturaleza hace a cada segundo. 

Debemos limpiar la actividad sexual y para limpiarla no hay nada mejor que liberarla, dejarla ser, de seguro que cuando usted está sola, solo, lo acompañan pensamientos que la/lo avergonzaría si se hiceran públicos. Y está bien, a nadie le gustaría contar lo que le piensa en su soledad, lo que alguna vez le ha llegado a excitar, lo que lo excita cada día.
Los números son irreprochables, la industria del porno, esa que nadie consume, es la más visitada en internet, relatos, imágenes, videos, ilustraciones, de lo más variado que se le ocurra, todo eso, vive gracias al ocultamiento del sexo. Quizá usted y yo, por tiempos, por descendencia genética, no lleguemos a disfrutar plenamente del sexo, pero, podemos, al igual que nuestras anteriores generaciones lo cubrieron del manto de la suciedad, de la porquería, de lo oculto, empezar a mostrarlo y a vivirlo, como algo normal, natural, y sobre todo, muy fuerte. Con tanta fuerza como para abrir puertas energéticas, ojalá avancemos más, así nuestros descendientes, tienen el camino más allanado. Ojalá podamos expresar nuestras ganas sexuales sin preocupación, sin miedo, en confianza, sin juzgar, disfrutando, al menos con nuestra pareja. 

Ojalá hablar de sexo deje de ser chabacán, ordinario, y pase a ser un tema del cual dedicarnos por completo a limpiar, una actividad tan digna se lo merece, y pase a ser realmente cuestionado, el hablar de muertes, de guerra, de robos, y de todas esas actividades donde el ser humano, es realmente dañino con su igual. 

No vamos a disfrutar del sexo hasta que no lo sinceremos, hasta que la mujer no tenga que andar escondiendo que le gusta, o diciendo que hace esto y aquello por primera vez, o al menos, una de las primeras veces y el hombre no sienta que tiene que esconder sus relaciones anteriores porque está mal visto haber sido un pito fácil, eso para empezar a limpiar, más adentro hay mucho más.

Quiero desearle con esta columna querido lector, querida lectora, que tanto su casa, como su sexo, queden tan limpios que sea el día de mañana, el orgullo de sus descendientes. 



I.S.S. 

martes, 14 de octubre de 2025

MI CEREBRO CELEBRA

En esta vida, me encanta escribir, pero a veces me pongo a pensar, ¿Y si en otras vidas ni siquiera escribía? ¿Cómo habré tratado a otros escritores? ¿Me habré burlado de ellos? ¿Me burlaré en próximas vidas? ¿Fui cocinero? ¿Maté alguna vez a alguien?

¿Habremos tenido otras vidas? ¿Las tendremos más adelante? 

Creer en dioses es muy tonto ¿Cuán religioso he llegado a ser en otras vidas? Creer en la reencarnación es muy tonto, buscar explicaciones es muy tonto. Porque buscar explicaciones es llegar a un punto donde no hay respuestas, y ahí, es donde aparece la imaginación, para completar líneas, preguntas. Entonces, aparece dios, aparece la reencarnación, las vidas del más allá, del más acá, todo. Y en algo tenemos que creer, porque automáticamente el cerebro necesita, para descansar, dejar una explicación por válida, hasta que la ciencia, la realidad, o lo que sea, nos demuestra lo que es y ahí, podemos llegar a cambiar nuestras creencias nuevamente, o aferrarnos aún más a ellas. 

Pero todo eso vive en el cerebro, yo creí en dios hasta que toda esa cadena de mentiras se cayó, apenas tomé conocimiento de algunos temas. Lógico, hubieron otras personas que entendieron que dios hizo sólo al mundo, que nunca se habló de los universos, que del barro la mujer, que los siete días y todo eso, entonces dijeron que eso es sólo una historia, pero que dios existe. 

Cada uno se queda con la explicación que mejor le plazca. 

A mi me gusta pelear con mi cerebro, retarlo, llevarlo más allá de sus comodidades, pero creo que en realidad, es él, el que maneja eso. Así que ahí estoy yo, mi alma, o lo que sea que soy, viendo como mi cerebro se interpela a cada momento, se quita sus límites, no cree en nada, después que se le cayeron los siete años de obediencia completa al colegio y su sistema católico, no lo culpo, se ha de sentir como un tonto, por eso no debe de querer sentir más nada, lo han engañado demasiado, ha apoyado cada una de esas mentiras aún sin mucho convencimiento, y todo al final ha resultado en vano. Como si fuera ese novio que da una, dos y hasta cinco chances a su novia, que vuelve una y otra vez a engañarlo, para mejor, la religión no tiene curvas, ni besa, ni nada. 

Hoy mi cerebro cree en todo, porque no cree en nada, para mi cerebro es tan real que existe un dios que lo observa, como que un alma vive en un árbol por 200 años, mientras pasan y pasan otras vidas. Pero ya lo dijo el tango, si 20 años no es nada para la humanidad, cuánto menos lo será para la historia de este mundo. 

No creo en dios pero si en los muertos que quedan en la vuelta, aunque si creo en la reencarnación, porque supone mi cerebro que en algún momento dejamos de ser fantasmas y pasamos nuevamente a ocupar algo en el plano fisico. Mierda, ¿y si en estos momentos soy un fantasma para otras vidas? Ahora, si es cierto eso que dicen, que los tiempos se suceden todos al mismo tiempo, buen rato tiene mi cerebro para encontrarle una explicación. 

Sé, lo sabe mi cerebro, y le llama la atención, que, todo eso aún no tenga una clara explicación, y sin embargo, aunque entienda que todo es mucho más grande y más profundo, aún no pueda sacarse de sus pensamientos, aquella mirada, el beso que quiso dar, la mano que le hizo sentir cosquillas, acompañada de aquel silencio, la risa, la sonrisa, el llanto, todas esas cosas que, habiendo dioses, fantasmas en la vuelta, árboles esperando por una motosierra, y muchas vidas sucediendo al mismo momento, no dejan de ser para él, lo más importante. 

Entonces mi cerebro se calla, pide una gran exhalación, sonríe, y se entrega. Él no va a encontrar todas las respuestas, prefiere quedarse ahí, recordando ese momento, donde sintió, que todo eso que él pensaba, vivió una vez, y para siempre, para todas las vidas, por 200 años, para los fantasmas, los vivos, los muertos, y por todo, amén. 


I.S.S.

domingo, 12 de octubre de 2025

YO INVITO Seamos bebés de pecho

 Cuando el ser humano es niño, vive en un asombro total, el brillo del sol en algunos objetos, la altura de algunas cosas, texturas, colores, todo llama la atención y sobretodo, asombra porque no tiene, porque no entiende, la explicación de esas cosas. 

Con el tiempo llega el conocimiento, el aprendizaje, y el mundo, poco a poco, va perdiendo su emoción. 

No está mal conocer y aprender, porque siempre igual se llega a un punto de desconocimiento que vuelve a despertar, aunque ya sin la misma emoción, aquélla sensación de asombro. 

No es la misma porque ahora sí sabemos que todo tiene explicación, y que, más acá o más allá, ese abismo que no conocemos, se conocerá, tendrá su explicación y seguiremos, como desde hace tanto tiempo, avanzando (?).

Hoy la humanidad está en un proceso de descreimiento hacia todo, avanza a pasos agigantados en las instituciones religiosas, pero no tanto en los dioses, avanza en los políticos, pero no tanto en el sistema político, y así, elija el tema que quiera. Ya el Hombre, en su mayoría, no cree que el hombre llegó a la luna, tampoco cree en la Nasa de la misma manera que antes.
Algunos seres humanos, dudan hasta de la forma de la tierra, o si la luna es un satélite natural, y en los últimos tiempos, se duda de cualquier imagen o video, porque la IA sigue creciendo. 

Quiero reflexionar ante usted, querido lector, que entiendo, hemos quedado en un lugar muy parecido a nuestros inicios en este plano, aunque con una leve diferencia, ni tan leve.
Hoy los adultos, nos volvemos a sentir maravillados ante las cosas, no porque no sepamos de qué se tratan, sino porque desconfiamos de lo que nos explicaron de qué se trata.
Hoy algunos, miramos el mundo buscándole explicaciones distintas a las cosas, porque ya nos dimos cuenta que lo que nos dijeron que era, no era. 

¿Se entiende? 

Podemos hoy afirmar que si hubo un dios que creó la vida en este mundo, ¿Por qué no es el mismo dios para todos? ¿Por qué un dios tiene angeles para comunicarse y otros no? ¿Por qué las apariciones de vírgenes y santos se dan en los lugares donde se cree determinada religión y no se le aparece a alguien que cree en otra religión? ¿Por qué si la luna fue tan fácil de llegar hace 56 años, no se volvió a repetir el viaje? ¿Por qué si las comunicaciones se caen si me aparto diez metros de una antena, un aparato que voló a Marte, y está hace años en ese lugar, tiene batería para sacar fotos y enviarlas a la tierra? ¿Haciendo escala en qué satélite marciano? ¿Por qué, países que están en guerra, pueden matar personas y mantener vínculos de negocios entre ellos? ¿Es creíble aún la guerra? 

Querido lector, dejaré un espacio en blanco para que usted agregue sus preguntas, para que se de cuenta que aún es un niño, porque lo que nos han contado era todo mentira, desde el cuco bajo la cama, el viejo de la bolsa, papá Noel que nos veía tras los árboles, que dios hizo el mundo en seis días (¿Cuánto le habrá llevado el sistema solar completo?), y siga usted, yo ya me cansé de darles mis creencias, hoy no creo en nada y quiero mirar el mundo con una nueva mirada, la mía, como si fuera un bebé de pecho que se asombra por el brillo de la luna, por la textura del pasto, por la sonrisa de alguien, por el llanto, por el viento que sin explicación cambia de fuerza y de rumbo, por una mirada enamorada, por una charla sin sentido, por las cosas que el hombre mismo ha hecho en el mundo, buenas y malas, para mí. 

Ya no quiero medir con las reglas morales ajenas, de otras religiones, de otros países, y tampoco quiero creer en los países, no creo más que porque una persona nazca de un lado del río, sea distinta a la otra que nació al otro lado del mismo río, y a veces, ni ríos hay de por medio. 

Dejo el espacio vacío, sienta, piense, recuerde, lo invito... 








Ahora que puso usted sus dudas sobre su mundo ajeno, comience a hacerlo suyo, dele su magia, súmese usted también a esta nueva forma de sentir. Rompa barreras, invente, no importa lo que sabe, lo que cree saber, o le inventaron otros, invente usted, diviértase, comience a vivir de nuevo. 

Sea usted un bebé de pecho y asómbrese del mundo, mire que es tan loco pensar que el agua tiene vida y le habla, a pensar que el mundo va camino a la paz, hablando entre tanques de guerra. 


I.S.S. 

domingo, 5 de octubre de 2025

SOLO UNA PARTE DE LO QUE CREO, FUE MI HISTORIA

Mucho se habla de lo mal que se los trata, a los que viven en la sociedad con escasos o nulos, recursos económicos. Y es cierto, la sociedad hoy en día se divide en dos, ya no se hace el esfuerzo por aquella tercera parte que fue la clase media, que aún hoy lo es, en menor cantidad. 

De esas dos partes en las que queda dividida la sociedad, existe una, que día a día sufre la incomodidad, de sentirse afuera, de lo que se considera vivir. Quedándole entonces dos caminos, o vive como expulsado, o se genera su propia sociedad, con sus propios valores.
Todos entendemos eso, lo hemos vivido muchas veces, en televisión, escuchando una y mil veces, historias de impotencias, de amistades pese a los problemas económicos, resaltando el amor y el compromiso que se tiene, como si eso fuera de resaltar en personas con problemas económicos, como si esos sentimientos no fueran humanos, o peor, como si esos seres, no pudieran ser humanos. Lo cierto, es que se hace una idolatría de personas, que como máxima virtud se dice, son pobres pero tienen valores. 

Todo dicho.  

Del otro lado, silencio, no escuchamos historias de hombres amigos en la fortuna, porque apenas escuchamos eso, el primer pensamiento que se nos viene es, y si, con plata pueden hacer lo que quieran, u otro pensamiento más, si tienen esa cantidad de plata andá a saber cómo la hicieron, a alguien robaron, o están vendiendo drogas o lo que sea que minimice el logro de esos señores.
Entonces esos señores no pueden mostrar orgullosos sus amistades ni sus valores, que también los tienen y en igual medida que las otras personas que conforman la sociedad.
Porque unos mantienen amigos sin la tentación del dinero, y los otros, los mantienen pese a tener el dinero para elegir la amistad que quieran, eso también tiene un valor.
Pero entonces, para la gente pudiente, toda la historia de amistad y de valores que viene después, queda minimizada.
Y puede ser que esté bien, hemos hecho de la economía el valor superior de la sociedad, quién tiene disfruta los placeres y quien no, no, aunque, en los últimos tiempos, se nos han mezclado un poco las barajas, y quien tiene es mala persona y quien no tiene también, nadie se salva. 

Hoy voy a hablar de mi historia, de mi visión de mi historia, porque siempre he tenido un pie en los dos lados, y sin embargo, los dos lados siempre me hacían sentir que estaba en el lado opuesto, ¿se entiende? Paso a contarlo. 

Cuando se analizan las sociedades, poco se habla de los niños como seres adultos, porque son ellos los que forman las sociedades del futuro, en los mensajes y tratos que reciben, estarán las virtudes e inconvenientes de los años siguientes.
Decirle a un niño que no pida tantas cosas como si se creyera el rey de algún país, o a otro que disfrute lo que tiene porque hay niños en África que no tienen para comer, deja a la sociedad del futuro, de un lado y otro, medio renga. 

Voy a mi historia, querido lector, yo fui un niño rico, bah, nací en una familia tradicional de hace unos años, donde el trabajo del padre, daba para solventar de muy buena manera los gastos y gustos de la familia de cuatro personas. Aclaro que nunca fuimos ricos de esos que tienen sus vidas aseguradas por dos generaciones por lo menos, no, pero podíamos vivir muy bien.
En casa, sin embargo, la queja de mi padre era que yo creía que él cagaba plata, que era muy difícil hacerla, y a medida que crecí y quise ser parte de eso, me dijeron que yo no sabía nada. Encima para mí padre cagara esa plata, tenía que estar fuera de casa todo el día, con los sabidos, a esta altura, problemas de comunicación y todo lo demás. 

Conclusión de este lado de mi vida, para mí, la palabra plata, dentro de mi casa, era señal de ausencia de mi padre, critica de mis padres por querer usarla e imposibilidad de lograrla.
Esto no es una crítica, es sólo un relato de lo que sucedió y, tengo claro, que no sólo me sucedió a mi, esas eran frases usadas más de una vez y en distintos contextos. Lo que cuento de manera personal, que sirva como muestra de lo que, me consta, ha sucedido de manera general. 

Pese a esas palabras de mi padre, yo, niño Ignacio, para el resto de la sociedad, era un niño rico, y eso, marcaba mis amistades, no porque yo fuera distinto o buscara amistades de plata igual que yo, no, sino porque los gurises del barrio, por ejemplo, me trataban distinto, porque había temas en los que me ignoraban porque decían que yo no podía opinar porque no sabía. Sentirme menos ante mi padre se podía tolerar, uno siempre se pondrá algún escalón por debajo, naturalmente uno siente que de ellos tiene que aprender, ahora, que un amigo, de tu misma edad, te diga que no podes hablar con él porque tenés plata, duele, y no tiene explicación. 

El bullying al rico también existe, y cuando ese bullying es aplicado al niño, que nunca tiene plata, que sólo usufructúa lo que le tocó vivir, es muy doloroso.
Conclusión de este otro lado de mi vida, tener plata es un problema porque me aisla de mis amigos, me quita algo en mi cabeza que hace que yo no los entienda, y yo, quiero ser parte de una barra de amigos. 
Por eso supongo, con el paso del tiempo, los niños que han nacido ricos se han encerrado con sus propios amigos que han nacido ricos, ellos no tienen la culpa, no tiene más sensibilidad el niño que nació en un contexto económico difícil, que el que nació sin esos problemas económicos. Ser pobre te hace valorar más un pedazo de pan, puede ser cierto, y quizás eso, a futuro, a ese niño pobre pero bien criado, le permita ser un hombre más centrado desde ese lugar, pero ser un niño rico bien criado, también le permite a ese niño tener una visión distinta de la vida y quizás, le permita el día de mañana también buscar un mundo mejor. 

Yo no viví en ninguno de los dos mundos, fui rico para mis vecinos que no lo eran y no me junté con otros niños ricos porque mis padres tenían en sus cabezas, el mismo complejo que mis vecinos.
Y aquí estoy, soy ese niño crecido que nunca quiso ser rico porque sintió que si tenía plata no iba a poder hablar con alguien que no la tenga, sintiendo que es mejor ser pobre, porque eso me da la sensación de estar más cerca de sentir, la vida verdadera. 

Así de estúpido es mi pensamiento, a mi niño, y que mi ejemplo sirva para muchos, le enseñaron a pensar así. Ser rico es delito y encima, no te enseña nada de la vida, y aunque puedas tener todo lo que quieras, nunca lo vas a disfrutar realmente porque no aprendiste a valorar las cosas, y ser pobre es ser buena gente, trabajador, humilde y conocedor de la vida, aunque nunca vas a tener las cosas para disfrutarla realmente.
"Dios da pan al que no tiene dientes" otra frase que marca nuestra pobreza social. Con esa frase justificamos al rico que se lo merece y no lo tiene, y al rico que la tiene y no se lo merece, todos disconformes, genial.

Lo reconozco, como parte de la sociedad, me han hecho así, pero no los culpo, así se fijaban los valores de aquellos momentos, y está bien.
Unos recibimos más de eso y otros menos, pero más o menos, por ahí andamos todos. 

¿Hoy en día? No lo sé, trato de ser el padre de quien fui como hijo, eso lo hacemos todos, quizás antes también.
Lo cierto es que la economía no es tan estable como antes, y la sociedad está mucho más partida y desconectada que en aquél entonces. Que ya lo estaba, o mejor dicho, que fue armando lo que hoy tenemos, porque los que hoy adultos formamos la sociedad, somos los niños que ayer recibimos el mensaje de cómo hacerla. 

Ojalá las generaciones que vengan encuentren otra forma que no sea la de echar la culpa a alguien porque sus padres tengan plata, ni la de tratar de mala gente a alguien porque sus padres no la tengan.
Ojalá se pueda lograr, aunque quizás se haya logrado antes y yo quizás esté muy equivocado y mis recuerdos, no sean reales, no lo sé, yo sólo conté, una parte de lo que creo, acordarme de mi historia. 


I. S. S. 

MAURO ICARDI ES BRASILEÑO

Argentina es un país maravilloso, de los pocos en el mundo que tiene casi todos los climas, sólo le faltaría el caribe.  También en otros te...