ANÁLISIS PELÍCULA "Eternidad" Y DE NUESTRAS VIDAS.

Recién termino de ver la película Eternidad y me parece que merece un comentario.



Básicamente la película trata de con qué persona eliges vivir la eternidad, la protagonista, debe elegir entre su primer esposo, que fue el primer y gran amor de su vida, fallecido joven en la guerra, o su segundo esposo, que, spoiler mediante, falleció una semana antes que ella.

Para escribir lo que sentí mientras miraba la película, no es necesario haberla mirado, así que está

bien si lees esto y piensas mirarla, es más, te recomiendo que lo hagas, porque si bien es una película en algunos trazos, liviana, no deja de tratar un tema que, para mí, es meridiano en esta propuesta de vivir la vida.
¿Con quién elegirías vivir tu eternidad? ¿Con aquella pareja con la cual quedaron cosas pendientes y fuiste muy feliz? ¿De la que tienes recuerdos llenos de risas y esperanzas? ¿O con la que viviste la mayor parte de tu vida, hiciste muchas cosas como ser padre/madre, abuelo/a, y con la que también viviste el desencanto del amor? ¿Con el sueño y la esperanza? ¿O con la realidad y el desencanto?
Detallado de esa manera, parece un planteo muy injusto, pero creo que es tan injusto, tan frío, como cercano a la realidad.

¿Por qué digo eso? Porque en realidad, nuestros sueños muchas veces ocupan más en nuestras cabezas que la realidad. Vivimos en mundos reales que con el paso del tiempo y de su crecimiento, se vuelven insoportables, ante la realidad, que la mayoría de las veces, nos muestra todo lo que nos falta, ¿nos muestra? ¿o nosotros queremos ver eso?

Mucha gente que se acerca a tratar sus temas en biodecodificación, viene con ese sentimiento de estar viviendo en un lugar y un momento, que no es merecido.
Si se tiene una pareja, la pareja está llena de defectos, si se tiene un familiar, sucede algo similar, con la diferencia que al familiar no podemos dejarlo, si se tiene un amigo, igual que la pareja, está más cerca del retiro porque no deja de mostrarnos todo lo que carece, lo que nos incomoda, lo que hace sin hacernos caso, en fin, toda la realidad está lejos, y cada vez más, de la realidad que sentimos para adentro, deberíamos de tener.

Por esas cuestiones es que muchas veces, añoramos las parejas que dejamos, o pretendemos para el futuro, aquéllas que se nos ocurren son distintas a las que transitamos aún. Y no está mal, la búsqueda de lo que nos haga sentir bien no está para nada mal, además ya sabemos que no hay nada ni bueno ni malo, quiero decir, está bueno siempre buscar sentirnos mejor, más apoyados para lograr nuestros objetivos, libres para estar dispuestos a cualquier nuevo planteo de la vida, y tantas otras cosas, sin embargo, hay algo con lo cual no estamos siendo justos.

Y ese algo es, El Presente, si, valorar el pasado, por haber tenido ocasiones u actividades que hoy añoramos, o que nos gustaría volver a vivir, aunque hayan pasado ya 20 años, o 20 días lo mismo da, lo que pasó, pasó, no está mal, siempre y cuando sea un recuerdo del pasado que nos libere, que nos potencie, que nos sirva para mostrarnos lo que fuimos capaces de hacer, ese pensamiento sobre el pasado nos va a hacer bien.

Y pensar en un futuro mejor, va en similar línea, pensar en un futuro mejor, para potenciarnos en el presente, para creernos dignos de esos días que esperamos o que vamos moldeando. Tomados así, tanto el pasado como el presente son cosas positivas, y el presente, el presente, es ese momento que muchas veces, exalta al pasado y hace que queramos apurar al futuro, pero el presente es, lo único real de tu vida.

El pasado por más brillos que hoy te muestre, fue pasado y por algo lo dejaste de hacer, o dejaste de estar con esas personas. El futuro, no podrá ser nunca lo que soñamos si no estamos en un presente comprometido, auténtico y, sobre todo, real. Por eso es que el presente no es el modelo lindo del cual nos enamoramos fácilmente, pero es el compañero que nos muestra tal cual somos, el único amigo que nos trata como nos tratamos. Todo lo demás de nuestras vidas, no existe, el pasado son recuerdos que hasta vamos cambiando con el tiempo, y el futuro, algo que, ni aunque lo cumplamos, sabremos si era tal cual lo esperábamos, porque podemos ser claros con uno o dos pedidos, pero no podemos, al momento de escribir estas líneas, hacer realidad el futuro, porque el futuro incluye a muchas personas que nos rodean, hay muchos sentimientos más que los nuestros, suerte con eso.

Quiero hacer justicia con nuestros presentes, está bien que siempre queramos mejorar, pero te propongo no salir del presente renegando de él ni de quienes lo componen, ¿quieres cambiar de pareja? Perfecto, hazlo, pero ten en cuenta dos condiciones básicas, deja los recuerdos vividos en un lugar que no sean tan vilipendiados, sobre todo los primeros tiempos, no te enojes por las cosas que hiciste, mucho menos te enojes con la otra persona, han cambiado y el camino ya no es para estar juntos en este presente, pero eso no quita que hayan vivido momentos únicos, tan únicos como los que vivirán por separados de aquí en más. Y lo segundo es, no dejes tu presente actual, pensando que el futuro va a ser infinitamente mejor, probablemente sea muy similar a lo que estás viviendo, pero de seguro algunas cosas cambiarás. Trata de ser justo con la conjugación de todos tus verbos, todos ellos son mejorables y empeorables, todos son vivibles.
Porque, además, hay algo lógico en ese camino, y es que, cuando yo critico mi pasado y a la gente con la que compartí momentos, estoy criticándome a mí, porque yo elegí estar ahí, y no lo hacemos por equivocación. Nunca estamos equivocados en el lugar que estamos.

 Vivir el presente como si hubiésemos estado equivocados en el pasado, es muy injusto con nuestro presente, porque no llegamos a este tiempo actual correcto, habiendo vivido un pasado equivocado.

Estamos donde queremos estar, desde ahí sí, podemos generar un cambio positivo, reconociendo errores, y sabiendo, que tendré errores iguales, mejores y peores en el futuro, pero que cualquier momento de mi vida va a ser tratado con respeto y sin ninguna forma de menosprecio.

Ese es el camino, de esa manera podemos disfrutar de los momentos brillantes del pasado y también, darle el correcto lugar a aquéllos momentos que, pasan más tiempo escondidos, pero que sin dudas, son y serán, parte de nuestra verdadera forma de vivir y sentir.



Gracias

I.S.S.
Biodecodificador

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